El tabú de la inmolación - La Mente es Maravillosa

El tabú de la inmolación

Roberto Muelas Lobato 9 octubre, 2016 en Actualidad y psicología 195 compartidos
hombre ante un umbral

La inmolación es el sacrificio ritual de una ofrenda en honor de un dios. Específicamente utilizamos este término cuando la ofrenda es la vida de una persona o de un animal.

Además, el término tiene otro significado. Inmolación se usa para designar el suicidio cometido por motivos de protesta o religiosos. Esta práctica estuvo extendida sobre todo durante la Guerra de Vietnam y durante la invasión de República Checa. Actualmente es un tema tabú para los medios de comunicación, que temen que la información pueda provocar el contagio de la práctica, sobre todo cuando se debe a temas de protesta.

En la actualidad se sigue practicando en Europa, el Tíbet y el mundo árabe como una forma de protesta política. También es usada en conflictos armados, sobre todo, en Oriente Medio, donde organizaciones terroristas incitan a sus seguidores a practicarla bajo una justificación religiosa.

Nuestra visión

Así, como si alguien con unas gafas cuyos cristales fueran rosas argumentara que el cielo presenta dicho color, en occidente tendemos a interpretar los sucesos en base a nuestras premisas, a nuestra experiencia, a nuestros valores y creencias. Buen ejemplo de este hecho es la inmolación. Práctica asociada a los fundamentalistas yihadistas a pesar de no ser los iniciadores.

La inmolación es vista como un fenómeno anti-natural, cuya ejecución solo cabría esperarse de gente inestable, con perturbaciones mentales, sin un mínimo de humanidad y con una afectividad y unos lazos sociales débiles o inexistentes.

Así, nuestras economizadoras y protectoras mentes, que trabajan en base a estereotipos, zozobran en el mar de incertidumbre que separa tales prácticas de las personas con pleno conocimiento de causa.

Sin embargo, ¿qué subyace detrás de esta atroz práctica? Ante la imposibilidad de entrar en las mente de los inmolados, y de discernir entre las presiones internas y externas a las que se ven sometidos, solo queda mirar al frente y analizar cualesquiera que sean sus pretensiones.

dos-cabezas-conectando-dibujadas-con-figuras-geometricas

Otra vuelta de tuerca

Con afán de no desvalorizar las intenciones individuales, la inmolación también es comprensible si se interpreta como un sacrificio so pretexto de preservar algo. Sacrificar la vida en base a su preservación. Sacrificio de la vida propia en un intento de acabar con los “enemigos”, acto que salvará la vida de los “amigos”.

Esta nueva visión no es tan ajena y no pocos darían su vida por aquellos que quieren, pero la práctica no queda en las buenas intenciones occidentales y va más allá.

Detrás de los ataques legitimados por nuestros gobiernos, elegidos de una forma que se viene a llamar (que no entender) democrática, se envían “escuadrones de la muerte” que van a destruir la vida (de otros) para salvar nuestras vidas. Incluso, se permiten violar aquello que está por encima de ellos, lo que defienden hasta la muerte: violan los derechos humanos a fin de defenderlos y obvian la democracia buscando su preservación.

La vida no se vive en rosa, simplemente es multicolor

Lejos de justificar cualquier tipo de violencia, este texto busca dar una comprensión apartada de la norma que ahonde más en su comprensión y aporte una visión diferente. El tinte del cristal de las gafas puede marcar la interpretación y si siempre usamos las mismas gafas, nunca veremos lo que no queremos ver, no sentiremos eso que no deseamos ni saldremos de la tautología que es esta hegemonía.

Gafas rosas

La vida no se vive en rosa, simplemente, se vive en multicolor.

*Nota de edición: este texto no pretende justificar la inmolación, sino dejar de ver a las personas que la realizan como simples locos y entender por qué se practica. Así, solo si entendemos el problema en su contexto podremos ponerle remedio y no simplemente un parche que baje en algunos casos la frecuencia pero que nunca va a terminar definitivamente con la lacra.

Roberto Muelas Lobato

Eterno estudiante de psicología social. Desde el laboratorio intento explicar esa realidad a veces tan confusa divagando entre la divulgación y la ciencia.

Ver perfil »
Te puede gustar