Elige pareja según las 4 C

Edith Sánchez·
09 Marzo, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
09 Marzo, 2020
¿Conoces las 4C? ¿Qué significan y cómo nos pueden ayudar a la hora de elegir pareja? En este artículo trataremos de contestar a estas y otras preguntas.

En el amor nunca se puede decir la última palabra, ya que en muchos casos se trata de un sentimiento misterioso, que nace en circunstancias incomprensibles. Sin embargo, si de lo que se trata es de relaciones estables, parece que quien elige pareja según las 4 C tiene más probabilidades de lograr el éxito.

Las 4 C son una especie de test básico de compatibilidad. Obviamente, parte de la idea de que se elige pareja y no de que esta es fruto de mágicas coincidencias que surgen de repente. Esta técnica sencilla llama a involucrar a la razón en el proceso de seleccionar persona.

Es una herramienta de utilidad, ya que con frecuencia se elige pareja por razones que se desconocen o que no tienen suficiente relevancia. Una de ellas es el enamoramiento que, sobre todo en las personas más jóvenes, nubla un poco la razón. Por lo mismo, vale la pena tener a mano las 4 C y evaluar si de verdad vamos por el camino correcto, en términos de pareja.

Las relaciones saludables crecen de una confianza sin límites”.

-Beau Mirchoff-

Pareja mirándose a los ojos

Elige una pareja con la que tenga compatibilidad física

Uno de los aspectos a tener en cuenta cuando se elige pareja es que te guste físicamente. La primera de la 4 C es la compatibilidad física porque, aunque a veces pueda tacharse este aspecto de superficial, es uno de los factores que influye en la estabilidad futura.

Que te guste físicamente una persona no quiere decir que sus patrones encajen en el ideal social de belleza o en tus expectativas iniciales. Más bien significa que la encuentras atractiva, más allá de lo que digan los prototipos. Así mismo, supone que sientes un impulso por tocarla y que ese contacto te resulta agradable.

La compatibilidad física también incluye, por supuesto, la afinidad sexual. Hay afinidad cuando el sexo fluye de manera natural y te sientes cómodo con esa persona en situaciones íntimas. Te gustan sus caricias, su cercanía y te despierta deseo sexual.

Compatibilidad emocional

La segunda C cuando se elige pareja es la compatibilidad emocional. Se puede decir que hay afinidad en este aspecto si sientes que esa persona te comprende y, por lo mismo, te sientes muy cómodo expresando lo que piensas y sientes en presencia suya.

Si tienes que pensarlo tres veces antes de decirlo o experimentas inquietud en presencia de esa persona, es probable que no estés con la pareja indicada. Esos pequeños malestares apuntan a que te sientes atraído por razones que en este sentido no sirven.

La compatibilidad emocional nos lleva a ser nosotros mismos con esa persona. Es la base para la consolidación de la confianza y esta es fundamental para que una relación se torne estable. No te quedes con quien te haga dudar de ti mismo o te genere la sensación de ser inadecuado.

Compatibilidad intelectual

A veces tiende a minimizarse el aspecto intelectual, por considerar que tiene que ver más con el ámbito del trabajo que con el amor. Esto no es cierto. Cuando dos personas tienden a enfocar su pensamiento hacia el mismo punto tienen mucho ganado a la hora de construir una relación estable.

Lo intelectual no tiene que ver solamente con el aspecto académico, sino que abarca aspectos como enfoque general frente a lo que debe ser una pareja, la crianza de los hijos, la importancia de la familia, los intereses políticos y sociales, etc.

El aspecto mental pesa en las relaciones. Una persona muy dada al trabajo intelectual, podría sentirse frustrada con alguien a quien casi no le interesa el asunto. Lo mismo pasa al contrario: cuando disfrutas poco moviéndote por el mundo abstracto, una persona muy dada a este ámbito llega a generarte frustraciones.

Pareja hablando

Compatibilidad espiritual

Con frecuencia, la palabra “espiritual” es fuente de equívocos. Cuando hablamos de espiritualidad nos referimos a todo aquello que tiene que ver con los valores y con el sentido de trascendencia. Es uno de los factores a tener en cuenta cuando se elige pareja.

No es que los dos deban tener una escala de valores o proyectos de vida idénticos. Sin embargo, sí debe existir un buen nivel de afinidad en ellos, de modo que el uno no entorpezca el desarrollo espiritual del otro.

De esa compatibilidad espiritual suele nacer un fuerte sentido de amistad y complicidad. Dos personas que son afines en este aspecto suelen convertirse en un buen compañero para el otro. A largo plazo, este aspecto es definitivo para la solidez de la relación.

Las 4 C son apenas un referente general y buscan, sobre todo, llamar la atención sobre la importancia de buscar una pareja con la que se tenga una afinidad integral. No significa que no haya contrastes, sino que todos esos aspectos cuentan a la hora de consolidar la relación. Así, no dejes de tenerlos presentes.

Valdez Medina, J. L., González-Arratia López-Fuentes, N. I., Arce Valdez, J., & López Jiménez, M. D. C. (2007). La elección real e ideal de pareja: Un estudio con parejas establecidas. Interamerican Journal of Psychology, 41(3), 305-311.