Liderar hacia el éxito

Rommel Veitia · 1 julio, 2014


Todos queremos dirigir, estar al frente de nuestro grupo de trabajo, ser el capitán del equipo, el jefe de la familia el que todos siguen en la escuela, porque queremos que nuestras ideas prevalezcan, sean escuchadas y seguidas, queremos ser la voz cantante, pero muchas veces no conocemos el camino para lograrlo.

Yo quiero ser el jefe

Este es un pensamiento que siempre está girando en alrededor de nuestra mente, queremos ser jefes en el trabajo, queremos ser el capitán del equipo, queremos dar órdenes y que sean obedecidas, con carácter con firmeza, pero la mayoría de las veces cometemos un terrible error y es justamente ese, queremos ser los jefes… cuando debemos prepararnos para ser los líderes.

Los líderes son admirados, pero ¿quién admira a un jefe?

La jefatura de un departamento, es simplemente un cargo, al que puedes acceder por una serie de cualidades que no siempre analizan y miden la cualidad más importante de todas… la capacidad de liderazgo.  Y es que un líder de seguro, será un jefe espectacular, pero un jefe, un simple ser humano con un título en un organigrama, si no tiene el liderazgo para conducir a su equipo además de una serie de cualidades que lo lleven a conseguir el respeto y admiración hasta de las personas más difíciles no es nada. Un líder siempre logra la admiración de su equipo mientras los jefes sólo son odiados y temidos.

¿Cómo me convierto en un LÍDER?

En primer lugar dejando de anhelar ser el jefe y entendiendo que lo realmente necesario,  es convertirnos en un líder, porque así los cargos vendrán por añadidura, junto al resto de la preparación académica y la experiencia necesaria, claro está. Pero debemos comprender que de nada sirven miles de títulos universitarios si no aprendemos a ser líderes.

Y sí… el líder se hace, probablemente unas personas tengan más condiciones que otras y, quizás tengan más facilidad para el liderazgo, pero todos podemos convertirnos en el gran líder que necesitamos ser.

Así que tienes que comenzar a prepararte… y yo te ayudaré a comenzar desde ya regalándote algunas claves que debe tener todo buen líder.

1.- Siempre se parte de la solución y no del problema, aunque puede sonar a cliché, es una de las principales cualidades de un líder, resuelve problemas, no es un generador de conflictos, es siempre una parte vital de la solución.

2.- Conoce su área mejor que cualquiera del equipo, tiene más experiencia y por eso sus decisiones son asertivas, pero cuidado, no quiere decir esto que es el sabelotodo, el que no comete errores, sino que por su sabiduría (y quiero recalcar la palabra sabiduría) puede encaminar siempre la situación hacia la decisión más adecuada PARA TODOS.

3.- Piensa siempre en su equipo en primer lugar, para un líder lo más importante no son las empresas, los cargos, los sueldos o los resultados, son las personas, porque solo los equipos de trabajo sincronizados, organizados y que funcionan en armonía, pueden lograr los mejores resultados. Los que entiendan de fútbol, para traer un tema que está en la palestra actual, sabrán muy bien, que de nada vale tener a un equipo lleno de estrellas, si no hay un buen líder que logre dominar y coordinar todos esos egos juntos.

4.- Sabe escuchar, un líder jamás toma su idea como una verdad universal ni como la única respuesta
posible y menos cree ser mejor que los demás, por el contrario pide opiniones de su equipo, las escucha y las toma en cuenta, valida a su gente y toma decisiones basadas en el consenso de todos.

5.- Es tan exitoso como lo es su equipo, porque no cree en el éxito individual, sabe que su éxito como persona, radica en que su equipo pueda triunfar, porque el triunfo del equipo y de sus integrantes son su verdadero logro.

¿Y que hago ahora?

Deja de pensar en tu jefe, y busca los verdaderos líderes que hay a tu alrededor, aprende de ellos, porque siempre tienen sed de enseñarte, los buenos líderes siempre tratarán de formar nuevos líderes a su alrededor. Y comienza a prepararte para un rol de vida y no para un cargo, prepárate para una forma de ser, para un estilo de vida y no para un puesto, prepárate para ser el mejor líder de tu vida.