Los vínculos en la pareja y la autoprotección - La Mente es Maravillosa

Los vínculos en la pareja y la autoprotección

Sonia Budner 18 agosto, 2018 en Pareja 0 compartidos
Pareja agarrada de la mano

Arriesgarse a estar emocionalmente ligado a otra persona nos hace vulnerables al dolor de un posible rechazo. Aun así, generalmente encontramos la suficiente motivación como para correr ese riesgo cuando amamos. Sin quererlo, depositamos nuestra confianza. En este sentido, los costes psicológicos del rechazo aumentan a medida que los vínculos en la pareja crean más cercanía y más interdependencia.

Pensemos que el dolor emocional derivado de un rechazo puede ser muy grande. Un sufrimiento que es todavía más intenso cuando hay una dependencia de por medio, de ahí que muchas personas quieran proteger a toda costa su independencia en un contexto de pareja. Por otro lado, las personas necesitamos establecer relaciones satisfactorias que cubran nuestras necesidades de conexión/relación.

Los vínculos en la pareja: volviéndonos vulnerables

En el marco de cualquier relación, mostramos aspectos de nosotros mismos que no nos gustan. Momentos en los que nuestras dudas e inseguridades adquieren forma. En este sentido, dentro de una relación sana, las muestras de vulnerabilidad, fragilidad o imperfección suelen fortalecer la confianza.

De alguna manera esta forma de desnudarnos expresa que nos proyectamos sobre la realidad sin máscaras de por medio. Pero esto también aumenta el sufrimiento que puede generar un posible rechazo.

Dos cabezas de una pareja con corazones unidas para representar los juegos psicológicos

Si confiamos en nuestra pareja para que nos apoye, nos exponemos a no recibir dicho apoyo y al dolor que eso supone. Es el dilema existencial de la interdependencia. Los comportamientos que son básicos para establecer conexiones cercanas satisfactorias aumentan el riesgo de dolor por rechazo.

Activando el sistema regulador de riesgo

Disponemos de un sistema regulador de riesgo al dolor por rechazo. Sentirnos valorados y apoyados por el otro nos lleva a la búsqueda de una mejor conexión en nuestros vínculos en la pareja.

Por el contrario, pensar que existe una alta probabilidad de rechazo aumentará la necesidad de protección. Este sistema de regulación actúa básicamente en tres niveles o reglas de contingencia:

  • Reglas de “evaluación”: miden el nivel de aceptación de nuestra pareja y su nivel de compromiso con nosotros. Lo hacen a través de situaciones de dependencia. Cuando nos sentimos dependientes del otro, este puede reaccionar pensando en nuestras necesidades o no.
  • Reglas de “señalización”: nos indican cómo nos hace sentir que nuestra pareja nos apoye o nos rechace. Lo hacen en base a los sentimientos de gratificación o sentimientos hirientes derivados del apoyo o el rechazo. Es decir, sentimientos de ganancia o de pérdida que se asocian a nuestro nivel de autoestima.
  • Reglas de “regulación de la dependencia”: una vez valorado lo anterior, nos predisponen a mostrarnos más o menos vulnerables y afectan a los vínculos en la pareja.

Dependencia, dilemas y relaciones interpersonales

Los vínculos en la pareja, como relación romántica, generan situaciones de dependencia. Las acciones de un miembro de la pareja a menudo limitan o amplían la capacidad del otro. Se dan conflictos de intereses, y se piden compromisos y sacrificios.

“Sally y Harry buscan una película que compartir. Sally cree que una película de acción le vendría bien para distraerse de sus preocupaciones laborales. La película de arte que quiere ver Harry solo haría que sus preocupaciones aumentaran. Sally está poniendo en manos de Harry su bienestar psicológico y corre el riesgo de que Harry no quiera hacer ese sacrificio por ella, que no responda a sus necesidades”.

-Sandra L. Murray-

Este es un ejemplo mínimo de cómo cada día ponemos nuestro bienestar psicológico en manos de nuestra pareja. Son estos detalles pequeños los que activan nuestro sistema de regulación de riesgo ante el dolor por el rechazo.

Estas son las “cosas mundanas” que nos hacen evaluar el grado en que nuestra pareja nos valora. Señalizan nuestros sentimientos de ganancia o de pérdida con esta persona. Además, nos servirán de referencia para modular el grado de dependencia emocional que mantendremos con ella en el futuro.

Estas situaciones de dependencia cuestionan la capacidad de respuesta de la pareja a las necesidades propias del otro. Son las que activan la amenaza de rechazo en la relación romántica. Los vínculos en pareja dependen del grado de control que uno tenga sobre la percepción de que al otro no le importen mucho tus necesidades.

Cuando nos sentimos poco valorados por nuestras parejas, el umbral de activación del sistema de regulación está muy bajo, se activa a la mínima. En este caso, en cuanto se activa, damos prioridad a la autoprotección.

Contrario a esto, cuando nos sentimos valorados por nuestra pareja, la regulación del riesgo tendrá un umbral más alto para la activación. Si se activara por algún motivo, promoveremos la conexión y la búsqueda de nuevas formas de acercamiento a nuestra pareja, en vez de la autoprotección.

Mujer abrazándose a un hombre

Funciona en las dos direcciones

Ambos miembros de la pareja activan este sistema de regulación. Toda pareja a lo largo de su relación toma decisiones de autoprotección (dependencia decreciente) o de promoción de los vínculos en la pareja (dependencia creciente).

Todos necesitamos de este sistema que nos haga sentir razonablemente seguros en un contexto donde continuamente somos vulnerables. Nuestras relaciones sentimentales y la experiencia de interdependencia influyen significativamente en las cualidades de creemos tener.

Percibir el rechazo duele, no solo porque frustra nuestro deseo de ser incluidos. Duele también por su mensaje simbólico. Nos dice que nuestra conexión con la pareja, o con cualquier otra pareja, tiene un futuro incierto. Si por experiencias anteriores damos prioridad a la autoprotección por encima de la cercanía a la pareja estaremos sembrando el jardín donde se confirmen nuestros temores.

“De todas las formas de precaución, la precaución en el amor es quizás la más fatal para la verdadera felicidad”.

-Bertrand Russell-

Los estudios nos dicen las relaciones de pareja son las que tienen un mayor potencial para satisfacer nuestras necesidades como adultos. Lo curioso es que estos vínculos en la pareja son los mismos que nos activan mayor ansiedad por un posible rechazo.

Las investigaciones de la psicóloga social Sandra L. Murray ponen de manifiesto para ser felices debemos dejar de lado las preocupaciones de rechazo y arriesgarnos a una dependencia emocional sustancial. Sus conclusiones pueden consultarse en el articulo Optimizing assurance: The risk regulation system in relationships, publicado por la American Psychological Association (APA).

En cualquier caso, recordemos que es más probable experimentar una relación como satisfactoria cuando priorizamos la búsqueda de conexión con nuestra pareja en vez de dedicarnos a minimizar la probabilidad de sentir dolor por un posible rechazo futuro.

Sonia Budner

Escritora, investigadora y traductora de novelas. Coach Internacional Certificada, estudiante de Psicología por la UNED y apasionada de la Historia y del Arte. Autora de Tejedoras de Historia.

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