¿Conoces el síndrome de Jerusalén? - La Mente es Maravillosa

¿Conoces el síndrome de Jerusalén?

Roberto Muelas Lobato 8 abril, 2017 en Psicología 1756 compartidos
Síndrome de Jerusalén, vista de la ciudad

El síndrome de Jerusalén es una enfermedad psíquica que afecta a los turistas que visitan Jerusalén y a quienes allí habitan. Esta enfermedad tiene su base en los delirios y se encuadra dentro de las psicosis.

Normalmente, la gente que tiene este síndrome se identifica con personajes de la Biblia y actúan imitando lo que de ellos conocen. Algunos de los personajes con los que se suelen identificar son Moisés, el rey David, Jesús de Nazaret y Juan Bautista. Los hombres tienden a emular a personajes masculinos mientras que las mujeres a femeninos.

La religión profesada también influye ya que los cristianos suelen identificarse con personajes del Nuevo Testamento, mientras que los judíos, para los que este libro no forma parte de sus creencias, imitan a personajes del Antiguo Testamento.

¿Por qué Jerusalén?

Hombre con síndrome de Jerusalén

El lugar más turístico de Israel es el Muro de los Lamentos, también conocido como Muro Occidental. Este se sitúa en la ciudad de Jerusalén. Cada día, cientos y miles de visitantes van hasta el muro a cualquier hora, ya sea para rezar, tomar fotografías o asistir a alguna ceremonia o manifestación. El ambiente histórico y espiritual que se vive es tan fuerte que puede ser el desencadenante de este síndrome.

Muchas de las personas que lo visitan se sienten atraídos en busca de experiencias sobrenaturales, que pueden ser espirituales o religiosas. Se sienten atraídos por la atmósfera que se crea, sobre todo pasada la media noche. Al imitar a caracteres bíblicos, las personas que padecen este síndrome van por las calles de la ciudad de Jerusalén predicando en público. También suelen cambiar sus ropajes por túnicas y sábanas.

El síndrome de Jerusalén

El primero en identificar clínicamente el síndrome de Jerusalén fue el Dr. Yair Bar-El, un psiquiatra. Después de examinar a más de 400 turistas que habían sido declarados dementes, en su mayoría judíos y cristianos, el doctor encontró algunas características comunes, por lo que pudo llegar a identificar los síntomas que caracterizan este síndrome.

Este síndrome se define como un trastorno disociativo histérico. Los enfermos adoptan otra personalidad que, posteriormente, no serán capaces de recordar. El ambiente de espiritualidad de la ciudad antigua de Jerusalén, caracterizado por la religión, la historia, la ideología y la mitología, se ve enriquecido por los sucesos que allí se han dado: guerras, cruzadas, masacres, etc., no dejando indiferente a las personas que lo visitan.

“Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme”.
-Henri Beile (Stendhal)-

El síndrome de Jerusalén ha sido comparado el síndrome de Florencia o de Stendhal. Este fue detectado entre los turistas que iban a Florencia y los cuales actuaban de forma rara e irracional. Estos turistas presentaban vértigo, confusión, temblores, depresiones e incluso alucinaciones después de tantas obras de arte en un mismo lugar.

Sin embargo, este síndrome se produce por la belleza de las obras de arte y de las ciudades mientras que el síndrome de Jerusalén se debe a la religión.

Los síntomas que acompañan al síndrome de Jerusalén

Jerusalén

Los turistas que tienen este síntoma comienzan a sentir nerviosismo o ansiedad sin ninguna razón aparente. Tienden a alejarse de las personas con las que viajan y aislarse. Posteriormente, comienzan a realizar actos de purificación en baños y duchas, y cambian sus ropas a fin de parecerse a los personas bíblicos. La frase más común que suelen decir para describir lo que les pasó es “de pronto, algo ocurrió”.

Pasados unos días retornan a la “realidad”, muchos con vergüenza. No logran explicar lo que les pasó y se arrepienten de sus comportamiento extravagantes. Se piensa que aquellos que sufren el síndrome llegaron a Jerusalén predispuestos y, una vez allí, el síndrome latente se despierta.

¿Has visitado Jerusalén? Si lo visitas y si encuentras gente predicando por la calle o lavándose en una fuente no pienses que están locos. Quizás tengan el síndrome de Jerusalén o, quizás, lo puedas vivir de primera mano.

Roberto Muelas Lobato

Eterno estudiante de psicología social. Desde el laboratorio intento explicar esa realidad a veces tan confusa divagando entre la divulgación y la ciencia.

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