Conocerse a uno mismo y a los demás - La mente es maravillosa

Conocerse a uno mismo y a los demás

Cristina Pérez 10 octubre, 2013 en Psicología 0 compartidos

Cuando alguien te hace la pregunta ¿Quién eres, la mayoría de gente responde, soy Laura, tengo 25 años, estoy casada, trabajo como administrativa…

¿Realmente somos todo eso? Tu edad, tu nombre, tu trabajo, tu situación personal. Todo eso no son más que apegos identificativos. Lo que uno es de verdad, está en lo más profundo de nuestro ser.

Que tengas un puesto mejor o peor, más o menos posesiones, estés casado, soltero, separado, no da datos importantes sobre la definición más importante.

Para conocerse a uno mismo de verdad, hay que dejar todo lo exterior de lado y ahondar más en el interior, en las sensaciones, actitudes, etc…

¿Quiénes somos? Si no soy mi puesto de trabajo ni mis posesiones, me defino como una persona responsable, humana, íntegra, inteligente…. Pero tampoco esas definiciones que te aplicas te describen de verdad, porque lo que tú opinas sobre ti, podría no ser realista.

Eso es lo que tú piensas que eres, pero podría ser que estuvieras deformando la realidad, por diferentes causas. Hay quien tiene el ego muy hinchado y a la hora de definirse exagera las cosas a su favor. También estaría el caso opuesto, alguien con baja autoestima, que a la hora de definirse, exagerara las cosas en su contra.

Entonces, ¿Cómo podemos saber quiénes somos en realidad?, ¿me fío de lo que yo opino?, ¿me fío de lo que otros opinan de mi?

SOY LO QUE HAGO, NO LO QUE PIENSO


Para conocerte a fondo, deja las etiquetas y definiciones de lado. Piensa por ejemplo, en cosas más interiores, como ¿qué es lo que me importa realmente de la vida?, ¿cómo me gustaría vivir?, ¿qué valores tengo?

Somos lo que hacemos, no lo que decimos. Por ejemplo, imagínate que alguien dice que su mayor prioridad en la vida es independizarse. Es lo que más desea y lo antepone a todo, pero resulta que esa persona tiene 41 años y todavía sigue viviendo con sus padres.

¿Qué información nos da esta situación? Si una persona desea algo de verdad, hará lo posible para conseguirlo. Podría tratarse de una persona cómoda sin espíritu de esfuerzo y sacrificio, se queda en lo cómodo sin hacer grandes cosas para cambiar la situación.

Podemos decir mucho con palabras, pero la verdadera información está en lo que hayamos conseguido, el lugar donde nos encontremos y las acciones que emprendemos.

Te puedes llegar a conocer más con tus acciones y reacciones que con tus ideas y creencias. Sobre todo en la forma de actuar cuando las cosas no van bien, cuando hay peleas, enfrentamientos.

¿Qué te perturba, qué te estresa y molesta? Lo que tú percibes como defectos en los demás, forma parte de tu identidad. Dime qué te molesta y te diré quién eres.

Puedes llegar a ver la gran calidad de una persona en los malos momentos. Por ejemplo imagina dos amigas que desde siempre se lo han contado todo, hasta sus secretos más íntimos.

Un buen día se pelean y dejan de ser amigas, en cómo reaccionen ante esa negatividad verás la integridad de la persona. Si a pesar de los enfados no intentan dañarse ni aprovecharse de los secretos que saben de la otra, estaremos ante una persona íntegra con valores.

Si por el contrario, cuando alguien se enfada arremete contra la otra persona, trata de perjudicarla a sus espaldas, a crear mala imagen y se alegra de sus desgracias, estaremos ante una persona vengativa de poca integridad.

Muchas veces no vemos esa parte negativa en otros hasta que no se pasan por momentos de estrés y desacuerdos. Por eso siempre he pensado, que por las buenas todos somos muy buenos, pero donde conocerás de verdad a alguien, será en los malos momentos.

Imagen cortesía de José Manuel Ríos Valiente y Peter Smile

Cristina Pérez

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