Las 5 mejores frases de John Locke

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 4 diciembre, 2017
Raquel Lemos Rodríguez · 4 diciembre, 2017

Las frases de John Locke nos invitan a reflexionar y a descubrir grandes enseñanzas que pueden aplicarse a nuestra vida diaria. La mayoría de ellas forman parte de sus obras y no nos dejarán indiferentes.

John Locke fue un importante pensador británico que nació en 1632 y murió en 1704. Aunque se especializó en medicina, destacó por sus escritos y los estudios que realizó en filosofía política.

Fue un hombre con una visión multidisciplinar. Si bien es conocido por lo ya mencionado, también hay que indicar que fue profesor, economista, teólogo, diplomático y escritor. Pero esto no es todo. Locke fue uno de los representantes del empirismo británico.

En este artículo nos nos centraremos en las mejores frases de John Locke que ha dicho o que se han podido recoger de sus escritos. Frases llenas de sabiduría que merece la pena recordar.

John Locke

La preocupación como mecanismo de control

“Lo que te preocupa te controla”

Esta es una de las primeras frases de John Locke que hemos considerado importante disponer en un primer lugar. No solo por el significado que encierra, sino porque esta enseñanza se lleva repitiendo en la actualidad de manera importante. Lo que no sabíamos es que ya existía alguien que la intentaba transmitir en una época para nosotros lejana.

Todo aquello que nos preocupa nos controla por la simple razón de que las preocupaciones son una serie de pensamientos que giran y giran sin posible salida. Creencias que alimentamos con miedos, dudas y expectativas que si no paramos, poco a poco se hacen más grandes.

Cuando no soltamos aquello que nos preocupa surge la ansiedad. Sin embargo, un proverbio chino nos da la solución para evitar que las preocupaciones nos controlen:

“Si tienes un problema que no tiene solución, ¿para qué te preocupas? Si tiene solución, ¿para qué te preocupas”

La importante labor de los padres

“Los padres se preguntan por qué los arroyos son amargos, cuando ellos mismos envenenan la fuente”

La segunda de las frases de John Locke que hemos recogido está dirigida a los progenitores, que tienen una importante labor entre manos. Sin embargo, esta frase es una crítica ante un hecho que ocurre casi cada día. Progenitores que se lamentan porque sus hijos son rebeldes, porque se han “torcido en el camino”, porque no han integrado los valores que creyeron haberles transmitido…

barco en océano representando las frases de frases de John Locke

En la actualidad, por ejemplo, muchos padres suelen quejarse de lo adictos que son sus hijos al móvil o al ordenador. Sin embargo, estas quejas denotan una falta de responsabilidad por parte de todos esos progenitores que utilizan los videojuegos, la tablet o cualquier otro objeto tecnológico para que los más pequeños estén tranquilos.

Es cierto que el tiempo corre muy deprisa, pero hay que saber priorizar lo importante. A veces, nuestras responsabilidades pueden hacer que la crianza nos sobrepase. No obstante, no podemos olvidar que los niños van a crecer e interactuar con otras personas, es decir, van a construir relaciones y es responsabilidad de los padres educarlos bien.

Si se les educa en “toma, juega y así te entretienes un rato” o en “ahora no tengo tiempo”,  los niños pueden convertirse en adictos a una pantalla, ¿dónde está ese tiempo de calidad que lo es todo? ¿Cómo podrán los progenitores servir de ejemplo a sus hijos, si el día de mañana se vuelven adictos a sus móviles? Ellos los han guiado en este proceso. Ellos envenenan la fuente.

La felicidad y la mente

“Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias”

La tercera de las frases de John Locke nos habla de esa felicidad que todo ser humano anhela, pero que la mayoría busca en los lugares menos adecuados. Quizás, porque como bien dice él, consideramos que la felicidad depende de las circunstancias.

Si nos echan del trabajo, no podemos ser felices; en el momento en el que no logramos encontrar pareja, no podemos ser felices; si no tenemos hijos, no podemos ser felices; si no tenemos suficiente dinero, no podemos ser felices… La gran pregunta es: ¿quién ha afirmado todo esto?

¿En qué momento nos hemos olvidado de que un error es una oportunidad y de que no tener trabajo puede ser una razón para emprender? La felicidad nos espera en cada esquina. Pero es nuestra la decisión de caminar hacia ella o no.

bailarina tirando cartas representando las frases de John Locke

Las creencias que albergamos en nuestra mente nos condicionan tanto que le hemos dado una importancia descomunal a todo lo que sucede en el exterior, sin priorizar nuestro interior. Con nuevas perspectivas, con diferentes maneras de ver las cosas, uno puede percatarse de que, en realidad, no hay motivos para ser infeliz.

El deseo de ser como los demás

“Somos como camaleones, tomamos nuestro tono y el color de nuestro carácter moral de aquellos que están a nuestro alrededor”

Sin duda, esta cuarta de las frases de John Locke encierra una gran crítica que fue dicha en su momento, pero es totalmente aplicable hoy en día. Todas las personas son diferentes, sin embargo, hay una tendencia por desear ser como los demás, perder la autenticidad y así ser aprobados por los demás.

Ese deseo de aprobación, de pertenecer a un grupo, hace que perdamos nuestra propia identidad. Todo aquello que nos hace diferentes nos avergüenza, porque consideramos los juicios de los demás y las críticas como algo cierto.

En vez de sentirnos orgullosos cuando alguien señala nuestra diferencia de pensamientos o de maneras de ver las cosas, cuando juzgan nuestras costumbres, nos avergonzamos de todo esto. Como bien decía la frase anterior, creemos que la felicidad depende de las circunstancias, del exterior. Por eso, nos transformamos en camaleones sacrificando nuestra propia esencia.

El valor del esfuerzo

“Toda riqueza es el producto del trabajo”

¿Quién quiere ser rico? Si estuviéramos en una sala, probablemente muchas manos se alzarían. Sin embargo, la riqueza puede tener fuentes muy distintas. Esta última de las frases de John Locke señala, sobre todo, que la riqueza es producto del trabajo, del esfuerzo y de la perseveranza.

Si no persistimos, al primer error que aparezca nos acobardaremos y desearemos dar marcha atrás perdiendo todo lo conseguido hasta el momento. Si no nos esforzamos, lo que hacemos no dará sus frutos. Es necesario trabajar por conseguir aquello que queremos. Hacerlo nos hará ricos.

Podemos ser ricos en dinero, en salud, en conocimiento… Ricos por hacer lo que nos gusta, porque nuestra vida derrocha bienestar… Ricos por tener amigos o una familia sana. Podemos ser ricos de muchas maneras, pero en cada una de ellas hay un esfuerzo y un trabajo, una perseverancia y una determinada actitud.

“Casi todo lo que habla la historia no es otra cosa sino peleas y matanzas”

-John Locke-

Estas 5 frases de John Locke nos permiten darnos cuenta de que por muchos años que pasen, aquello ante lo que los grandes pensadores intentan que abramos los ojos sigue siendo lo mismo. ¿No va siendo hora ya de que demos un paso más? ¿En qué momento estas frases dejarán de ser un consejo para convertirse en una forma de vivir?

Imágenes cortesía de Michel Cheval