El sueño y sus problemas, ¿cómo evitarlos?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 17 junio, 2015
Gema Sánchez Cuevas · 17 marzo, 2013

El sueño es una de las rutinas que nuestro cuerpo necesita. Cualquier persona debe dormir las horas necesarias, no simplemente para poder continuar con su rutina habitual, sino también para prevenir el envejecimiento prematuro y otras afecciones con las que nos podemos encontrar si no tenemos una buena calidad de sueño.

¿Quién padece más insomnio?

El insomnio, por norma general, empieza a aparecer en los adolescentes, se extiende en la edad adulta, y afecta casi al 100% de las personas ancianas. Cada vez hay más personas que, por las rutinas y el estilo de vida que llevamos, no pueden llegar a conciliar bien el sueño. Esta falta de sueño se traduce en afecciones y enfermedades que se podrían evitar.

Consecuencias de no dormir bien

Según el Instituto Nacional de la Salud de los Estados Unidos, las consecuencias de no dormir bien son las siguientes:

 

  • Falta se sueño y somnolencia durante todo el día
  • Irritabilidad
  • Cansancio
  • Depresión
  • Problemas con la memoria
  • Sufrir más accidentes y caídas de lo habitual

¿Qué se puede hacer para lograr dormir bien?

Si queremos poder dormir bien, hay una serie de consejos y rutinas que podemos aplicar a nuestra vida. De esta manera, veremos que una vez nos hayamos acostumbrado a estas rutinas, aunque tengamos poco movimiento durante el día, podremos conseguir dormir bien por la noche.

Es importante:

  • Tener un horario establecido de sueño: Se debe marcar un horario en el que debemos acostarnos a la misma hora cada día, incluso en los fines de semana. De esta manera, sin que nosotros tengamos que hacer ningún esfuerzo, nuestro cuerpo se acostumbrará a dormirse a esta hora.
  • Desarrollar una rutina para antes de irse a dormir; establecer una rutina nos ayudará a guiar a nuestro organismo a dormir de una manera regular. Por ejemplo, cenar a una hora, ver un poco la televisión o leer un libro, lavarse los dientes e irnos a la cama puede ser una de las mejores rutinas para inducir el sueño.
  • El ambiente de la habitación en al que vamos a dormir es también muy importante. No podemos estar en una habitación con mucha temperatura ni con frío. No debe haber mucha luz y debe ser lo más silencio posible.
  • Hacer ejercicio antes de acostarse, si no se hace durante el día.
  • Escoger un buen colchón y almohada en los que nos sintamos bien para dormir.
  • No comer muy pesado antes de ir a dormir y controlar la cafeína que ingerimos por la tarde.
  • Evitar el alcohol.
  • Dormir siempre en la misma habitación.



Seguir estos pequeños consejos, nos ayudará a establecer una rutina del sueño y veremos como el insomnio acaba desapareciendo de nuestras vidas.

Imagen cortesía de Stefano Corso