Lograr el bienestar psicológico no depende solo de uno mismo

14 Marzo, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Estar bien psicológicamente no siempre depende de nuestra actitud, de lo optimista que seamos. Hay muchas cosas que quedan fuera de nuestro control y que también nos afectan. Y el hecho de que lo hagan es perfectamente normal. No somos superhéroes.

Decía el filósofo Albert Schweitzer que estar bien es algo más que tener buena salud, es también una actitud mental. Esta idea como tal es lógica y significativa, es cierto. Aunque buena parte de las veces, lograr el bienestar psicológico no depende solo de nuestra actitud ante las cosas. Al fin y al cabo, lo que nos rodea también nos marca y eso no siempre se puede controlar.

Señala Igor Grossmann, profesor de Psicología Científica de la Universidad de Waterloo (Canadá), que somos una sociedad cada vez más individualista. Es un hecho que se viene evidenciando desde el último siglo y que ahora, en plena era tecnológica, llega a su punto álgido. Esto hace, por ejemplo, que lleguemos a asumir que la felicidad es algo que uno mismo debe labrarse mediante fuerza de voluntad y empeño.

Nos decimos también que con motivación se consigue cualquier meta, que si uno se empeña puede con todo y que para estar bien, basta con alimentar pensamientos optimistas. Sin embargo, colocar en hombros propios toda la responsabilidad del bienestar es algo peligroso. Porque a la mínima todo puede desvanecerse. No todo está bajo nuestro control, ni depende de nosotros mismos.

A veces, el destino nos da un revés tan inesperado como doloroso. En ocasiones, las personas que nos rodean se van, nos traicionan o nos decepcionan. Ante estas situaciones solo cabe tomar conciencia de que ser feliz no está al 100 % en manos de uno, la adversidad es a veces es factor caótico que nadie puede prever.

Chico triste pensando en cómo lograr el bienestar psicológico

El desafío cotidiano de alcanzar de lograr el bienestar psicológico

Lograr el bienestar psicológico es una tarea cotidiana y no un fin que uno alcanza y ya está. A veces, aun sintiendo que estamos en un buen momento, es importante seguir cuidando y lidiando con pequeños y grandes desafíos que surgen a diario. Por ejemplo, uno puede ser realmente feliz en esa relación de pareja o en ese momento profesional de éxito absoluto.

Sin embargo, siempre surgen pequeños aspectos que no están bajo nuestro control y que nos generan estrés, ansiedad y preocupación. Así, el hecho de que esto ocurra, no significa que hayamos hecho algo mal.

No porque hagan de pronto reducción de plantilla en mi empresa implica que yo sea menos apto en mi labor. En ocasiones, hay crisis económicas capaces de alterar buena parte del sustrato laboral y social.

De ese modo, si en algún momento termino, por ejemplo, con una depresión asociada al desempleo, tampoco significa que yo sea menos válido, menos valiente o alguien débil. Ante toda circunstancia complicada reaccionamos como lo que somos, seres humanos y no superhéroes. Somos personas interconectadas e inscritas en un contexto de sucesos (a menudo inesperados) que siempre nos afectan en mayor o menor grado.

¿De qué depende entonces el poder estar bien mental y emocionalmente?

Sabemos que para lograr el bienestar psicológico no todo depende de nosotros mismos. Entonces… ¿Qué factores lo determinan? Trabajos de investigación, como los realizados en la Universidad de Adelaida (Australia), nos señalan algo interesante. Muchas veces nos decimos que bienestar psicológico es sinónimo de felicidad y que su opuesto es el malestar mental.

Sin embargo, en psicología, como en gran parte de las cosas en la vida, no todo parte de absolutos, de lo que es blanco y es negro, de lo que es bueno y es malo. A veces, lo contrario a la felicidad no es la infelicidad, es el miedo. Así, cuando hablamos de bienestar psicológico es importante considerar que lo integran múltiples factores y que pocas realidades son tan complejas.

El modelo de Ryff sobre el bienestar mental

La psicóloga Carole Ryff enunció en los años 90 una teoría sobre cómo lograr el bienestar psicológico que no deja de ser interesante y útil. Este enfoque está basado en la Ética a Nicómaco de Aristóteles y nos ofrece 6 claves:

  • Autonomía, definida como la capacidad para percibirnos independientes, capaces de llevar a cabo nuestras acciones sin presiones sociales.
  • Control ambiental. Hace referencia a la sensación que tenemos de tener control sobre buena parte de las cosas que nos rodean.
  • Crecimiento personal. Definida por la sensación de que vamos evolucionando, madurando para adquirir una visión más elevada del mundo y de nosotros mismos.
  • Relaciones positivas con los demás. Una de las claves para lograr el bienestar psicológico es disfrutar de relaciones personales enriquecedoras.
  • Tener un propósito de vida. Ya nos lo señalaba Viktor Frankl, tener un significado vital es clave para hallar el equilibrio y la satisfacción.
  • Autoaceptación. Saber aceptarnos, querernos por como somos y validar cada necesidad, rasgo característica es un modo de reafirmaros como personas para sentirnos bien.

Si vemos y analizamos cada una de estas dimensiones nos damos cuenta de algo. Lograr el bienestar psicológico depende de factores que no están al 100 % en nuestras manos. A veces, la sociedad no nos permite esa autonomía absoluta, no tenemos control cada cosa que nos rodea y en ocasiones, las relaciones con los nuestros no son tan positivas como desearíamos…

Mujer soplando un diente de león intentando lograr el bienestar psicológico

No siempre podemos estar bien y eso entra dentro de la normalidad

No siempre vamos a estar bien y eso entra dentro de la normalidad. No podemos aunar todos los días la misma energía, optimismo y motivación, porque somos personas, no robots programados por algoritmos. Lo que nos envuelve nos afecta y ser vulnerables a los sucesos imprevistos, a lo que escapa de nuestro control, es perfectamente aceptable y comprensible.

Al final, se trata ni más ni menos que de saber lidiar y navegar con lo que nos vamos encontrando a diario. Habrá días que seamos felices y momentos en que nos sintamos profundamente desgraciados. Existirán épocas de dificultad y años de calma y satisfacción.

La existencia no es una línea recta ni un mar en calma, debemos aprender a navegar entre las incertezas procurando estar bien con nosotros mismos.

  • Ryff, Carol D. (1989), "Beyond Ponce de Leon and Life Satisfaction: New Directions in Quest of Successful Aging", International Journal of Behavioral Development , 12 : 35–55, doi : 10.1177 / 016502548901200102
  • Winefield, H.R., Gill, T.K., Taylor, A.W. et al. Psychological well-being and psychological distress: is it necessary to measure both?. Psych Well-Being 2, 3 (2012). https://doi.org/10.1186/2211-1522-2-3