Síntomas de ansiedad: las cinco áreas que todos debemos conocer

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
· 22 enero, 2019
Los síntomas de ansiedad suelen variar de persona en persona dependiendo a su vez de la condición psicológica que sufra cada paciente. No obstante siempre hay unos elementos en común: el agotamiento físico y psicológico.

En cada persona, la ansiedad se manifiesta con un perfil. Es como si fuera un líquido que conserva el color, pero se adapta a la forma del recipiente que lo contiene. En cuanto al color, podemos decir que la ansiedad propicia un estado psicológico de acumulación, en que cualquier problema parece pesar el doble y cualquier contratiempo, dispuesto por ese ser al que todos le hemos dado alguna vez vida y que dedica su existencia a echarnos zancadillas, gigante.

A día de hoy, el número de diagnósticos que caben en ese gran cajón de sastre (trastornos de ansiedad) es similar a los de la depresión. Tanto es así que es grande la tentación de ver los dos fenómenos como las caras de una misma moneda. Sabemos también que los diagnósticos se elevan cada año y que son más comunes en mujeres que en hombres.

No obstante, los profesionales intuyen que parte de esta diferencia tiene que ver con que hay menos hombres que pidan ayuda. De ahí la sospecha de que la diferencia no exista o sea sensiblemente inferior a la que apuntan los datos que manejamos.

Ahora bien, algo que nos sugieren estudios -como el llevado a cabo en el Royal College of Psychiatry, de Reino Unido- es que no es fácil hacer un diagnóstico preciso en materia de ansiedad. Así, en este trabajo realizado por diferentes profesionales de varios ámbitos (médicos de atención primaria, psiquiatría, enfermería, psicología, fisioterapeutas, etc.) nos señalan que es muy fácil confundir los síntomas con otras condiciones clínicas.

Así, un dolor de estómago no siempre tiene como raíz una mala digestión. Ni un dolor de espalda el resultado de una mala postura… cuando lo cierto es que los trastornos de ansiedad pueden ser el desencadenante de muchos de estos problemas.

“La intensidad de la angustia es proporcional al significado que la situación tenga para la persona afectada; Aunque ella ignore esencialmente las razones de su ansiedad”.

-Karen Horney-

Hombre con síntomas de ansiedad

Las cinco áreas de los síntomas de ansiedad

Los síntomas de ansiedad pueden agruparse en cinco áreas. Así, lo más común es experimentar diferentes signos de cada una de ellas. Por ejemplo, una persona con ansiedad social puede sufrir desde el clásico temblor, hormigueos y mareos, hasta esos síntomas cognitivos donde decirse a sí mismo que está siendo juzgada por los demás.

Veamos por tanto las características de cada categoría.

Síntomas de la ansiedad física

Entre los síntomas de ansiedad más recurrentes y comunes están sobre todo esos que tienen que ver con el área fisiológica. Son los siguientes:

  • Taquicardias.
  • Falta de aire.
  • Presión en el pecho.
  • Mareos.
  • Sudoración.
  • Tensión muscular.
  • Dolor de estómago.
  • Agotamiento.
  • Dolor de cabeza.

Asimismo, si esta sintomatología es intensa y se mantiene en el tiempo, puede derivar en estados más serios, como aquellos en los que aparece el insomnio, los problemas de alimentación, la falta de deseo sexual, debilitamiento del sistema inmunitario, etc.

Por otro lado, es muy común que estos síntomas de ansiedad hagan que la persona piense que está sufriendo algún tipo de enfermedad física. Es por tanto muy necesario que, a nivel de atención primaria, contemos con psicólogos para identificar la realidad que puede haber detrás de esta sintomatología.

Chica que sufre síntomas de ansiedad

Síntomas cognitivos

Los síntomas cognitivos se relacionan con esos pensamientos que la ansiedad suele generar en nosotros. Los más comunes son los siguientes:

  • Preocupación constante.
  • Pensamientos catastróficos.
  • Problemas de memoria.
  • Dar excesiva importancia a hechos sin importancia.
  • Agobio.
  • Problemas de concentración.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Pensamientos obsesivos.
  • Sensación de vacío.
  • Sensación de extrañeza ante lo que nos rodea.
  • Incertidumbre.
  • Miedo a perder el control.
  • Ideas suicidas.

Síntomas emocionales

La ansiedad afectiva o emocional es otra realidad que debe tenerse en cuenta, sobre todo si estos estados se vuelven constantes.

  • Entre los síntomas de ansiedad más comunes en el plano emocional está sin duda la apatía y la sensación de angustia.
  • Los cambios de humor, la irritabilidad, los altibajos son otros puntos que considerar.
  • El llanto, la risa nerviosa o esa emocionalidad fluctuante son también elementos que atender.

Síntomas conductuales

Uno de los síntoma de ansiedad más recurrentes es la evitación. Es muy común que los pacientes con ese tipo de condición eviten ciertas situaciones y acciones: sienten que pueden sufrir un ataque de ansiedad que no puedan controlar en cualquier momento. Desde fuera, su inseguridad nos puede dar la sensación de que caminan como si el terreno bajo sus pies estuviera repleto de minas.

De este modo, es muy común experimentar lo siguiente.

  • Sentirse bloqueado o actuar de manera impulsiva.
  • Cambios en la expresividad corporal: puede haber una lentitud excesiva o una hiperactividad.

Síntomas sociales

Por último, en estas cinco áreas que suelen definir la sintomatología de la ansiedad, encontramos el aspecto social. Pensemos que cada persona puede experimentar varias de estas conductas o incluso no evidenciar ninguna (de momento).

  • Dificultad para mantener una conversación.
  • Otras personas en cambio, pueden mostrar una verborrea excesiva.
  • Desinterés por esas aficiones que antes nos apasionaban.
  • Necesidad de soledad y aislamiento.
  • Iniciar conductas de evitación constante hasta el punto de dejar de trabajar, relacionarse con amigos, etc.
hombre que sufre síntomas de ansiedad

Para concluir. Tal y como podemos ver, los síntomas de ansiedad son tan variados como desgastantes, en especial si estas situaciones se alargan en el tiempo. Por tanto, no dudemos en consultar estas situaciones con profesionales especializados.

A menudo, encontramos personas que acuden de modo regular a sus médicos de cabecera sin que estos lleguen a reconocer qué hay detrás de ese insomnio, de ese agotamiento o dolor de cabeza persistente. Consultemos con un psicólogo, nuestro bienestar mental, físico y emocional puede dar un cambio extraordinario.

  • Ellis, Albert (2013) Cómo controlar la ansiedad antes de que le controle a usted. Ediciones Paidós
  • Mulholland, C. (2017). Anxiety disorders. In Psychiatry by Ten Teachers, Second Edition (pp. 78–91). CRC Press. https://doi.org/10.1201/9781315380612