Consejos para desengancharnos de nuestro móvil

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
El teléfono móvil nos permite acceder a información, entretenimiento y relaciones sociales. Pero, si no lo usamos con cautela, puede llegar a ser realmente perjudicial.
 

Los smartphones son dispositivos cada vez más completos, nos permiten disfrutar del ocio, de las relaciones sociales e incluso nos facilitan el trabajo. Por sus múltiples usos y su reducido tamaño se han convertido en un objeto que nos acompaña allá donde vamos y en el que invertimos una gran cantidad de horas cada día. Sin embargo, para disfrutar plenamente la vida hemos de lograr desengancharnos de nuestro móvil.

Y es que no debemos olvidar que nuestra verdadera vida discurre en tres dimensiones, que nada puede sustituir al contacto humano y que las tecnologías han de ser un complemento pero no el centro de nuestro mundo. Más del 50% de los usuarios de móviles se ven ya afectados por la «nomofobia«, esa incapacidad de separarse de sus teléfonos inteligentes.

Nos hemos acostumbrado tanto a estar hiperconectados, siempre disponibles o navegando por la red que muchas personas sienten verdadera ansiedad al alejarse de sus móviles. Permanecer un periodo de tiempo sin ellos puede crearles una gran inquietud y malestar, llegando a sentir que les falta algo. Por ello, si te identificas con estos comportamientos, sería conveniente que tomaras ciertas medidas.

 

¿Cómo desengancharnos de nuestro móvil?

Respetar nuestros límites

Contar con un teléfono móvil hace que estés disponible 24 horas al día para cualquier persona que quiera contactar contigo. Esto, sin duda, sería útil ante situaciones de emergencia; pero hemos llegado a un punto en el que recibimos intromisiones en cualquier momento por asuntos sin importancia. Y ya no hablamos de conversaciones con amigos, sino de comunicaciones del trabajo.

Es importante comprender que todos necesitamos tiempo y espacio para descansar, dedicarnos al ocio, a nuestras familias o a nosotros mismos. Por ende no es saludable mantenernos siempre alerta ante requerimientos laborales.

A este respecto sería beneficioso establecer un «horario de oficina» en el que los demás sepan que pueden contactarnos. Y cuando este finalice, alejarnos del teléfono y disfrutar del resto de áreas de nuestra vida. Comienza tú estableciendo y respetando estos límites y los demás se adaptarán también a hacerlo. Después de todo, la mayoría de las comunicaciones pueden esperar.

Desengancharnos de nuestro móvil para estar presentes

Los teléfonos móviles nos acercan a quienes se encuentran lejos, y esto es algo maravilloso. Pero, desafortunadamente, también nos alejan de quienes están cerca con bastante frecuencia. En cualquier bar o restaurante basta con mirar alrededor para comprobar como las personas están inmersas en sus pantallas, sentados unos junto a otros pero sin prestarse atención.

 

Hemos perdido la capacidad de disfrutar plenamente la presencia de nuestros seres queridos. Y en gran parte se debe a la omnipresencia de la tecnología en nuestra vida. Por ello, toma la decisión de mantener tu teléfono guardado siempre que vayas a compartir un tiempo con tus amigos o familiares. Y, si no eres capaz de resistir la tentación, procura dejar el teléfono en casa. Nos estamos perdiendo momentos muy valiosos.

Usarlos de forma consciente

En definitiva, no se trata de eliminar internet ni los teléfonos móviles de nuestra vida, pues las facilidades que nos proporcionan son innegables. Tenemos acceso a información, cultura, entretenimiento y relaciones sociales. Pero hemos de ser capaces de actuar con moderación.

En primer lugar restringe las horas que pasas frente a tu teléfono. Puedes establecer un horario para informarte de noticias, revisar las redes sociales o visualizar algún vídeo; pero trata de que sea un tiempo acotado y asegúrate de cumplirlo. Las horas pasan sin darnos cuenta y el móvil nos resta productividad y ocupa gran parte de nuestro tiempo. Toma conciencia y limita su uso.

 

De igual forma establece un control sobre los contenidos que consumes. El problema de los móviles no solo radica en un uso excesivo sino también inadecuado. Cuando no tenemos control podemos llegar a sobrecargarnos de datos e información que únicamente suman estrés e incertidumbre a nuestras vidas.

Además, estamos sobreexpuestos a contenidos negativos y dañinos que pueden afectar nuestro estado de ánimo. Estar al tanto de todas las tragedias que ocurren en el mundo y de la felicidad fingida que se muestra en algunas redes son dos de los mayores tóxicos de este siglo.

Entonces recuerda que está en tu mano hacer un uso adecuado de las nuevas tecnologías. Desengancharnos de nuestro móvil nos abrirá la puerta de regreso a nuestra vida real. 

  • Pérez Granda, L. J. (2013). ¿ Se constituye el uso del Smartphone en una adicción?.
  • Barrios-Borjas, D. A., Bejar-Ramos, V. A., & Cauchos-Mora, V. S. (2017). Uso excesivo de Smartphones/teléfonos celulares: Phubbing y Nomofobia. Revista chilena de neuro-psiquiatría55(3), 205-206.