La práctica hace al maestro

Marina Fernández · 3 mayo, 2015

La práctica te hace profesional de algo. La práctica te convierte en experto. Pero…¿Sabes qué practicas realmente en tu vida cotidiana? Hace unos días me estuve haciendo esta pregunta, y me di cuenta de que a menudo estamos practicando cosas como la impaciencia, el estrés, la rabia, la frustración, la tristeza, el enfado, vivir con el botón automático, etc.

Practicamos el miedo tantas veces al día, practicamos la duda. Y practicamos el no creer en nosotras mismas. Practicamos el vivir como un hámster en una rueda, corriendo, corriendo sin parar dentro de la rueda, pensando que vamos hacia algún sitio y agotándonos sin llegar a ninguna parte.

Practicamos el posponer lo que nos haría bien. Practicamos el priorizar, el trabajar sobre el vivir, el hacer sobre el ser. Practicamos el no dormir, practicamos no cuidarnos. También practicamos dejar a un lado el amor, practicamos ver la televisión y llenar nuestra mente de malas noticias. Practicamos rechazar nuestro propio cuerpo, criticarnos a nosotras mismas.

No puedes sentirte libre, si tienes miedo a no encajar

la práctica hace al maestro

Por supuesto también practicamos cosas buenas. Pero eso no me preocupa. Son prácticas maravillosas y te harás una maestra en ellas.

La práctica del miedo evita que seas libre

No es posible sentirte LIBRE si tienes miedo a no encajar, si vives presa de ese miedo, o de cualquier otro. No es posible sentirte libre si no te das el derecho a salirte de la norma, a hacer lo que sientes, a estar sólo con quien quieres. Y si no te sientes libre, no es posible ser FELIZ.

Por ello, es importante descubrir tu propio sueño, encontrar lo que es realmente importante para ti, de lo que te llena y te hace feliz. Tu sueño te revela cuáles son tus valores, y tus valores te descubren quién eres. En cuanto a éstas no tan buenas o francamente negativas, pregúntate: ¿Qué practico cada día, quizá cada hora?

¿Quizá practicas la falta de armonía, la tensión, el caos cotidiano? Porque en todo lo que practiques te harás una experta. Todo lo que practicas se hará cada vez más fuerte en tu vida, irá ocupando espacio, ganando terreno. Practica cada día, en cada momento, para y practica, crea unos hábitos.

dardo dando en la diana

Todo lo que practicas terminará por ser tu propia vida

Y aquí nos caemos todos, por inercia. No hacemos esto conscientemente, lo hacemos sin darnos cuenta, porque es una práctica extendida en nuestra sociedad. De la misma manera en que los adolescentes empiezan a beber porque es lo que ven alrededor, o a fumar para sentirse más mayores, nosotros también hemos ido imitando y aprendiendo de los adultos anteriores todas estas prácticas. Hemos pensado que era lo normal. Pero no es lo natural.

¿Qué camino quieres tomar?

El ser humano, como todo organismo vivo, está creado para acercarse a lo bueno, a lo que le da bienestar, y alejarse de lo que le causa sufrimiento. Sin embargo, en nuestra cultura algunos elementos se han distorsionado y vivimos enganchados a esas emociones.

Nos enganchamos al victimismo, no somos capaces de ver la luz al final del túnel. Nos hundimos con las adversidades, en vez de verlas como oportunidades. Es el momento de cambiar la perspectiva y tomar un nuevo sendero. Hagámonos responsables de nuestra vida, no hay un sino que determine nuestros pasos, nosotros decidimos en todo momento hacia dónde dirigirnos.

Ahora tienes la oportunidad de pararte, de abrir los ojos y decidir que tú no quieres seguir por ese camino. Que quieres caminar por una senda que te lleve a la felicidad. Tú eres quien dirige tu camino y tu vida, tú marcas los pasos, cuando cambias tu actitud se abren nuevas oportunidades, nuevos caminos.

hombre recorriendo un nuevo camino

“El que aprende y aprende y no practica lo que sabe, es como el que ara y ara y no siembra”.

-Platón-.

Reclama ese tiempo para ti. Ocúpalo de antemano en algo/alguien que te haga feliz. Ahora es tu turno, ¿Qué estabas practicando hasta ahora? Tras ver el vídeo y hacer el ejercicio, ¿cuál va a ser tu nueva práctica? Tómate tu tiempo y explora dentro de tu interior. ¿Hacia dónde te vas a dirigir?