5 indicadores que sugieren que una relación no va por buen camino

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 6 octubre, 2015
Stephaine García · 3 enero, 2015

A veces nos pasa: en nuestra relación hay muchas luces rojas que nos negamos a ver y que pasamos por alto. Así, ignoramos una catástrofe que probablemente se desatará más tarde, con muchos más daños de los que hubiera causado si le hubiéramos puesto remedio a tiempo.

Cuando se está en pareja se desea que todo vaya evolucionando para bien, de hecho es uno de los ideales principales en toda relación: ir alcanzando nuevas metas juntos y seguir creciendo, mientras se alcanza una estabilidad. Sin embargo, lejos de este deseo, hay parejas que presentan profundas fracturas que indican que la relación está dañada.

A pesar de todo, hay cosas que simplemente no se deben dejar pasar por alto porque pueden perjudicarnos a nosotros mismos y a la pareja como tal. A pesar de que pueda ser difícil afrontar estas cosas, por miedo a lo que ocurrirá después, es necesario hacerlo. Evitar el problema no hará que desaparezca, sino que lo alimentará hasta que se vuelva incontrolable.

Pareja hablando sin entenderse

No se trata de las discusiones cotidianas por cosas superfluas como, por ejemplo, decidir de quién es el turno de sacar la basura, ya que estas forman parte de la cotidianidad y están dentro de los márgenes normales de toda relación. No todo es miel sobre hojuelas en ninguna pareja ni debe serlo.

Sin embargo, sí que hay otro tipo de señales, como os contaremos a continuación que indican que una pareja debe prestarle atención a aquello que la mantiene unida, porque se está debilitando y actuar en consecuencia si quieren seguir manteniendo la relación a salvo.

1. Las mentiras 

Las mentiras por norma no deben ser aceptadas puesto que éstas arruinan la confianza de uno de los miembros de la pareja. Esto es aún más importante si alguno de los dos componentes de la pareja son personas un poco desconfiadas o personas a las que les cuesta confiar en alguien. En este contexto, la mentira hará aún más daño.

Es mucho mejor ser sinceros con nuestra pareja aunque tengamos que decirle algo no demasiado agradable o un problema que estamos teniendo que mentir. Falsear la realidad no sirve de nada, además de perjudicar el nivel de confianza que tengamos. Sé sincero y juntos podréis solucionar y sortear los obstáculos.

2. Falta de apoyo

La pareja tiene que ser un apoyo, probablemente el más importante porque es el que más puede sumar. Puede que tu pareja emprenda un proyecto que no te gusta y estás en tu derecho de expresar tu parecer pero no puedes quedarte ahí. Sabemos que es muy complicado, pero si queréis estar juntos os tenéis que apoyar.

No se trata de que el otro haga y diga todo lo que queremos, se trata de respetarlo e intentar comprenderlo y apoyarlo en sus decisiones, pues queremos lo mejor para él o ella, queremos que sea feliz. Apoyar a nuestra pareja es fundamental para que se sienta querida.

Mujer sola esperando en el columpio a su pareja

3. Exceso de críticas destructivas

Las críticas destructivas y permanentes sobran en una relación. No atacan la forma de actuar del otro sino que atacan directamente al otro. No digas que este no se hace así, plantea tu alternativa; si la otra persona la rechaza, entiende que es su libertad y que como tú tiene que aprender.

4. No tener en cuenta al otro

La pareja tiene que contar. No puedes dirigir la vida de tu pareja pero tampoco ser un cero a la izquierda, con no restar no es suficiente. La pareja tiene que contar, hay que consultarle. Aunque cada uno tenga su vida, también formáis parte de algo en conjunto, no lo olvides.

Consultar, pedir opinión o una visión sobre lo que sucede es importante para hacerle sentir a esa persona que lo tienes en cuenta y te importa lo que piense, aunque luego puedas hacer las cosas de otra manera. Además, siempre es bueno consultar otros puntos de vista, puede que nos den pistas que nos ayuden.

5. Falta de tiempo juntos

La pareja necesita tiempo y espacio. Dicho de otra forma, la pareja necesita mantener la oportunidad de tener cosas en común. Pueden ser las que ya tienen o pueden ser algunas nuevas pero tiene que tener algo, una mesa, sobre la que compartir. Hay parejas que esto lo hacen de manera automática pero si no es así puedes ponerlo en la agenda como cualquier otra tarea y por ello no tiene que ser menos romántico.

 

Si has detectado alguna de estas señales en tu pareja, no te alarmes y salgas corriendo a llamar a los bomberos pero tenlo en cuenta. No lo olvides porque tienes que actuar, mejor dicho, tenéis que actuar. Abrir un diálogo abierto y sincero para encontrar una solución. En caso de no hacerlo, puede que os aguantéis toda la vida pero el amor que sentís desaparecerá hasta convertirse en un motivo de amargura importante.

Imagen cortesía de Jesper Sachmann