El verdadero problema de las adicciones y las drogas

El verdadero problema de las adicciones y las drogas

Hablaremos de las drogas como adicción más habitual, sin olvidar que existen otras como la adicción al juego, al trabajo o al dinero. Las drogas son un fenómeno social que últimamente no entiende de edades, cualquiera tiene acceso a ellas de forma sencilla y para todos los bolsillos (primer problema).

Más que desglosar la variedad de sustancias y explicar sus efectos, es interesante identificar los tipos de consumidores que normalmente nos podemos encontrar.

Consumidor experimental: Aquel que contacta de manera inicial con una o varias sustancias y que puede abandonar o continuar su consumo. Las motivaciones pueden ser varias, desde curiosidad y búsqueda de lo desconocido a la presión del grupo que le invita a probarla.

Consumidor ocasional: Uso intermitente de la sustancia o sustancias, marcado por disponibilidad de la droga o situación económica que permita o no la adquisición de la misma. Utilizada en determinadas situaciones para facilitar la comunicación o demostrar rebeldía dentro del grupo o frente a otros. El individuo ya conoce los efectos y por eso consume.

Consumidor habitual: Ya hay utilización frecuente de la droga, que además podrá ser consumida por distintas vías dependiendo del entorno, de la persona y las posibilidades, buscando variedad y aumentar los efectos. Son muy fuertes las sensaciones de pertenencia al grupo y la necesidad de ser reconocido dentro de él. Mitigar la soledad, proclamarse independiente o intentar acabar con el aburrimiento pueden ser también razones de consumo. Indicadores de este tipo de consumidor son la ampliación de las situaciones en las que el sujeto recurre a la droga, que se usa tanto individualmente como en grupo. Además, manifiesta erróneamente poder abandonar el hábito cuando quiera.

Consumidor abusivo: El individuo necesita la sustancia a pesar de las complicaciones que le supone su consumo. El rendimiento laboral, personal o relacionado con los estudios o el deporte caen en picado en favor de las drogas. Se pierde cualquier filtro de sensatez y se consume sin medida. Dependencia total. Además de las dependencias físicas y psíquicas que generan las drogas (unas en mayor medida que otras), existen problemas sociales que marcan la vida de los consumidores. Pasan a formar parte de otros grupos sociales rompiendo con los que tenían.

Cabe destacar el consumo que realizan personas enfermas a las que ciertas sustancias ayudan a superar o a conllevar ciertas patologías, lo cual parece más que justificado. Para el resto de personas, lo cierto es que las drogas en lugar de resolver problemas, plantean más y empeoran los que ya se tenían. El nivel de ruina que se puede alcanzar socialmente es alto, y todo a cambio de cierta popularidad efímera y vacía. El verdadero problema de las adicciones reside en los cambios negativos que el sujeto se ve obligado a realizar para sentirse a gusto en un entorno distinto, rodeado de personas y circunstancias que favorezcan su nueva forma de vida y rompiendo con quienes no comulguen con ello. La decisión siempre es propia, de cada uno depende tomar un camino u otro, atendiendo a las consecuencias. ¿Merece la pena?

Por: Juanjo Basante
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