La psicoterapia existencial: nada es real hasta que se ha vivido

Francisco Pérez · 1 febrero, 2018

Sören Kirkegaard, padre del existencialismo, afirmó: “lo característico de lo humano es la experiencia personal”. Y es que el enfoque existencial se interesa por la verdad del ser humano. Por nuestra verdad.

La psicología existencial es una corriente muy en la línea de la filosofía existencialista nacida en Europa ante de la Segunda Guerra Mundial. Poco más tarde llegó a Estados Unidos, donde renombrados psicólogos, como Allport, Roger, Fromm o Maslow, se refirieron a ella explícitamente.

Por otro lado, la psicología existencial influyó de manera poderosa en la psicología humanista. Tanto es así que retomó algunos de sus procedimientos y de sus temas fundamentales.

Los modelos humanístico-existenciales

El análisis existencial forma parte de los denominados modelos humanístico-existenciales. Además, la aparición de estos modelos en el contexto norteamericano de los años sesenta es fruto de múltiples influencias. Su evolución debe contemplarse a la luz de de su repercusión social y cultural en la escena norteamericana primero, y más tarde en la europea. Así, su desarrollo se ha realizado al margen de la psicología académica.

Por otro lado, a pesar de considerarse una tercera fuerza frente al conductismo y al psicoanálisis, carece de vocación paradigmática. En la actualidad, los modelos humanístico-existenciales deben considerarse como un conjunto de procedimientos terapéuticos, en su mayor parte desligados de las principales corrientes académicas.

“Podemos orientarnos hacia la defensa, la seguridad o el miedo. Pero, en el lado opuesto, está la opción de crecimiento. Elegir el crecimiento en lugar del miedo doce veces al día, significa avanzar doce veces al día hacia la autorrealización”

-Abraham Maslow-

Los antecedentes principales de estos modelos son el existencialismo y la fenomenología. La corriente fenomenológica halla sus orígenes más inmediatos en el pensamiento de Franz Brentano. Esto es así por el énfasis de Brentano en la experiencia, en el carácter activo de la psique y en la naturaleza intencional de todo acto psíquico. Brentano influyó en el principal representante de la fenomenología, Edmund Husserl.

Para Husserl la experiencia inmediata del acto de conocimiento es que puede revelar la naturaleza de las cosas. Para ello hay que tomar lo que se conoce como la “epoché” o actitud fenomenológica. Es decir, hay que tomar la observación pura del fenómeno, sin prejuicios ni creencias a priori (antes de la experiencia).

Psicólogos

La psicoterapia existencial

La noción central de este enfoque es la de proyecto existencial. Según J. P. Sartre, la existencia precede a la esencia. Esto significa que el ser humano no viene con un ser a desarrollar, sino que tiene que encontrarlo por sí mismo. Sartre considera al hombre como un ser radicalmente libre e indeterminado, aunque limitado por su facticidad. Sin ella, no se le puede comprender. Así, el ser humano se autodetermina mediante el proyecto existencial.

“El hombre está condenado a ser libre porque una vez arrojado al mundo, él es responsable de todo lo que hace”

– J. P. Sartre –

La idea central del análisis existencial podría expresarse con una frase de Ortega y Gasset: para vivir siempre hay que hacer algo (aunque solo sea respirar). El objetivo de la psicoterapia existencial es analizar la estructura de eso que se hace en la vida. Biswanger denominaba a esa estructura “Dasein. Sartre la denominó proyecto existencial. En España esta tradición la cultivó L. Martín-Santos (1964) y, en la actualidad, M. Villegas.

Villegas definió la psicoterapia existencial como “un método de relación interpersonal y de análisis psicológico”. Su finalidad sería provocar un conocimiento de sí mismo y una autonomía suficientes para asumir y desarrollar libremente la propia existencia. (Villegas, 1998, pág. 55).

La psicoterapia existencial clarifica y comprende los valores, significados y creencias que el paciente ha implementado (como estrategias) para entender el mundo. Evidencia los supuestos respecto a nuestra forma de vivir, pues hemos comenzado a dudar sobre la apropiación de nuestra existencia.

Hombre en la montaña

La psicoterapia en los modelos humanístico-existenciales

Desde el punto de vista psicoterapéutico, el rasgo más relevante de los modelos humanístico-existenciales es la importancia que se le otorga a la vivencia inmediata como fenómeno primario. Esto implica que tanto las explicaciones teóricas como la conducta manifiesta están subordinadas a la vivencia misma y al significado que le otorgue la persona.

También es característico de estos modelos el énfasis que ponen en los aspectos volitivos, creativos y valorativos de la conducta humana. Más allá de estos rasgos generales resulta difícil hablar de conceptos básicos.

“Ni la biblia, ni los profetas, ni las revelaciones de dios o de los hombres, nada tiene prioridad sobre mi experiencia directa”

-C. Rogers –

Para ello habría que hacer referencia a las teorías específicas en la que cobran sentido. Estas teorías son el análisis existencial, el enfoque centrado en la persona, el enfoque guestáltico, análisis transacional, el psicodrama y la bioenergética.

Hombre mirando al cielo

Vacíos existenciales como trastornos psicopatológicos

Como hemos comentado, la noción central de la psicoterapia existencial es la de proyecto existencial. El propósito de la psicoterapia es analizar este proyecto y modificarlo. La psicoterapia no pretende cambiar la realidad externa, física o social, sino la persona y su percepción de las cosas. Se asume radicalmente que es lo único que depende de ella misma, donde existe en última instancia una mayor capacidad de control.

Su objetivo es recobrar al ser humano, recobrarlo para su autoposesión y autodeterminación. Esto implica de alguna forma enfrentarle consigo mismo.

La psicoterapia existencial, más que un método, es una actitud filosófica que, partiendo del arte de plantear preguntas y no del diseño de respuesta, atiende y cuida aquello que surge como fenómeno en el espacio terapéutico.

Con frecuencia el individuo se halla perdido o alienado en el intento de resolver los problemas que le plantea su trascendencia radical. Así, la finalidad del análisis de las estructuras de su mundo es descubrir las formas y los puntos de alienación. Solo así se puede restaurar la libertad de base. Sólo así se puede permitir una reconstrucción alternativa de su experiencia. Según la psicoterapia existencial, nada es real hasta que se ha vivido.

Por lo tanto, desde la psicoterapia existencial se considera que los distintos trastornos psicopatológicos son formas no auténticas de existencia. Son estancamientos o vacíos existenciales. Son defensas o negaciones del “ser-en-el-mundo”, renuncias o pérdidas de libertad (Villegas, 1981).

No es fácil definir con claridad la psicoterapia existencial, pero podemos quedarnos con idea de que intenta promover un análisis personal que motive la posibilidad de elegir y construir esquemas individuales para vivir. Asimismo, pretende diversificar y enriquecer la vida cotidiana de la persona mediante una provocación filosófica.

Referencias bibliográficas

(1946b), La escuela de pensamiento del análisis existencial (originalmente en Schweizer Archiv für Neurologie und Psychiatrie, vol. 1, Berne, Frankce, 1947), en May, R./Otros, ed. (1958), pp. 235-261.
Efrén Martínez Ortiz (2011). Las psicoterapias existenciales. Manual Moderno.