Hacia una vida con calidad

27 Marzo, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Andrea Pérez
Para hablar con propiedad de la calidad de vida, necesitamos poner el foco en la persona. Pensar y actuar en función de sus necesidades, derechos y bienestar con el objetivo de ayudarle a lograr una vida que valga la pena vivir.

No es lo mismo vivir, que vivir con calidad. Este pequeño apellido que le ponemos a la vida es lo que nutre la verdadera felicidad y satisfacción personal. Aunque ha sido el mundo de la discapacidad intelectual en el que más se ha trabajado la calidad de vida, es algo que nos afecta a todos nosotros.

¿Alguna vez te has parado a reflexionar sobre qué significa realmente la calidad de vida? ¿Qué quiere decir vivir con calidad? ¿Implica solamente estar sano física y mentalmente? ¿Podrías tener una vida digna sin enfermedades, pero con gente a tu alrededor que hiciese y decidiese todo por ti?

Esta última pregunta es muy interesante y el punto de partida de este concepto. Muchas veces hemos pensado que “la buena vida” es que te lo hagan todo. Que te limpien, que cocinen por ti, que te den hecho todo aquello que te gusta, etc. Sin embargo, ¿podrías ser realmente feliz y sentirte útil de esta manera?

Mujer pensando

¿Qué significa la calidad de vida?

Antes de dar pasos hacia el bienestar, hay que pararse a pensar qué significa ser feliz, cómo podemos saber si nuestra vida tiene o no tiene calidad y que nos hace falta para mejorar esta calidad. El primer paso que tendríamos que dar sería entender lo que realmente significa la calidad de vida.

Los autores Schalock y Verdugo, máximos exponentes de este modelo, explican que una persona puede tener calidad de vida cuando sus necesidades están satisfechas y tiene la oportunidad de enriquecer su vida en las áreas que serían importantes. ¿Qué significa esto? ¿Cómo sabríamos si nuestras necesidades están satisfechas?

Podemos desmenuzar lo que significa la calidad y dividir su semántica en trocitos más pequeños para ver mejor el significado total. Para ello, podemos dividir la calidad de vida en ocho dimensiones o áreas que toda persona tendría que cultivar. Las dimensiones de la calidad de vida son el bienestar emocional y material, las relaciones personales, el desarrollo personal, el bienestar físico, la autodeterminación y la inclusión social y derechos.

Los pilares que sostienen la felicidad de las personas son la independencia, la participación social y el bienestar físico y mental. Si uno de estos pilares se rompe o se debilita, es posible que la satisfacción de la persona también se dañe.

La importancia de quienes nos rodean

Los seres humanos no vivimos en burbujas, aislados de los demás. No podemos entender la calidad de vida sin tener en cuenta a quienes nos rodean. Esto incluye tanto a personas cercanas a nosotros como a otras que quizás ni quiera conozcamos, pero que de una manera u otra influyen en nosotros.

La familia, las personas con las que vives, los amigos y compañeros de trabajo son personas con las que te relacionadas a diario. Con ellas ríes, creas momentos felices, te apoyas en los momentos tristes, disfrutas de tu tiempo libre o compartes la gran mayoría de tu vida.

No podemos olvidar que vivimos rodeados de otras personas o grupos que también acaban influyendo en nuestro día a día. Las personas que forman parte de la comunidad, como puede ser la mujer que nos atiende en el supermercado, la profesora del gimnasio, el vecino de al lado, etc., también tienen un impacto en nuestras vidas.

Además, todos estamos dentro de una cultura que sigue ciertas leyes o reglas sociales. Estas impactan en nuestra forma de ver la vida, en nuestros valores, creencias y en el significado de lo que nos rodea. Lo que en una cultura determinada puede considerarse algo positivo en otra puede vivirse de forma muy negativa.

Pasos que nos acercan a vivir una vida con calidad

Dependiendo de dónde nos encontremos, la manera de mejorar en calidad de vida adopta una forma u otra. Si hablamos del sistema social y cultural, los pasos que habrá que dar serán la modificación de políticas sociales, derechos e igualdad, así como que estas tengan un apoyo económico para poder salir adelante.

Cuando hablamos de calidad de vida en las empresas u organizaciones que nos rodean habrá que poner el foco en el cambio organizacional, políticas internas y externas, actividades y formación dirigidas a la inclusión de esta visión en la organización.

Si lo que queremos es tener un impacto en la calidad de vida de una persona tendremos que centrarnos en las ocho dimensiones que hemos comentado. Uno de los modelos más útiles para mejorar la calidad de vida de los demás es la planificación centrada en la persona. 

Psicólogo con paciente haciendo análisis funcional de la conducta

Planificación centrada en la persona

La planificación centrada en la persona o PCP se basa en poner la lupa en la persona, de situarla justo en el centro de aquello que queremos mirar. Esta mirada tiene que tener siempre en cuenta que el ser humano es único, tiene derechos inalienables, es un ser independiente con gustos y preferencias propias.

Conocer y entender lo que la persona siente, cuáles son sus puntos fuertes, sus aspiraciones y capacidades va a ser esencial en el proceso de la mejora de calidad de vida. Hay que darle voz a la persona, empoderarla y atender tanto a sus necesidades como a quienes le rodean.

Atender las dimensiones de calidad de vida de la persona, cuidar a quienes le rodean y apoyarnos en los pilares de la autodeterminación, la participación social y el bienestar son los pasos que tenemos que dar para empezar a andar en este largo camino que llamamos calidad de vida.

Todos somos todos. Derechos y calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual mayores necesidades de apoyo. Informe ejecutivo El concepto de calidad de vida en los servicios y apoyos para personas con discapacidad intelectual. Schalock y Verdugo. Modelo de calidad de vida aplicado a la atención residencial de personas con necesidades complejas de apoyo. Discapacidad e inclusión. Manual para la docencia, Schalock y Verdugo. 2013 Calidad de vida. Manual para profesionales de la educación, salud y servicios sociales. Schalock y Verdugo. 2003. Planificación centrada en la persona. Guía FEAPS. 20007