La comunicación de los bebés con los adultos

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 9 julio, 2018
Roberto Muelas Lobato · 9 julio, 2018

La creencia más extendida es que los bebés no pueden comunicarse antes del primer año de vida. Según esta idea, la comunicación de los bebés con los adultos sería inexistente durante sus primeros 12 meses. Sin embargo, nuevos estudios han demostrado que es posible que sí exista comunicación. Los resultados de estos estudios sugieren que los bebés nacen con una capacidad innata para comunicarse. Esta capacidad de comunicar se denomina “intersubjetividad”.

La comunicación de los bebés con los adultos, evidentemente, no es un diálogo, sino protoconversaciones. Las reacciones de los bebés y los padres pueden considerarse como conversaciones cuando las reacciones no son meros reflejos instintivos. Esto es, cuando la participación del bebé es activa. El bebé reconoce las experiencias y reacciona a ellas. En fin, los bebes tendrían algún grado de consciencia de que están compartiendo experiencias.

La (no) comunicación de los bebés

Una parte de la comunidad científica que estudia la comunicación de los bebés no considera que exista la intersubjetividad hasta que el bebé tiene entre nueve meses y un año. Por otra parte, los hay que defienden una capacidad innata en los bebés para las interacciones intersubjetivas. La dificultad reside en saber si las interacciones entre los bebés y sus cuidadores sirven para comunicar y conectar experiencias subjetivas.

Para quienes niegan la intersubjetividad en los bebés, no puede existir la comunicación hasta que los bebés logren entender que las demás personas pueden tener experiencias. Esto ocurre a los nueve meses y, un poco más adelante, a los 14 meses, los bebés comienzan a usar protodeclarativos: el bebé señala un objeto y, mediante el seguimiento de su mirada, comprueba que el adulto comparte la atención hacia el objeto señalado. Estos protodeclarativos permiten entender que los bebés a esta edad ya son capaces de inferir la intencionalidad en otras personas. Pero, ¿cómo comprobarlo antes de que surjan los protodeclarativos?

Madre con su bebé

Los bebés sí comunican

Como hemos visto, otros autores consideran que existe una intersubjetividad: una capacidad innata que permitiría a los bebés comunicar sus experiencias subjetivas ya desde las primeras semanas de vida.

Para llegar a esta afirmación, destacan que los bebés no necesitan elaboraciones cognitivas o simbólicas para comunicarse. Los bebés se valdrían de las emociones y de la intención de comunicarse. De esta forma los bebés serían capaces de intercambiar experiencias con sus cuidadores.

Aunque la intersubjetividad desde un plano teórico puede parecer lógica, la ciencia demanda que sea probada de forma experimental. La cuestión es demostrar que los intercambios de expresiones, las emociones, los gestos, las vocalizaciones o los balbuceos de los bebés pueden considerarse como comunicaciones. Para comprobarlo, en un estudio se analizó fotograma a fotograma las variaciones en las expresiones de niños de entre dos y seis meses de edad y sus progenitores.

Padres con bebé

¿Qué se encontró?

Se encontró que las expresiones faciales coinciden y existe sintonía en la intensidad emocional de los bebés y los padres. Además, también se vio que los bebés no solo responden a las acciones de la madre, sino que también provocan sus respuestas.

Al parecer, los bebés tienen la capacidad de participar en una “conversación” con turnos, como si de una conversación se tratara. Por otra parte, otros experimentos comprobaron que cuando un adulto interacciona con un bebé y se detiene de repente, el bebé se queda esperando la reacción del adulto. Incluso, al no aparecer la reacción, los bebés comienzan a irritarse y reclaman una respuesta.

Estos resultados comentados previamente son consistentes con la posibilidad de que las protoconversaciones sean consideradas como comunicaciones. Serían los primeros diálogos en los que los bebés se involucran.

Según los resultados, los bebés perciben la atención cuando un adulto les mira además de la motivación emocional en los gestos del adulto. Esto es, sienten su intención de comunicarse y responden, en consecuencia, a dicha intención. Así pues, la comunicación de los bebés es algo innato.