El masoquismo y la personalidad autosaboteadora

20 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Hay personas masoquistas, que pueden tolerar relaciones dañinas y opresivas esperando que todo ello tenga al final algún sentido. El psicoanálisis vio en esta conducta los rasgos de un perfil dado al autosabotaje continuado. Lo analizamos.

¿Por qué hay personas que se autosabotean? Es más… ¿cuál es la razón por la que a veces nos ponemos la zancadilla o alzamos muros que vetan por completo nuestras oportunidades y felicidad? Desde el campo del psicoanálisis y la teoría psicodinámica suelen concebir del mismo modo el masoquismo y la personalidad autosaboteadora.

Señalaba Erich Fromm en su célebre libro El arte de amar que a veces en las relaciones afectivas abundan los lazos entre los sádicos (personas que humillan, lastiman y explotan) y los masoquistas (hombres y mujeres explotados, lastimados e incapaces de reaccionar). Este es sin duda un hecho común y la causa también de que nos interese comprender un poco más este rasgo de personalidad.

El hecho de que el masoquismo sea común en las relaciones abusivas es algo preocupante. No obstante, lo más complejo es que a menudo el masoquista alarga estas situaciones de sufrimiento con la idea de que, en algún momento, el otro experimente algún cargo de conciencia o sentimiento de culpa por aquello que ha estado realizando.

Asimismo, rara vez expresan sus sentimientos y son tendentes a acumular grandes dosis de ira. Son personalidades complejas y a menudo hasta enrevesadas. No obstante, todo comportamiento tiene detrás un sutil mecanismo psicológico que podemos estudiar para entenderlo un poco mejor. Profundicemos.

Hombre representando el masoquismo y la personalidad autosaboteadora

Personas que se castigan: el masoquismo moral

Hay personas que se castigan a sí mismas y esa práctica se puede llevar a cabo de muchas maneras. Dejar pasar oportunidades laborales, echarse atrás en momentos decisivos, tendencia a construir lazos de amistad de los que hacen daño y traicionan o alargar relaciones de pareja tóxicas y desgastantes son claro ejemplo de ello.

Detrás de estos perfiles de personalidad puede estar el masoquismo moral o comportamental en muchos casos. Este rasgo define a esas personas en las que hay una necesidad implícita y casi constante de castigarse. Ahora bien, más allá del simple hecho de “disfrutar” o no del sufrimiento, ven en ello un fin y una utilidad, una dimensión catártica. 

Un ejemplo, en un estudio realizado en la Universidad de Pensilvania se demostró algo interesante. Las personas masoquistas se sienten bien experimentando emociones como la tristeza, el miedo o incluso el dolor. Esto es algo además mucho más común en las mujeres. A veces, con ello logran la expiación de la culpa o incluso llamar la atención de otros al verlos padecer.

El masoquismo y la personalidad autosaboteadora según la teoría psicodinámica

El masoquismo y la personalidad autosaboteadora van siempre de la mano según la teoría psicodinámica. Es más, el propio Sigmund Freud acuñó y describió el concepto de masoquismo moral o comportamental que más tarde aparecería en el DSM-III-R  (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) como trastorno de personalidad autoderrotista.

Ahora bien, cabe señalar que a día de hoy y con las nuevas revisiones del DSM-V y DSM V esta designación ha desparecido. Esas manifestaciones que antes identificábamos como masoquistas ya no tienen cabida en la nosología psiquiátrica y en la psicología clínica. Sin embargo, son muchos los que lamentan esta desaparición. Esa aportación de la teoría psicodinámica sobre el masoquismo y la personalidad saboteadora se considera útil y necesaria.

¿Cómo son las personas masoquistas y con rasgos autosaboteadores?

El enfoque psicodinámico describía el masoquismo como un tipo de personalidad claramente saboteante. Así, expertos en el tema como el doctor R.F. Bornstein, especializado en la dinámica de la personalidad, describió a los masoquistas como sobredependientes y destructivos. Personas indecisas, pasivas y con gran necesidad de aprobación.

No obstante, hay más características:

  • Pueden ser personas inteligentes, pero siempre acaban fracasando. Llega un momento en que dan un paso atrás o acaban fallando casi voluntariamente.
  • Siempre cargan a sus espaldas sentimientos de culpa. Derivar en situaciones de sufrimiento les sirve como mecanismo de catarsis, como una forma de buscar la expiación.
  • Son tendentes a la depresión.
  • Se sabotean a sí mismos, se critican y se evalúan de manera muy negativa.
  • Suelen albergar sentimientos de ira que no saben expresar.
  • Asimismo, tras esa expresión de sufrimiento, buscan también despertar en los demás sentimientos de culpa.
Mujer pensando en el masoquismo y la personalidad autosaboteadora

El masoquismo y la personalidad autosaboteadora ¿por qué aparece?

Sabemos que el masoquismo y la personalidad autosaboteadora no aparecen como tal en los manuales de diagnóstico. Sin embargo, podemos ver a menudo perfiles con estas características. Son hombres y mujeres que encadenan relaciones fallidas aún sabiendo desde el inicio que esas parejas solo les traerán infelicidad. Son personas perfeccionistas que al final fallan estrepitosamente.

Siempre tomarán el camino más duro y doloroso de la vida, lo harán voluntariamente y con ello esperarán también hacernos sentir mal por ello. Porque no los atendemos correctamente, porque no los valoramos. Son conductas complejas y altamente dañinas para ellos y los demás.

No obstante, ¿por qué lo hacen? ¿Por qué el masoquismo y la personalidad autosaboteadora aparecen en algunas personas? Cabe señalar que, en muchos casos, tras estas conductas tenemos un trastorno depresivo. No obstante, también podríamos destacar factores educacionales, crianza e incluso trastornos del apego.

A veces, podemos crecer con la sensación de que no merecemos ser amados. La sensación de tristeza se combina a su vez con la necesidad de castigarnos, de echarnos atrás cuando algo va bien porque concebimos que no somos merecedores de esa felicidad. A esto se le añade el factor rabia y resentimiento, maridando una personalidad problemática. Una que, tal vez, muchos nos hemos encontrado en alguna ocasión…

  • Békés, V., Perry, J. C., & Robertson, B. M. (2018). Psychological masochism: A systematic review of the literature on conflicts, defenses, and motives. Psychotherapy Research28(3), 470–483. https://doi.org/10.1080/10503307.2016.1189618
  • Baumeister, R. F. (1988). Masochism as escape from self. The Journal of Sex Research25(1), 28–59. https://doi.org/10.1080/00224498809551444
  • Rozin, P., Guillot, L., Fincher, K., Rozin, A., & Tsukayama, E. (2013). Glad to be sad, and other examples of benign masochism. Judgment and Decision Making8(4), 439–447.