Cómo superar el conflicto entre suegra y nuera

21 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Girod de la Malla
Al tener un hijo no elegiste a tu nuera, al elegir a tu pareja, tampoco elegiste a tu suegra. Es normal que en muchas ocasiones no exista feeling o sintonía. Ahora bien, para conservar la buena marcha de todas las relaciones en el núcleo familiar, hay estrategias que podemos adoptar para que la relación sea, al menos, cordial.
 

Ni Edison contra Tesla, ni Batman contra Joker, ni Quevedo contra Góngora, ni Miguel Ángel contra da Vinci… Ejemplos de grandes rivalidades históricas que se quedan en casi nada si las comparamos con un clásico… ¿sabes a qué conflicto no referimos? En efecto: ¡al eterno conflicto entre suegra y nuera!

¿Dónde nace este conflicto? ¿Por qué este mismo conflicto no se produce entre suegro y yerno, entre suegro y nuera o entre suegra y yerno? ¿Cómo se puede superar? Sí, has leído bien: superar.

Si eres nuera, y estás leyendo esto, tranquila, hay solución. Si eres suegra, tranquila, no siempre eres la “mala”. Si eres el novio/marido, apunta, también tú tienes que puedes actuar para mejorar la situación. ¡Vamos allá!

Hombre pensando en el conflicto entre suegra y nuera

¿De dónde procede este conflicto entre suegra y nuera?

 

Lo más frecuente es que aparezca el conflicto porque ambas, suegra y nuera, no comprenden que tipo de espacio les corresponde con respecto al que está en medio, que suele ser el hijo/novio-marido. Ambas, en cierto sentido, acaban viendo su territorio invadido.

Por parte de la suegra se pude percibir intromisión en los asuntos económicos de la familia, en asuntos laborales, en la crianza de los hijos… Y muchas veces, la nuera es percibida como alguien que quiere entrometerse en la familia y quiere apartar a su pareja de la familia.

La relación puede ser más tensa cuando la madre no termina de aceptar que su hijo ha crecido y es independiente, y que está formando su propia familia, como ella ya hizo en su día.

Todo se agrava más si la nuera no es capaz de entender las emociones de su suegra. No debe ser nada fácil ver volar a un hijo, pero es necesario adaptarse a este cambio. Es un proceso, puede ser largo y, al ser una “pérdida”, también se debe elaborar el correspondiente duelo.

 

Este conflicto puede surgir también porque las expectativas que la madre del novio tenía respecto a su nuera, no se cumplen. Esto provoca una especie de rechazo, implícito, casi invisible e involuntario, pero que puede ser sentido e intuido.

Debemos tener en cuenta, que las personas que pasan a formar parte de nuestra familia política son personas que no hemos elegido directamente, sino que “nos han tocado”. Sin embargo, son relaciones necesarias y, por lo tanto, es necesario trabajar para que sean lo más sanas posibles.

Pequeños cambios para solucionar el conflicto entre suegra y nuera

Existen infinidad de maneras distintas de gestionar el conflicto. Pero vamos a dejar una serie de recomendaciones que pueden facilitar la proclamación de la paz.

  • Definir los roles de cada una con firmeza.
  • Respetar los espacios.
  • Acordar las visitas para que no se conviertan en una invasión a la personalidad de la pareja.
  • Mantener una comunicación fluida.
  • Resolver los conflictos cuando surgen, no callarlos para evitar que se magnifiquen.
 
  • Nunca perder el respeto.
  • No hacer campaña de desprestigio contra la otra.

Si eres suegra…

Evita una serie de cosas:

  • Tomar decisiones por la pareja. Los consejos siempre son bienvenidos, pero al final la decisión última es de la pareja, que tiene todo el derecho del mundo a equivocarse.
  • No intentes estar siempre en primer lugar. Tienes una posición privilegiada y tu hijo y tu nuera lo saben. Pero no impongas esa posición.
  • Nunca uses a tus nietos para destruir a tu nuera.
  • No impongas tu modelo de gestión del hogar, de crianza o tus normas.

¿Qué puedes poner de tu parte para mejorar el conflicto con tu nuera?

  • Acepta que tu “chiquitín” ya no lo es tanto, y que está formando una familia.
  • Acepta las normas de la casa. En tu casa tienes tus normas, deja que la pareja tenga las suyas propias en su casa. No son ni mejores ni peores que las tuyas. Simplemente, son las suyas y habrán sido acordadas.
  • Acepta a tu nuera tal y como es. Lleva muchos años siendo como es, con sus virtudes, sus defectos y sus manías. Si no se adapta a tu prototipo, adáptate a ella: la ha elegido tu hijo.
 
  • Ofrece tu ayuda, será muy apreciada. Pero mejor no la impongas, eso causa cierto rechazo.

Nueras, atentas…

Por vuestra parte, también hay ciertas conductas que debéis evitar para colaborar en la resolución del conflicto:

  • No compares a tu suegra con tu madre. Ya sabemos quién va a salir ganando. Acepta que tu suegra es una persona y tu madre otra. No les dan el carnet de madre el día del parto, lo han hecho y lo hacen lo mejor que pueden.
  • No uses lo que te cuenta tu pareja sobre su madre contra ella. Te lo ha confiado porque seguramente, además de su pareja, seas su mejor amiga. No traiciones su confianza.
  • Tampoco uses a tus hijos para hacer campaña en contra de tu suegra. Ellos no tienen la culpa de los conflictos que tú tengas con ella.

¿Qué puedes hacer por mejorar esta rivalidad?

  • Haz que tu suegra se sienta valorada. Todo lo que hace, lo hace con buena intención. Agradece su ayuda y su opinión, pero hazle entender que, aunque la decisión final es vuestra, tendréis en cuenta sus consejos.
 
  • Entiende lo duro que puede ser alejarse de su hijo después de tantos años de convivencia y cercanía, y ayuda a que el proceso de “separación” sea lo más cómodo posible.
  • Ante todo, mantén siempre el respeto.

Novio/marido e hijo… ¡tú también cuentas!

No te lo esperabas, ¿eh? Pues tú también tienes tu papel en el conflicto y en su resolución. Apunta aquello que debes evitar.

  • No seas un veleta. Defiende tu posición. Posiciónate en caso de tener que hacerlo. No tengas miedo, ninguna de las dos te va a dejar de querer.
  • No hables mal de ninguna de las dos a sus espaldas. Ayuda a que limen sus asperezas sin echar leña al fuego.

Y, por último, algunas recomendaciones para ti:

  • Dale a cada una de las dos mujeres de tu vida el lugar que se merecen.
  • Sé conciliador. Fomenta una buena relación entre tu pareja y tu madre.
Suegra y nuera discutiendo
 

Normalicemos algunos desencuentros

Como hemos dicho, la familia política no es algo que podamos elegir y, como siempre, habrá unas personas que nos caigan mejor que otras. Incluso es normal que no te lleves del todo bien con tu suegra o con tu nuera. Los motivos pueden ser varios: porque no existe buen feeling, porque no tiene un tipo de personalidad que encaje con la tuya o porque actuáis con una escala de prioridades muy distinta.

Al igual que pasa con cualquier otra persona cuando la conoces, puede pasarte con tu suegra o tu nuera y, por ello, nos hacemos mucho bien cuando somos capaces de normalizar la situación.

No conviene exagerar el problema, que normalmente no va más allá de algunos desencuentros anecdóticos. Con pequeñas modificaciones en la forma de relacionarse, el conflicto entre suegra y nuera pasa a un segundo plano.