Las interesantes virtudes de los autodidactas

Los autodidactas han dejado de ser “cerebritos” extraños para convertirse en tendencia. El autoaprendizaje lleva a que, por ejemplo, algunos hackers terminen siendo más hábiles y expertos que un ingeniero de sistemas especializado. ¡Profundicemos!
Las interesantes virtudes de los autodidactas
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González.

Escrito por Edith Sánchez

Última actualización: 20 octubre, 2022

Los autodidactas son esas personas que aprenden sin necesidad de recibir una instrucción formal. Han existido desde siempre, y todo indica que tendrán grandes oportunidades en el futuro. Por cómo avanza la ciencia, la tecnología y el saber social se cree que están especialmente adaptados a las demandas del mundo actual.

Esto puede parecerle injusto o extraño a quienes han dedicado años a completar estudios formales. Vivimos todavía una época en la que los títulos  tienen un gran valor, muchas veces con independencia de los verdaderos conocimientos y habilidades de una persona. En la actualidad, muchos de los autodidactas enfrentan la paradoja de saber y estar capacitados, pero no tener un título que lo avale o la opción de acceder a este.

En algunas épocas de la historia se ha privilegiado a los autodidactas. Uno de los ejemplos más notables tuvo lugar durante la Segunda Guerra Mundial. Ante la partida de los hombres a la guerra, pulularon los manuales de “Hágalo usted mismo” para que las mujeres aprendieran oficios que mantuvieran activa la producción.

La única habilidad competitiva a largo plazo es la habilidad para aprender”.

-Seymour Papert-

Mujer leyendo un libro
Las personas autodidactas tienen gran autonomía y autoconfianza.

Los autodidactas

Los autodidactas son personas capaces de aprender  por sí mismas y forjar así su propia educación, bien sea en un oficio o incluso en una profesión. Hay algunas áreas que se prestan más para facilitar el aprendizaje individual, mientras que otras difícilmente pueden apartarse de la educación formal.

Sin embargo, en la actualidad la mayoría somos, en mayor o menor grado, autodidactas. Una persona puede formarse y adquirir un conocimiento notable en cualquier área o profesión. Aun así, lo más probable es que también deba estar constantemente actualizándose de manera informal, ya que la ciencia y la tecnología avanzan muy rápido. El aprendizaje no termina nunca.

Buena parte de las dificultades a las que se enfrentan las iniciativas autodidactas tienen que ver con la gran cantidad de información que tenemos a un precio muy bajo. Por eso, en algún punto suele requerirse la intervención de un profesor o de un experto que nos ayude a filtrarla.

Las virtudes de los autodidactas

Los autodidactas no son genios innatos, sino más bien personas dotadas de mayor interés y tenacidad, en términos de la adquisición del conocimiento. También es gente con gran autonomía y mayor autoconfianza. Así mismo, tienen más habilidad para lo que conocemos coloquialmente como “buscarse la vida” o encontrar soluciones y oportunidades casi de la nada.

Todo indica que muchas empresas, en especial las de vanguardia, están cambiando los criterios de selección para reclutar a sus nuevos empleados. Esto es más evidente en terrenos como la informática. Al parecer, se le da cada vez más importancia a las habilidades que una persona tiene para aprender por sí misma que a la educación formal que ha recibido.

Esto quiere decir que los autodidactas parecen estar más preparados para el mundo de hoy y del futuro, que los coleccionistas de títulos universitarios. Multinacionales como Tesla valoran cada vez más aspectos como la capacidad de autoaprendizaje, las habilidades de comunicación, la adaptabilidad y la destreza para solucionar problemas, haya títulos de por medio o no.

Chica hablando de sus defectos en una entrevista de trabajo
Las empresas valoran mucho a las personas que tienen gran capacidad para aprender por sí mismas.

Desarrollar las habilidades de autoaprendizaje

Los menos radicales piensan que el autoaprendizaje es un complemento de la educación formal. Los más audaces creen que cada vez irán apareciendo más y más oficios en los que sea fundamental saber aprender y que, por tanto, los autodidactas tendrán todavía más ventaja en el futuro.

Como se ve, en lo que están de acuerdo es en que el autoaprendizaje juega un papel muy importante en el mundo de hoy y en el del futuro. Por lo tanto, se trata de una capacidad que bien vale la pena cultivar. ¿Cómo? Las siguientes son unas pautas generales para adentrarse en el mundo de los autodidactas:

  • Trazar un plan de estudio, sobre un tema específico.
  • Definir y comprender el contexto básico del tema.
  • Establecer lo que se sabe y no al respecto.
  • Investigar lo necesario para llenar los vacíos y responder a las preguntas que surgen.
  • Experimentar.
  • Sacar conclusiones y sintetizar lo aprendido en mapas conceptuales.
  • Mantener la constancia.

Por norma, los autodidactas tienen una alta tolerancia a la frustración: construir el conocimiento por uno mismo supone momentos de confusión y errores en el camino. El secreto está en seguir adelante, pese a todo, saber rectificar a tiempo y mantener la motivación. Vale la pena.

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  • Rodríguez García, T. (2019). ‘Hágalo usted mismo’. El autodidactismo como alternativa para la generación de capacidades sociales. Academia XXII10(19), 122-141.
  • Zamora, M. J. A. (2015). La estructura 3+ 2 en los títulos universitarios como amenaza y oportunidad de desarrollo del derecho a la autonomía académica de las Universidades. Revista general de derecho constitucional, (21), 5.

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