El Counseling, la profesión del desarrollo y el despliegue personal

José Mariano Biaus · 16 septiembre, 2013

El Counseling o Consultoría Psicológica es una profesión que está en franco desarrollo y ganando cada vez más adeptos ya que ayuda a las personas a resolver sus problemas cotidianos por sí mismas, sin consejos ni guías y enfocándose en la época actual de vida de cada una sin necesidad de recordar cosas ni volver en el tiempo, simplemente acompañando a las personas en su relato y ayudándolas a escucharse a sí mismas.

De esta forma, y utilizando sus propios recursos, las personas encuentran dentro de sí las soluciones a los problemas que las aquejan, aprenden a descubrirse y a conocerse más, y así se vuelven más aceptantes consigo mismas y con su entorno. 

El secreto de esta forma de acompañamiento se encuentra en las tres actitudes básicas que todo Consultor debe tener: empatía, aceptación positiva incondicional y congruencia, que forman parte de la teoría que desarrolló el psicólogo humanista estadounidense Carl Rogers denominada "Enfoque Centrado en la Persona" debido a que parte de la base de que es la persona la que mejor se conoce y sabe qué es lo que quiere y necesita aún en tiempos de crisis.

Los mecanismos con los que ayuda un Consultor Psicológico

Así, la manera en que acompaña un Consultor Psicológico es poniéndose en el lugar de la persona y ayudándola a descubrir lo que siente (empatía) sin juzgarla en su visión del mundo y en sus valores (aceptación positiva incondicional) y siendo el Consultor auténtico consigo mismo y con la persona que está acompañando (congruencia), todas estas actitudes juntas despliegan en la persona ayudada una introspección que le permite registrar lo que le pasa y encontrar dentro de sí los recursos necesarios para resolver el problema que la está haciendo sufrir. A la vez, la persona se va descubriendo a sí misma y aprende a aceptarse por medio de la aceptación que recibe de parte del Consultor y de esta manera va desarrollándose y rompiendo con estructuras que hasta ese momento lo acompañaban y así se encuentra siendo más auténtica y más libre.

Otra ventaja de este tipo de procesos es que son de corto plazo y la persona sale del proceso conociéndose lo suficiente como para enfrentar las diferentes situaciones de su vida de una manera más responsable sin ser "la víctima" de lo que sucede sino, como digo más arriba, registrando lo que le pasa con lo que está sucediendo y de esa forma pudiendo encontrar una solución, a su vez, como la persona es la dueña de su proceso es ella la que decide cuándo está lista para dejarlo y no el profesional.

Pero no todo es un lecho de rosas, ya que todo proceso de cambio personal supone algún momento de dolor y hasta que la persona se ve de una manera nueva sufre en los primeros momentos el encontrarse diferente a lo que venía siendo, pero a medida que se va mirando y revisando se va dando cuenta que el cambio es positivo y el sufrimiento que la acompaña se vuelve alegría.

En los procesos de este tipo la persona es como un gusano que sale de la crisálida para convertirse en mariposa y poder volar, el proceso le conlleva un cierto sufrimiento pero una vez que sale se encuentra con alas y entre flores.

Diferencia con un Consultor Psicológicoy un Psicólogo o Psiquiatra 

Entonces, el rol del Consultor es el de ser un compañero en el camino del cambio y el desarrollo de la persona, sin intervenciones direccionales, es decir, sin dar directivas sino simplemente ayudando a alumbrar las áreas internas que la persona va recorriendo para que se vaya descubriendo a sí misma y tome decisiones propias con recursos propios.

Para terminar vale aclarar que el Consultor Psicológico sólo puede atender personas que se encuentren dentro del marco de la normalidad, es decir, sin patologías ni trastornos, estos son espacios de los Psicólogos y los Psiquiatras a quienes el Consultor Psicológico debe derivar, según corresponda, a las personas en las que detecte alguna situación de este tipo.