Cuando nos preocupamos demasiado

Cuando nos preocupamos demasiado

Gema Sánchez Cuevas 22 febrero, 2013 en Psicología 0 compartidos

La preocupación es el sentimiento que nos inmoviliza en el presente por cosas que pueden llegar a suceder en el futuro. (Wayne Dyer) Cuando nos preocupamos por algo que todavía no ha sucedido, ponemos todo nuestro empeño en adelantarnos a algo que tal vez puede que no llegue a ocurrir nunca. Así, mantenemos nuestra mente ocupada con pensamientos negativos que lo único que hacen, es atraer más de lo mismo. Al estar preocupados, no vivimos el presente plenamente y además, empañamos las experiencias actuales con nuestra visión pesimista. Gran parte de nuestras preocupaciones se refieren a cosas sobre las que no tenemos ningún control. Podemos preocuparnos todo lo que queramos, pero esto, no nos llevará a solucionar el problema de ninguna manera. Incluso la mayoría de las veces, aquello por lo que tanto nos preocupamos resulta ser menor horrible que como imaginamos.

Preocupación y salud mental

La preocupación en exceso es ansiedad, miedo a lo desconocido y al futuro. Así, las preocupaciones afectan tanto a la salud física como emocional, pudiendo generar un exceso de preocupaciones estrés y trastornos de ansiedad. Cuando vivimos preocupados continuamente, nos encontramos en continua alerta, viviendo en un estado de permanente situación de peligro, que solo debería estar funcionando en determinadas ocasiones y no la mayoría de las veces. Así, poco a poco vamos perdiendo nuestra capacidad de funcionar normalmente, asumiendo que la vida es algo peligroso, sin permitirnos relajarnos o disfrutar de las cosas. Cada situación se torna a vivirla como un conflicto o problema a resolver, incluso las más insignificantes obligaciones.

Preocuparse o hacer planes de futuro

Hay que diferenciar entre el preocuparnos y hacer planes de futuro. Cuando hacemos planes de futuro, nuestro momento presente contribuye a que ese futuro sea mejor; mientras que cuando nos preocupamos, nuestro momento presente se encuentra inmovilizado por algo que creemos puede suceder en el futuro. Por lo tanto, la diferencia es evidente.

¿Cómo podemos liberarnos de la preocupación?

Es importante que reconozcamos la incertidumbre como una parte natural de la vida. Ese miedo a lo desconocido tan conocido por todos nosotros, que quizás nos ate tanto a veces, forma parte de nuestro desarrollo, ya que no podemos saber todo lo que sucederá con absoluta certeza. Por lo tanto, acepta la incertidumbre. Cambia tu perspectiva. No te quedes anclado con los pensamientos negativos o preocupaciones dirigidas hacia el futuro, sabes que por mucho que lo hagas, no solucionaras nada. Tan solo si te centras en el presente, y empiezas a manejar tu mente con eficacia, podrás manejar tu destino. Te llevara tu tiempo, pero como dice Robin Sharma en una de sus obras, “La mente es un magnífico criado pero un amo terrible. Si piensas sólo cosas negativas, es porque no has cuidado tu mente y no has dedicado el tiempo necesario para entrenarla a pensar en lo bueno.” Permítete vivir el presente, elige tus pensamientos y comienza a vivir en el HOY sin miedos.

Gema Sánchez Cuevas

Psicóloga, docente, editora y redactora. Mi pasión es la psicología, mi motor la curiosidad y mi arma la escritura. Todos tenemos recursos para el cambio, ¿comenzamos a buscarlos?

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