Los dispositivos electrónicos y las alteraciones del sueño

Edith Sánchez · 27 noviembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 27 noviembre, 2019
Se ha comprobado que existe una clara relación entre los dispositivos electrónicos y las alteraciones del sueño. Algunas investigaciones señalan que los aparatos de este tipo influyen sobre los ritmos circadianos, responsables de la vigilia y el descanso.

Recientemente han aparecido algunas investigaciones que relacionan a los dispositivos electrónicos y las alteraciones del sueño. Se ha encontrado una relación entre ambos factores. Básicamente, se ha establecido que los dispositivos son potencialmente nocivos para los ritmos normales del sueño y que pueden alterar notablemente la calidad del mismo

El tema es preocupante si se tiene en cuenta que hoy por hoy son muchas las personas que emplean los teléfonos móviles, los ordenadores y aparatos similares de manera frecuente y prolongada. Así mismo, crece el número de quienes solo pueden dormir con el teléfono en la mesa de noche o se llevan el portátil a la cama para seguir trabajando.

Hay evidencia de que todas esas conductas pueden ser problemáticas. Existe un vínculo entre los dispositivos electrónicos y las alteraciones del sueño. La National Sleep Foundation, de la Universidad de California, ha llegado a la conclusión de que los aparatos de este tipo llevan a un sueño más corto y de peor calidad.

El sueño es la única medicina efectiva”.

-Sófocles-

Hombre mirando su móvil en la cama

La luz artificial y los ritmos circadianos

Los ritmos circadianos son todos los procesos de cambio que tienen lugar en los seres vivos en un lapso menor a 24 horas. Se trata de ciclos que siguen siempre un mismo orden y que se suceden por etapas. Entre otros muchos aspectos, estos ritmos regulan los ciclos del sueño. Equivalen a lo que comúnmente se conoce como “reloj biológico”.

Una investigación llevada a cabo en la Universidad de Connetticut, que luego fue publicada en la Philosophical Transactions, de la Royal Society, señala que la luz artificial tiene el potencial para alterar los ritmos circadianos. En particular, pueden afectar el ciclo del sueño.

El estudio establece una relación directa entre los dispositivos electrónicos y las alteraciones del sueño. Esos aparatos trabajan precisamente con luz artificial y el sueño está muy condicionado por los ritmos circadianos. Estos, específicamente, hacen que el organismo esté más activo en los momentos en los que hay luz y más pasivo cuando reina la oscuridad.

Los ciclos circadianos están determinados en gran medida por unas células especializadas que están en la retina. Cuando están encendidas las pantallas de los aparatos electrónicos, se genera una distorsión. De este modo, aunque sea de noche se activan las funciones diurnas, cuando antes de dormir necesitamos que se desactiven.

Hallazgos sobre los dispositivos electrónicos y las alteraciones del sueño

En la Universidad de California han llegado a conclusiones similares a las que señalábamos en el apartado anterior. Incluso, han ido más allá. Señalan que las pantallas de luz azul de los ordenadores y teléfonos reducen la producción de melatonina. Esta hormona afecta la calidad del sueño. Cuando es baja, hace que sea más difícil conciliar el sueño y disminuye la duración del mismo.

Por otro lado, la pésima costumbre de tener el teléfono móvil o el ordenador al lado, incluso cuando vamos a la cama, impide que se reduzca la actividad neuronal. Estos dispositivos nos mantienen en alerta y lo que necesitamos antes de dormir es lo contrario: relajarnos.

Lo peor de todo es que, mientras dormimos, es posible que nos envíen mensajes o alertas por el móvil. Quienes están muy condicionados al uso del mismo, despiertan enseguida para mirar de qué se trata. E incluso, si no suena, hay una tensión subjetiva por la posibilidad de que sí lo haga. Esto no nos deja dormir bien.

Chica mirando su móvil

Efectos indeseables

El psiquiatra y psicoanalista David Dorenbaum sostiene que el binomio conformado por los dispositivos electrónicos y las alteraciones del sueño tienen también otras consecuencias. Asegura que con el uso intensivo de esos aparatos se hace más difícil recordar los sueños. Habría una analogía entre el mundo que vemos a través de una pantalla y las imágenes oníricas.

De hecho, un estudio llevado a cabo con 1.000 estudiantes de Australia, de entre 13 y 16 años, mostró que los aparatos se asociaban con una menor calidad en el sueño, lo que, a su vez, tendría efectos adversos en la salud mental. Los jóvenes de la muestra tenían mayores signos de depresión.

Los dispositivos electrónicos no son el problema. La verdadera dificultad está en su mal uso. Bien manejados, los dispositivos tecnológicos nos facilitan la vida y hacen más sencillas otras funciones. Sin embargo, mal manejados, vuelven al ser humano vulnerable y dependiente de su disponibilidad.

Arévalo, R., Arevalo, R., Ibarra, G., Nuila, A., & Valle, A. (2018). Impacto de la luz emitida por los dispositivos electrónicos móviles utilizados antes de dormir en la calidad del sueño. Sinapsis UJMD, 8(1), 68-74.