El impacto de las redes sociales en la salud mental

Al adoptar un enfoque consciente y equilibrado hacia las redes sociales podemos promover un mayor bienestar emocional y vivir una vida más plena y satisfactoria.
El impacto de las redes sociales en la salud mental

Escrito por Pablo Ramírez

Última actualización: 27 febrero, 2024

Vivimos en una era moderna en donde las redes sociales se han convertido en un aliado fundamental en nuestras vidas, transformando la manera en que nos comunicamos e interactuamos con el mundo que nos rodea. Sin embargo, detrás de las ventajas que estas plataformas ofrecen, tu salud mental puede verse comprometida.

Ya sea la continua comparación con otras personas o la exposición a contenido negativo, las redes sociales pueden desencadenar una variedad de emociones como la ansiedad y la depresión. Por consiguiente, reconocer la influencia de estas plataformas es crucial para preservar el bienestar emocional.

¿Cómo pueden afectar las redes sociales tu salud mental?

Durante el último par de décadas hemos sido testigos del crecimiento exponencial de las redes sociales y su inmersión en la cotidianidad humana. Acorde con la página de datos Statista, se estima que para el 2024 habrá 5,17 billones de usuarios en plataformas como Facebook, X, Instagram, TikTok y YouTube. Lo que representa casi el 63 % de la población mundial.

No obstante, este fenómeno no está exento de desafíos que pueden alterar el bienestar emocional de niños, adolescentes y adultos. Y es que, además de evitar el uso desmedido de las redes, se hace indispensable protegerse del ciberacoso; un problema que puede tener consecuencias devastadoras para la salud mental de quienes lo experimentan.

Estas son algunas maneras en las que las redes sociales pueden afectar tu bienestar emocional:

1. Baja autoestima y alteración de la autopercepción

Adolescente con baja autoestima por ciberacoso
El ciberacoso y los comentarios negativos pueden generar baja autoestima en los adolescentes.

Navegar por las redes sociales es abrir una puerta a un mundo de aparente perfección, felicidad y cánones de belleza inalcanzables. Cada imagen editada con cuidado y actualización de estado parece transmitir una narrativa de éxito y realización personal. Pero, en la mayoría de las ocasiones, son realidades que distan de la nuestra.

Cuando no se tiene una buena autoestima, la insana comparación social puede afectar la percepción que tenemos de nosotros mismos. Esto puede llevar a sentimientos de insuficiencia, envidia e inseguridad, lo que deteriora la autoestima y el bienestar mental.

Un estudio publicado en la revista Addictive Behaviors y que contó con la participación de 23 592 personas, sugirió que el uso excesivo y adictivo de las redes sociales está relacionado con el narcisismo y una baja autoestima. Una problemática vinculada con la necesidad de atención y validación, y que suele afectar más a las mujeres jóvenes y solteras.



2. Ansiedad y FOMO (Fear of Missing Out)

El FOMO, o miedo a perderse algo, es una preocupación por no estar al tanto del contenido y las interacciones en línea. Acorde con una investigación de la International Journal of Environmental Research and Public Health, el FOMO puede causar ansiedad, interrumpir el sueño, afectar la concentración y generar dependencia de las redes sociales.

De igual manera, esta presión implacable para estar siempre conectados y al tanto de lo que está sucediendo en Internet puede provocar un aumento en los niveles de estrés, así como dificultades para desconectar y relajarse. Además, puede llevar a comportamientos compulsivos, como revisar obsesivamente las redes sociales.

3. Dependencia y adicción

Joven sentado en un sofá y afectado por lo que ve en las redes sociales
Es indispensable buscar ayuda profesional cuando el uso desmedido de las redes sociales afecta tu cotidianidad.

La dependencia de las redes sociales se manifiesta en comportamientos como la necesidad compulsiva de verificar con frecuencia las notificaciones, la dificultad para abstenerse a estar en línea durante períodos prolongados y la sensación de malestar o ansiedad cuando no se puede acceder a Internet.

Esta dependencia puede interferir en la vida diaria, afectando las relaciones interpersonales, el rendimiento académico o laboral y la salud mental en general de las personas.

Por otro lado, la adicción a las redes sociales puede ser aún más grave y tener un impacto devastador en la salud mental, aumentando el riesgo de depresión, ansiedad, soledad y baja autoestima. Esta se caracteriza por la dedicación de cantidades excesivas de tiempo a las redes en detrimento de otras actividades importantes.

4. Aislamiento social y desconexión

El uso desmedido de las redes sociales puede llevar a una disminución en la cantidad y calidad del tiempo que pasamos con amigos y seres queridos en el mundo real. En lugar de interactuar con las personas que nos rodean, podemos encontrarnos absortos en nuestras pantallas, perdiendo oportunidades valiosas de conexión genuina y apoyo emocional.

Lo anterior es muy preocupante, ya que, según un estudio publicado en la revista Addictive Behaviors, solo el apoyo en la vida real está vinculado a sentirnos menos deprimidos, ansiosos y solos. Esto sugiere que el contacto real es más importante para nuestra salud mental que las interacciones en línea.

5. Agotamiento y fatiga mental

Cuando pasamos demasiado tiempo frente a las pantallas de nuestros dispositivos, nuestro cerebro se sobrecarga con la constante información y estimulación. Esto puede llevarnos a sentirnos exhaustos y agotados.

El agotamiento mental puede manifestarse como dificultad para concentrarse, falta de motivación y una sensación general de cansancio. A su vez, la exposición constante a las redes sociales puede interferir con nuestro sueño, lo que agrava aún más la fatiga mental y física.



Usa las redes sociales con inteligencia y cuida de tu salud mental

Tu bienestar emocional es una prioridad, y tomar decisiones sobre el uso saludable de las redes sociales puede marcar una gran diferencia en cómo te sientes en tu día a día. Así que prioriza las interacciones en persona con tus seres queridos, practica la desconexión digital, cuídate del ciberacoso y busca ayuda profesional de ser necesario.


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