El SIDA, un peligro ignorado por muchos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 29 junio, 2018
Andrea Pérez · 18 junio, 2016

Todos hemos oído hablar del VIH y del SIDA, pero ¿sabemos realmente qué significan estos conceptos y sus implicaciones?, ¿sabrías diferenciar entre uno u otro? Ni ambos significan lo mismo, ni tienen las mismas repercusiones, por tanto, es importante conocerlos y diferenciar qué es el SIDA y qué es el VIH.

Pese a que en Internet puede leerse mucha información, no toda es precisa ni aliada de la verdad. Esta enfermedad ha sido víctima de pseudociencias y teorías conspiratorias que han difundido ideas absurdas e irreales, fomentando así la desinformación en la población.

Partimos de la idea de que el virus existe, es real y además es peligroso. Conocerlo y tener información sobre los principales métodos de prevención ayudan a disminuir el riesgo de contagio. Debemos recordar que, una vez infectados, la enfermedad no tiene cura aunque sí dispone de un tratamiento que permite que quienes la padecen puedan tener una buena calidad de vida.

El SIDA/VIH existe y es real

Sobre el SIDA existen muchos mitos. Por ejemplo, que se inyecta en los plátanos para infectar a la población, que puedes contraerlo solamente con el sudor de otra persona o a través de los baños públicos, etc. Pero, sin duda, el mito más estrambótico sobre esta enfermedad es la afirmación de que el sida no existe.

En los últimos años ha habido un grupo de personas que ha difundido la idea de que esta enfermedad no es real, este fenómeno es lo que se conoce como el negacionismo del SIDA. Quienes defienden esta postura sostienen que el VIH no causa SIDA, que no existe o que, en caso de existir, es algo transitorio.

dedo-lazo

Aunque actualmente aun hay aspectos que se desconocen, esto no quiere decir que no sea una enfermedad inventada.

La infección por VIH es real y afirmar lo contrario no solo es una falacia sino que es muy peligroso, ya que confunde a quienes no tienen la información suficiente y puede alentar a realizar prácticas de riesgo que terminen en una verdadera infección de VIH.

Relación entre el SIDA y el VIH

VIH y SIDA son conceptos diferentes que conviene tener claros. Al hablar de VIH nos referimos al virus de inmunodeficiencia adquirida. No se trata de un solo virus, que debajo del nombre, se esconden diferentes formas cambiantes del mismo. El VIH ataca al sistema inmune debilitándolo y hace que las personas enfermen con mucha más facilidad.

Cuando hablamos de SIDA hacemos referencia a una etapa más avanzada de la infección. En esta etapa el sistema inmunológico está mucho más deteriorado. La persona puede contraer múltiples infecciones que den lugar a enfermedades mortales.

Mano de una persona con un lazo del sida

El VIH causa SIDA. El VIH es una condición necesaria pero no suficiente para que aparezca el síndrome. Puedes estar infectado de VIH pero no padecer SIDA ni tener síntomas importantes.

No presentar síntomas, pese a estar infectado, no quiere decir que estés fuera de riesgo, sino todo lo contrario.

Un análisis negativo no implica que no estés infectado

Cuando una persona se infecta con VIH se le considera seropositiva. La seropositivadad se detecta mediante un análisis de sangre que demuestra la presencia de anticuerpos específicos en la persona contra el VIH. Muchas de las personas seropositivas no saben que lo son.

Si has tenido prácticas de riesgo y al hacerte un análisis de sangre da negativo, aún puedes estar en riesgo de haber contraído VIH. El tiempo que pasa desde que te infectas hasta que tu cuerpo genera anticuerpos detectables en un análisis de sangre es lo que se conoce como periodo ventana.

hombre frente a ventana con nubes

El periodo ventana puede durar entre 6 semanas y 6 meses. Esto quiere decir que una vez que te has infectado con VIH puede haber un periodo de tiempo en el que los resultados de los análisis sean negativos aunque realmente estés infectado y puedas infectar a los demás.

No tiene cura pero sí tratamiento

Actualmente el VIH/SIDA no tiene cura. No existe fármaco o tratamiento que elimine el VIH. Cualquier producto o persona que se promocione indicando que puede curar el VIH/SIDA es un fraude y lo único que pretende probablemente con tal falacia es quedarse con el dinero del enfermo en lugar de mejorar su salud.

Sin embargo, aunque esta enfermedad no dispone de cura, sí que cuenta con un tratamiento llamado “antirretrovirales”. Este tratamiento fortalece el sistema inmune para evitar que el VIH se desarrolle y se convierta en SIDA o ayuda a aliviar los síntomas una vez desarrollado el síndrome.

Sostener un corazón

 

Con tratamiento, la mayoría de las personas suelen llevar una vida normal y saludable. Quienes han sido infectados con VIH o padecen SIDA logran vivir muchos años. Pese a ello, todavía queda mucha investigación por hacer para encontrar fórmulas que ayuden a combatir el VIH/SIDA.

Tu mejor arma es la prevención

El VIH/SIDA solo afecta a humanos así que es con ellos con quienes debemos tomar medidas protectoras. Se transmite por la sangre, el semen, los fluidos vaginales o la leche materna. Tener relaciones sexuales, compartir jeringuilla o cuchillas con alguien infectado son prácticas de riesgo.

La prevención es la mejor arma para evitar el contagio de esta enfermedad. No compartir agujas, ponerse preservativo o hacerse análisis periódicos si se han realizado prácticas de riesgo son medidas necesarias para prevenir el virus.

Utiliza siempre condón y, en caso de no hacerlo, asegúrate de que ni tú ni la otra persona sois seropositivas. Es importante que te informes sobre cómo prevenir y detectar el VIH/SIDA, ya que de no hacerlo las consecuencias pueden ser letales.