El ciclo vital de la pareja

Una relación de pareja es como un ente vivo que se transforma al tiempo que lo hacen sus miembros. Descubre las distintas etapas de la relación y los retos que suponen cada una de ellas.
El ciclo vital de la pareja
Elena Sanz

Escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz el 03 enero, 2021.

Última actualización: 03 enero, 2021

A lo largo de la vida vamos atravesando distintas etapas de crecimiento que nos plantean nuevos retos y oportunidades. Y lo mismo sucede con las relaciones afectivas, ya que estas van cambiando y transformándose al tiempo que lo hacemos nosotros. El ciclo vital de la pareja da cuenta de los distintos estados que encarna el vínculo a lo largo de los años, y las principales dificultades y experiencias que acompañan a cada uno de ellos.

No todas las parejas viven cada una de las fases, ya que estas están muy relacionadas con la vida familiar. Y, del mismo modo, incluso quienes forman una familia, pueden decidir continuar por separado en algún momento. Aún así, el ciclo vital de la pareja que presentamos a continuación es la hoja de ruta común a muchos enlaces afectivos que perduran en el tiempo.

El ciclo vital de la pareja

Formación de la pareja

Podría decirse que el trayecto vital de una pareja inicia incluso antes de que ambos miembros se conozcan. Y lo hace con las expectativas y deseos que cada uno de ellos se forma respecto a su pareja ideal.

De esta manera, cuando conocemos a alguien que parece encajar en este molde mental, surge el enamoramiento. Durante esta etapa el organismo libera grandes cantidades de hormonas que nos hacen sentir plenos, eufóricos y llenos de energía. El otro se convierte en el centro de nuestro mundo y sus defectos se obvian por completo.

Es más adelante, durante el noviazgo, cuando estos rasgos no tan atractivos salen realmente a la luz. La intensidad emocional disminuye y la intimidad y la complicidad van ganando peso. Se comienza a construir un proyecto común más maduro y libre de ese torrente hormonal.

Si esta etapa se desarrolla adecuadamente, suele culminar en una muestra de compromiso como es el inicio de la convivencia. En esta etapa, la pareja deberá aprender a negociar y a entrelazar sus puntos de vista para llegar a un entendimiento común. La familia de origen de cada uno perderá peso frente a la nueva unidad familiar que se está creandoy que es, ahora, prioritaria.

Familia con hijos pequeños

El nacimiento del primer hijo marca un hito en la vida familiar. Las dinámicas y rutinas cambian completamente, y el pequeño y sus necesidades se convierte en el centro de la vida del hogar. La vida en pareja puede llegar a descuidarse y desatenderse por agotamiento o falta de tiempo; por ello resulta imprescindible que ambos realicen un esfuerzo para seguir cultivando su vínculo en esta nueva circunstancia.

A medida que los infantes crecen, demandan menos tiempo y supervisión, pero entonces la pareja puede enfrentarse a conflictos, discusiones y desavenencias derivadas de la educación de los hijos. Si ambos actúan como un equipo y llegan a acuerdos al respecto, puede ser uno de los periodos más dulces de la vida familiar.

Familia con adolescentes

La adolescencia es una etapa cargada de cambios y turbulencias. Por lo mismo, la atención de los padres puede enfocarse excesivamente en los hijos y en sus conflictos y preocupaciones, y desvincularse en cierto modo como pareja. Además, ambos progenitores deberán afrontar el duelo por la pérdida del niño que comienza a hacerse adulto. Esta etapa requiere una gran flexibilidad y trabajo tanto personal como conjunto.

Emancipación y nido vacío

La salida de los hijos del hogar puede suponer un fuerte impacto para quienes habían desatendido su vínculo por centrarse excesivamente en la crianza. Además, en todos los casos se produce una reestructuración de roles y rutinas.

No obstante, esta etapa también abre la posibilidad a un “segundo noviazgo” en el que la pareja se reencuentra, libre ahora de sus responsabilidades parentales, e inicia un periodo de estabilidad, calma y disfrute.

El ciclo vital de la pareja: un camino de vida en común

En definitiva, estar en pareja implica ir asumiendo y afrontando los retos y desafíos de cada periodo vital en compañía del otro. Al trabajo personal que requiere cada cambio de etapa se suma la necesidad de cuidar y atender el vínculo afectivo. La comunicación, la empatía y la flexibilidad serán grandes aliados en este camino.

Si cada fase se va superando de forma satisfactoria, ambos miembros de la relación irá transformándose a la par, creciendo juntos. No obstante, es posible que en determinado momento lo más saludable sea continuar por separado. Finalmente, el camino de cada persona es diferente y no necesariamente ha de ir unido al de alguien más para siempre.

Te podría interesar...
Las 6 etapas de las relaciones de pareja
La Mente es MaravillosaLeerlo en La Mente es Maravillosa
Las 6 etapas de las relaciones de pareja

Existen 6 etapas de las relaciones de pareja que se suceden una tras otra. Identifica dónde se encuentra tu relación de pareja.



  • Estremero, J., & Bianchi, X. G. Familia y ciclo vital familiar. Dra. Karina Bakalar, 19.
  • Villamizar Carrillo, D. J. (2009). Las representaciones de las relaciones de pareja a lo largo del ciclo vital: significados asociados y percepción del cambio evolutivo (Doctoral dissertation, Universitat Rovira i Virgili).