El papel del trabajo social en la salud mental

14 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la trabajadora social Silvia Carrasco
La figura del trabajador social se tiende a relacionar con un trabajo enfocado a entornos pobres, vulnerables o en desigualdad. Sin embargo, el trabajo social va mucho más allá.

El papel del trabajo social en la salud mental es una de las partes de esta disciplina más desconocidas. Muchas veces se tiende a relacionar la figura del trabajador/a social con una persona que trabaja en entornos pobres, vulnerables o en desigualdad. Sin embargo, el trabajo social va mucho más allá.

Hoy os dejamos descubrir un poco mejor en qué consiste su trabajo en esta área.

El trabajo social en la salud mental

El trabajo social en la salud mental está enfocado a atender de un modo personalizado e individualizado las diversas necesidades que pueden surgir en las personas con una enfermedad mental.

Mujer con trabajadora social

En muchos estudios sobre la figura de esta disciplina en el mundo de la salud solamente se hace hincapié en enfermedades mentales graves. No obstante, eso no siempre es así pues, aunque sea, uno de sus perfiles más requeridos, está demostrado que cualquier tipo de enfermedad mental puede tener mejorías con la intervención del trabajo social.

El principal objetivo que tiene el profesional en esta área es el de contribuir, intervenir y tratar de avanzar en el proceso de mejora y rehabilitación del paciente. La meta es conseguir mejorar la calidad de vida de esta persona, al mismo tiempo que también se integra más en la sociedad.

La interdisciplinariedad

El campo de la salud mental se caracteriza por la cantidad de profesionales que intervienen en ella: psicólogos, psiquiatras, enfermeras/os, auxiliares, monitores… y también trabajadores/as sociales.

Uno de los puntos claves para el éxito en la recuperación de un paciente diagnosticado con una enfermedad mental es la comunicación y el trabajo de los diferentes profesionales.

»Un enfoque interprofesional bien estructurado y con un buen nivel de funcionamiento es la garantía absoluta de eficacia y se caracteriza por la existencia de espacios o lugares comunes para estudiar las situaciones y estrategias a seguir».

-Ramírez de Mingo, 1992-

Funciones del trabajo social en salud mental

Ha costado mucho tiempo hasta que los trabajadores sociales han conseguido su propio hueco en este ámbito. Hasta hace unos años, nadie sabía qué funciones podían desempeñar estos profesionales en este sector.

Las funciones van variando en base al centro donde se prestan sus servicios y la finalidad de su servicio. Por un lado, si prestan atención directa, estarán trabajando con individuos, familias y grupos que presentaran problemas sociales que pueden afectar a su salud.

Desde esta profesión, se trabajará en el análisis de la situación de riesgo y de necesidades individuales o familiares. También se realizará una valoración socio familiar, se elaborará el diagnóstico social y se planteará un plan de intervención que podrá estar integrado por funciones como acompañamientos, entrevistas, seguimiento o derivación a determinados recursos.

Por otro lado, si la función del profesional está enfocada a una labor preventiva o de inserción social, tratará de conseguir que el individuo se integre en el medio social y familiar de una manera normalizada. Esto tratará de hacerlo a través de diversos recursos e incluso con la creación de grupos de autoayuda, asociaciones…

No es lo mismo terapia desde la psicología que desde el trabajo Social

En ocasiones, cuando vemos en acción la labor que se desempeña en este sector desde el trabajo social, se tiende a creer que realiza la misma función que un profesional de la Psicología. Esto es una creencia totalmente errónea.

Aunque puedan tener puntos en común, como buscar el bienestar del paciente en cuestión, lo cierto es que existen una serie de diferencias. Las más importantes serían:

Psicología

  • El objeto de estudio es el comportamiento del individuo.
  • Tiene en cuenta los factores biológicos y sociales. Puede ejercer de psicoterapeuta y profundizar en determinadas áreas que no se pueden abordar desde el trabajo social.

Psicóloga realizando terapia individual

Trabajo social

  • El objetivo de estudio es el comportamiento social. Se centra en el funcionamiento y las relaciones sociales del individuo y cómo afectan en su vida.
  • Tiene en cuenta los factores biológicos y sociales. Además, tiene la potestad de poder derivar a determinados recursos que desde la psicología no se pueden abarcar. Por ello, la fusión de ambas profesiones puede mejorar el servicio prestado.

Conclusiones

Tenemos que tener claro que la funcionalidad de esta disciplina en el ámbito de la salud mental es dar una atención personalizada. No existen dos casos iguales, luego se tratará de personalizar la intervención que se vaya a realizar.

Asimismo, se marcarán objetivos con la persona que vamos a trabajar. Los objetivos tienen que ir en coordinación profesional-paciente. De este modo, será mucho más fácil conseguir resultados positivos.

Además, desde el trabajo social, se cuenta un sentimiento de comunidad que facilita la participación y la integración. De este modo, se generan iniciativas que puedan mejorar sus competencias personales, habilidades sociales, técnicas de empleo, etc.

Recordemos que el trabajo social nació bajo, entre otras premisas, para luchar por los derechos de las personas y que sean tratadas como personas de pleno derecho. Tengan o no tengan cualquier tipo de enfermedad.