Comportamiento en redes sociales, masculinidad tóxica y depresión

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
La masculinidad tóxica en redes se caracteriza por un comportamiento hostil, amenazante e incluso agresivo hacia temas que tengan que ver con el feminismo fundamentalmente. En este artículo pondremos en relación esta masculinidad tóxica con el uso de redes sociales y la presencia de síntomas depresivos. Tres factores que se retroalimentan y que no parecen traer bienestar psicológico.
 

Según un estudio, los hombres con tendencias masculinas sexistas, homofóbicas, competitivas y otras tendencias tóxicas en las redes sociales son más vulnerables a la depresión. Estos datos refuerzan parte de lo que ya sabíamos sobre la conexión entre la masculinidad tóxica, los comportamientos negativos en línea y la depresión.

La masculinidad tóxica se centra básicamente en atacar a las mujeres o colectivos LGBTQ+ con agresividad y desprecio. Puede haber esperanza para estos hombres, incluso si no quieren reducir su uso de las redes sociales. Solo tienen que estar dispuestos a tener comportamientos más positivos en línea.

Michael Parent, profesor asistente de psicología en la Universidad de Texas en Austin y autor del estudio expresa que «La masculinidad tóxica se asoció con un uso más negativo de las redes sociales y mayores niveles de depresión«.

Veamos exactamente qué relación guardan todos estos elementos y cómo se puede hacer frente a este desagradable fenómeno.

Hombre con depresión

Masculinidad tóxica y depresión en hombres

Antes de adentrarnos en los detalles de Michael Parent y su estudio, veamos qué dicen los datos sobre depresión en hombres. La investigación nos dice que las probabilidad de que las mujeres sean diagnosticadas de depresión es de dos a cuatro veces mayor. Sin embargo, la creciente evidencia sugiere que la brecha sexual en las tasas de depresión está reduciendo.

 

Los hombres tienden a subregistrar los síntomas depresivos en los sistemas de evaluación de la depresión y es probable que se subestime la gravedad de su angustia.

Cuando hablamos de masculinidad tóxica, también nos referimos al hecho de que los hombres no se permiten expresar su dolor abiertamente. El dolor se suele encubrir con manifestaciones de ira o comportamientos agresivos.

Aumenta el riesgo de suicidio

Los datos son preocupantes porque los hombres deprimidos tienen cuatro veces más probabilidades de morir por intentos de suicidio.

Además, en comparación con las mujeres, los hombres tienen más problemas asociados con el alcohol y tienen más probabilidades de participar en comportamientos violentos como una posible forma de lidiar con estados emocionales negativos.

A pesar de la susceptibilidad de los hombres universitarios a tener depresión, casi el 70 % de los que experimentan problemas de salud mental no buscan servicios de asesoramiento. Los hombres también pueden experimentar barreras adicionales para acceder a la atención.

Por ejemplo, las herramientas de diagnóstico clínico de depresión muchas veces no se adaptan bien a las particularidades de su perfil. También se producen diagnósticos erróneos debido al sesgo clínico. Muchos hombres son diagnosticados como adictos cuando el problema esencial es la depresión.

 

Redes sociales y masculinidad tóxica

Esta investigación de Michael Parent solo ha analizado la cantidad/tiempo de uso, en lugar de lo que las personas realmente hacen en línea.

La masculinidad tóxica, un tipo de masculinidad hegemónica asociada con roles de género rígidos, dominación y agresivos ha aumentado en prevalencia a través de las redes sociales y se ha asociado de manera similar con problemas de salud mental.

Parent y sus colegas plantearon la hipótesis de que la masculinidad tóxica puede fortalecer la conexión entre el uso de las redes sociales y la depresión.

Para investigar este posible vínculo, pidieron a 402 hombres que completaran cuestionarios que evaluaran tres aspectos centrales de la masculinidad tóxica: sexismo, homofobia y competitividad y que informaran de cualquier síntoma de depresión.

Al igual que en trabajos anteriores, descubrieron que el uso de las redes sociales se correlaciona con la depresión en general. Pero también descubrieron que los hombres que mostraban masculinidad tóxica tenían más probabilidades de buscar información con la que no estaban de acuerdo. Después propiciaban interacciones negativas con otros en línea y discutían sobre ello, con una gran misoginia y homofobia.

 

Estos hallazgos indican que los hombres con masculinidad tóxica tienen más probabilidades de participar en comportamientos negativos en las redes sociales, experimentar síntomas de depresión y externalizar esta depresión con agresión y rabia. Esto actúa como un «círculo vicioso» de malestar donde todos los elementos se retroalimentan entre sí.

Hombre deprimido bebiendo

Mensajes positivos en la red asociados a una mejora de la depresión

Así como los comportamientos negativos en línea estaban vinculados con mayor depresión, los comportamientos positivos se asociaron con niveles más bajos de todos los tipos de depresión. Estos comportamientos positivos en línea incluían mirar sitios que tenían mensajes positivos y de apoyo.

«Inicialmente, no esperábamos que los comportamientos positivos y negativos de las redes sociales estuvieran tan fuertemente y positivamente relacionados entre sí», dice Parent. «Es más fácil cambiar comportamientos en línea que refuerzan la depresión que tratar la depresión».

El estudio demuestra una correlación entre la masculinidad tóxica, los comportamientos negativos en las redes sociales y la depresión, pero no prueba causalidad.

Y, dejando a un lado la masculinidad tóxica, se mantiene la conclusión general de que las personas que usan las redes sociales son menos felices en general.

 

Las personas no pueden elegir, aunque crean lo contrario, todo lo que ven. Pueden empezar viendo memes de gatos para acabar viendo noticias que no le gusten. Dice Parent que «mientras más uno usa las redes sociales, más se termina haciendo ambas cosas».

Los resultados de este estudio apuntan a la posibilidad de que las redes sociales no sean una causa directa de depresión o masculinidad tóxica. Sin embargo, alguien que ya presenta rasgos de depresión y masculinidad tóxica amplificaría estos rasgos con el uso de las redes sociales.

Esto muestra que las redes sociales tienen un impacto extremadamente poderoso en muchos aspectos de la vida. Las personas deben negociar su propia relación con la tecnología, haciendo un esfuerzo por identificar lo que les aporta su uso y lo que les conviene.

 

Chassin, L., Pitts, S. C., DeLucia, C., & Todd, M. (1999). A longitudinal study of children of alcoholics: Predicting young adult substance use disorders, anxiety, and depression. Journal of Abnormal Psychology, 108(1), 106–119. https://doi.org/10.1037/0021-843X.108.1.106