La importancia de la solidaridad en los niños

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 20 junio, 2018
Pedro González Núñez · 10 febrero, 2016

La solidaridad en los niños es uno de los valores más importantes que podemos enseñar y reforzar, pues es en la infancia donde puede echar sus raíces más profundas.

La solidaridad tiene que ver con dar, con entregar, con reconocer una lógica, aquella que dice que lo que tenemos dobla su valor cuando lo compartimos con alguien que lo necesita.

Es importante que los niños interioricen los llamados “valores transversales”, como la solidaridad. Se reconocen con este nombre porque su existencia o carencia se puede reconocer en multitud de circunstancias. Así, a pesar de la disociación entre diferentes aspectos de nuestra cotidianidad, podemos decir que sobreviven a través de estos compartimentos.

De esta forma, cuando decimos que alguien es solidario entendemos que no lo es puntualmente, ni que lo es solamente en el trabajo o con su familia. También hacemos una suposición: probablemente lo ha sido antes y lo seguirá siendo.

Esto es así, porque la persona o el niño que aprende a ser solidario normalmente ya no abandona este valor, gracias a la gran recompensa intrínseca de la que suele ir acompañado.

¿Por qué es importante la solidaridad en los niños?

Niños abrazándose
Permite que te muestre una serie de factores que evidencian por qué es tan importante la interiorización de la solidaridad en los niños. Tras esto verás mucho más clara su utilidad y necesidad:

Facilita el aprendizaje

No hay que olvidar que los niños encuentran en cada experiencia un lugar de formación. No obstante, su capacidad mental se va desarrollando poco a poco, así que no están preparados para soportar ciertas cargas por sí solos.

Sin embargo, con el uso de la solidaridad, todo será más sencillo para los pequeños, que compartirán la responsabilidad para que sea menos pesada.

Enseña el trabajo en equipo

Niños jugando con bloques
Un niño se está preparando desde muy temprano para ser adulto. Esto significa que en el futuro tendrá que enfrentarse a un mundo laboral que todavía no conoce. Sin embargo, será necesario que aprenda cuanto antes los valores del trabajo en equipo, que requieren solidaridad y compañerismo. Cuanto antes interiorice este extremo, antes se adaptará a todo tipo de entornos.

Además, la solidaridad es uno de los valores más hermosos que existen. Es necesario, por tanto, que no convirtamos a los pequeños en niños solitarios incapaces de compartir. El mundo es mucho más bonito si el joven disfruta en compañía.

“La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo”

-Eduardo Galeano-

Evita el individualismo

La solidaridad es una de las mejores vacunas contra el individualismo y la comunicación carente de expresión y empatía. Esto es especialmente relevante, ya que cada día nuestros círculos de apoyo son más reducidos y nuestros círculos de conocidos más grandes.

Este punto engloba bien al siguiente. Vivimos en un mundo social en el que las relaciones son necesarias. Es, por tanto, muy importante que los pequeños aprendan los valores de compartir, ayudar, saber ceder en ciertos momentos y, en definitiva, coexistir en sociedad.

“Llevadera es la labor cuando muchos comparten la fatiga”

-Homero-

Introduciendo a los pequeños en el mundo de la solidaridad

Niña dando un balón a otro niño
Hemos visto que la importancia de la solidaridad en los niños es vital. Ahora bien, ¿cómo enseñamos a nuestros hijos la necesidad de compartir y entender a los demás? Veamos algunos consejos prácticos que te resultarán muy útiles y explicativos.

Enséñale

Un niño pequeño es egoísta. Si te fijas bien, verás que pelean constantemente por un juguete, quieren el que tiene otro chico o sienten celos si nace un nuevo hermanito. Sin embargo, tú no debes cejar en tu empeño de inculcarle los valores de la solidaridad y la generosidad.

Sé muy didáctica, habla mucho con él y jamás te frustres porque parece que no llegan los resultados. Hasta los 6 años aproximadamente tus hijos no interiorizarán del todo estas lecciones, pero ya tendrán un buen terreno ganado.

Sé paciente

Como decimos, la didáctica es muy importante con los pequeños. Hay que armarse de paciencia y explicar una y otra vez, con palabras sencillas y ejemplos simples que el pequeño pueda entender, sin caer en la frustración o el estrés.

Los cuentos pueden ser un buen método. Es un camino arduo, pero nunca olvides que la recompensa es maravillosa.

La importancia del juego

Niños jugando
Los juegos de equipo son fantásticos para introducir a los pequeños en el mundo de la solidaridad. Clásicos como el “pañuelo”, en el que se participa por equipos tratando de ganar el pañuelo al grupo de enfrente son buenos para mostrar que lo que haga cada uno puede afectar a todos, por lo que es importante el apoyo y la ayuda mutua.

El deporte

Los deportes de equipo son grandes promotores de la solidaridad en los niños. Dado que todos dependen de todos, aprenden que hacer y contribuir a una fuerza conjunta reporta unos resultados más beneficiosos para todos que hacer cada uno “la guerra por su cuenta”.

Puedes comprobar que la solidaridad en los niños es muy importante, pues mejorará sus habilidades sociales como adulto, le procurará una infancia más feliz y le permitirá habitar un mundo mucho más amable y generoso.