Los rituales hacen amigos - La Mente es Maravillosa

Los rituales hacen amigos

Roberto Muelas Lobato 0 compartidos
Amigos alrededor de una hoguera

Desde la antigüedad hasta nuestros días se han realizado rituales. Si bien estos han cambiado en sus formas, quizás los propósitos a los que éstos servían sigan siendo muy parecidos. Hace muchos años la gente realizaba danzas para invocar la lluvia, para celebrar el período de la colecta de la cosecha o para ser bendecidos antes de una batalla. Muchas de estas ceremonias tenían componentes religiosos y eran considerados sagrados por aquellos que participaban.

En la actualidad, los rituales han perdido en espectacularidad y consisten en costumbres cotidianas que realizamos en el día a día casi sin darnos cuenta. Algunos tienen carácter religioso, como pueden ser el asistir a misa o rezar. Además, muchas de estas ceremonias, aunque tengan un carácter religioso, son realizados por personas que se consideran ateas.

Un ejemplo de estos son las tradiciones que se realizan por las fiestas de navidad, como poner un árbol como adorno para el hogar. Otras costumbres que se mantienen en la actualidad están completamente separadas de la religión, como romper una botella para inaugurar un barco o las hogueras de San Juan.

Amigos disfrazados

Tipos de rituales

Los rituales tienen una características y es que son conductas opacas. Son conductas que no son lógicas ni racionales. Pensemos en cuando se inaugura un barco. ¿Qué se hace? Se rompe una botella contra la estructura del barco. ¿Cómo se explica este comportamiento? No tiene ningún sentido, es algo que se hace por imitación. Por mucho que busquemos, es difícil que encontremos una causa racional que explique el porqué de estos rituales.

Existen, al menos, dos tipos de ritos. Estos son los imaginarios y los doctrinales:

  • Los rituales imaginarios son peligrosos, dolorosos, dan miedo o son humillantes y dejan una poderosa impresión en la gente y una imagen fuerte en sus mentes. Estos rituales, en la actualidad, son usados para introducir nuevos miembros en grupos, como es el caso de las mafias o las sectas.
  • Los rituales doctrinales son sedantes y más suaves. Estos se realizan con más frecuencia y los encontramos en el día a día de nuestras vidas.

ritual-hogar

¿Para qué sirven los rituales?

Los rituales poseen un poderoso secreto y es que obedecen a convenciones sociales arbitrarias. Las personas pertenecen a grupos que fomentan la cooperación entre sus miembros. Los rituales son conductas que fomentan aun más esta cooperación y son distintivos de los diferentes grupos, así los rituales buscan compartir las convenciones distintivas de los grupos.

Si mi grupo realiza un ritual característico, aquellas personas de mi grupo que realicen el mismo ritual van a ayudarme más y viceversa. Por el contrario, las personas de otros grupos diferentes no van a realizar el mismo ritual y la cooperación espontánea con ellos va a ser más difícil.

Los rituales imaginarios son muy efectivos uniendo e integrando a nuevos miembros en grupos pequeños. Con ellos las personas pasan a formar parte de unidades familiares a las que les une, entre otras cosas, la experiencia compartida durante los rituales sagrados.

Los rituales que son vividos como una experiencia negativa, dolorosa o humillante van a ser los que más se recuerden con posterioridad, de ahí que sean los que más se utilizan como prueba para la incorporación de nuevos miembros. En este sentido, cuanto mayor sea el “coste de entrada”, más se va a valorar después la pertenencia a grupo; además, estas ceremonias desencadenan procesos de fusión de la identidad. De este modo, mediante rituales imaginarios, la identificación personal y social se sitúan a un nivel paralelo.

Por su parte, los rituales doctrinales son practicados por más gente y están unidos a un sistema de creencias rígido que puede ser explorado por gente nueva. Su frecuente repetición pone las bases de la identidad social, haciendo que se perciban como grandes familias extendidas. Estas ceremonias crean identidades sociales separadas de nuestras identidades personales.

Ambos tipos de rituales unen a la gente creando una sensación de conexión familiar entre los participantes, se podría decir que se crea un parentesco psicológico. Los rituales, además de servir para hacer amigos, sirven para crear lazos familiares.

Roberto Muelas Lobato

Eterno estudiante de psicología social. Desde el laboratorio intento explicar esa realidad a veces tan confusa divagando entre la divulgación y la ciencia.

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