¿La depresión se hereda?

3 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Marta Bermejo Victoriano
Hay personas que son más propensas a sufrir de depresión, como aquellos que han sido víctimas de bullying. Ahora bien, vale la pena preguntarse: ¿podría heredarse este trastorno del estado del ánimo?

La depresión es uno de los trastornos del estado de ánimo más frecuentes en todo el mundo y uno de los problemas mentales más tratados en las consultas de psicología y psiquiatría, que puede afectar a cualquier rango de edad, con las diferencias de sintomatología según la etapa de desarrollo en la que se encuentre la persona.

En los niños, son más frecuentes los síntomas somáticos que en los adultos, en los que predominan más los problemas cognitivos y de estado de ánimo.

Este trastorno cursa con distintas alteraciones que afectan a todas las áreas de funcionamiento de la vida de la persona. A nivel general, dichas alteraciones son las siguientes:

  • Alteraciones del estado de ánimo o emocionales, como la tristeza profunda, sentimientos de desesperanza, desinterés por las cosas que antes sí interesaban, etc.
  • Alteraciones cognitivas o de pensamiento, entre las que destacan las ideas irracionales acerca de uno mismo, los demás y el mundo; dificultades en procesos psicológicos como la memoria, la concentración, la atención, etcétera; ideas de suicidio, autocrítica patológica.
  • Alteraciones del comportamiento, como la lentitud psicomotora, reducción y deterioro de la actividad a todos los niveles (social, rendimiento, autocuidado, etc.), pasividad y evitación.
  • Alteraciones fisiológicas, entre las que destacan las dificultades del sueño, falta de apetito, problemas sexuales, somatizaciones como: cefaleas, dolores gástricos, falta de energía y sensación continua de cansancio.
Hombre con trastorno mixto ansioso-depresivo

Las causas de la depresión han sido y siguen siendo estudiadas en la actualidad, a fin de mejorar la eficacia de los tratamientos que se aplican para abordarla.

Una de las preguntas que más nos hacemos es si este trastorno se hereda. Pues bien, numerosos estudios nos dicen que, al igual que otro tipo de enfermedades, la depresión tiene un componente genético. 

Al realizar la historia clínica de un paciente, vemos que en un porcentaje considerable de los casos de depresión existen antecedentes familiares, ya sea de depresión o de otro tipo de trastorno mental. No obstante, esto por sí solo no determina que se haya heredado la enfermedad, ya que intervienen otra serie de factores importantes que pueden dar lugar a padecerla. Dichos factores vienen a ser los acontecimientos vitales de la persona, los factores sociales y psicológicos.

Además, hay personas que tienen mayor vulnerabilidad que otras para desarrollar una depresión, donde confluirán los factores anteriormente citados, cada uno en su medida. De manera que, a mayor vulnerabilidad, mayor probabilidad de adquirir el trastorno. 

Los estudios continúan indagando en la genética

Según los estudios sobre el componente genético de la depresión, existen al parecer una serie de genes que estarían involucrados, pero que a su vez están influenciados por la acción de los factores ambientales.

En las depresiones llamadas “endógenas” en las que tras una evaluación de la persona se puede ver que la influencia de los factores externos no es  determinante, es decir, que la depresión se debe a causas internas y orgánicas del funcionamiento de nuestro cerebro, es donde mejor se puede analizar el componente hereditario.

En estos casos, si la persona tiene antecedentes familiares de depresión, puede haber un factor genético en juego, pero no sería determinante.

Dibujo del cerebro

En la depresión, el funcionamiento fisiológico del cerebro presenta alteraciones en algunos de los neurotransmisores, responsables de la regulación de las emociones, y para que estas alteraciones se den, no es necesario tener antecedentes familiares de este trastorno.

Siguiendo las conclusiones de los estudios sobre el tema, cuando se compara población general con personas con antecedentes de depresión en familiares de primer grado, se ve que hay mayor prevalencia del trastorno es estos últimos.

En cuanto al funcionamiento de los neurotransmisores que intervienen en la depresión, si estos están alterados, puede ocurrir que las personas sean más vulnerables a interpretar de manera negativa los acontecimientos que ocurren a su alrededor e incluso la visión que tienen de ellas mismas. 

El entorno, un factor clave

La depresión puede que sea heredada, pero también tenemos que tener en cuenta que la forma de pensar, la interpretación que hacemos de las situaciones y las creencias y esquemas (de nosotros mismos y el mundo en general) son también aprendidos.

El entorno en el que crecemos y nos desarrollamos influye de manera directa en nuestra forma de ver el mundo. Por ejemplo, si alguno de los familiares cercanos de referencia, como el padre o la madre, tienen una tendencia a la visión negativa de las cosas y se hacen manifestaciones verbales y de actitud o comportamientos negativos, muy probablemente el niño crecerá acostumbrándose a eso y tenga la misma forma de interpretar lo que le rodea, haciéndole más predispuesto a la depresión. 

Niños con depresión de espaldas

¿Sería hereditaria la depresión entonces?

Por lo tanto, la herencia sería un componente más, no el único y determinante. La interacción de múltiples factores, como vemos, es lo que daría lugar a este complejo trastorno.

Los acontecimientos vitales estresantes, como la muerte de algún ser querido, una separación o divorcio, pérdidas en general, los cambios importantes, etc., también son factores de riesgo que pueden contribuir al desarrollo de una depresión.

Los estudios indican que los factores de riesgo mencionados pueden elevar el riesgo genético que la persona posea. Por lo tanto, la interacción de todos los factores es lo que daría lugar a la depresión.

Los investigadores que nos ofrecen los resultados sobre si la depresión se hereda han realizado estudios con familias, hermanos gemelos y adoptados, para poder determinar desde todas las perspectivas posibles si la herencia biológica podría ser un único factor predisponente de la enfermedad o no.

Hoy en día todos los resultados arrojan las mismas conclusiones, y lo que parece científicamente más probable es que la depresión no tiene por qué heredarse, aunque la carga genética tenga un porcentaje de influencia a tener en cuenta.

En los trastornos mentales siempre se han de tener en cuenta múltiples factores de etiología y causalidad, que son los que determinan el origen de la enfermedad. Y para el tratamiento psicológico, esto es muy importante y necesario, además de intervenir en los factores que mantienen el problema. 

  • Kuehner C. Gender differences in unipolar depression: an update of epidemiological fi ndings and possible explanations. Acta Psychiatrica Scandinavica. 2003;108(3):163-74.
  • Piccinelli M, Wilkinson G. Gender differences in depression - Critical review. British Journal of Psychiatry. 2000;177:486-92.