Mar adentro: cuando la vida es una obligación

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 18 febrero, 2018
Leah Padalino · 18 febrero, 2018

Mar adentro es una película española del año 2004 dirigida por Alejandro Amenábar y protagonizada por Javier Bardem. La película se inspira en una historia real, la vida de Ramón Sampedro, un hombre que, tras quedar tetrapléjico, decide poner fin a su vida.

La historia de Ramón Sampedro fue de lo más mediática en España, país en el que la eutanasia no es legal; han pasado 20 años desde la muerte de Ramón Sampedro y, a día de hoy, la ley sigue sin contemplar el suicidio asistido, por ello, esta historia vuelve a estar en el punto de mira.

Mar adentro reavivó la llama de la polémica y reabrió un caso que todavía no estaba cerrado del todo, pues habían absuelto a Ramona Maneiro, la mujer que le ayudó a morir, por falta de pruebas y, posteriormente, se confesó culpable cuando el delito ya había prescrito. La primera película inspirada en esta historia fue Condenado a vivir (2001), pero sin duda la más reconocida y aclamada fue Mar adentro, galardonada con el Óscar a la mejor película de habla no inglesa.

A pesar del éxito, también recibió críticas negativas por parte de la prensa y algunos colectivos de tetrapléjicos que cuestionaban la actitud de Sampedro hacia la vida. La película, sin embargo, simplemente nos acerca a un caso real muy mediático y a la cuestión del derecho a una muerte digna, a la libertad de decidir a la que apelaba Sampedro.

Ramón Sampedro, además del legado mediático y cinematográfico, plasmó su historia en dos obras escritas: Cartas desde el infierno Cuando yo caiga, esta última publicada de forma póstuma. Todo ello ha hecho que Ramón Sampedro se convierta en una figura fácilmente reconocible por la mayoría de los españoles y en un personaje vinculado a la lucha por la eutanasia.

“Dicen, a veces, que cuando las personas sienten que van a morir les pasa por la cabeza como una película a gran velocidad todo lo acontecido, todo aquello que les ha marcado para siempre. Ésta fue, desde entonces, la frase que definió lo que estaba por llegar: para siempre”

-Ramón Sampedro-

Ramon con una mujer y un niño

Mar adentro, ¿vivir o morir?

Ramón Sampedro nació en Galicia en 1943, trabajó como marinero mercante hasta que, a la edad de 25 años, sufrió un accidente que le dejaría postrado en una cama el resto de su vida. Sabiendo que jamás podría volver a moverse, que su vida dependería siempre del cuidado de otras personas, Ramón Sampedro tomó la decisión de morir, y quería hacerlo de una forma digna, por lo que se convirtió en el primer español en solicitar el suicidio asistido. Esto convirtió su caso en una fuente de polémica y en una lucha con los tribunales.

Al ver que su deseo no se iba a cumplir dentro de la ley, decidió hacerlo a escondidas y, para ello, contó con la ayuda de su amiga Ramona Maneiro porque, debido a su condición de tetrapléjico, Ramón no podía hacerlo por sí mismo.

Ramón grabó un vídeo mientras tomaba un vaso de agua con cianuro potásico en el que explicaba por qué creía que merecía morir dignamente y cómo había llevado a cabo esta acción, también aclaraba que no buscasen culpables. Él fue el cerebro del plan y las personas que colaboraron con él, únicamente, ofrecieron sus manos.

En la película, vemos ciertas discrepancias acerca de la decisión de Ramón: por un lado, tenemos a los diversos integrantes de su familia, quienes se muestran contrarios a la muerte. Su hermano considera que ellos quieren lo mejor para Ramón y que lo mejor no es morir. Por otro lado, encontramos algunos personajes que empatizan con Ramón, especialmente, Julia, una abogada y Rosa, una vecina que, al principio, se muestra contraria, pero terminará ayudando a Ramón.

Ramón con su amiga

El personaje de Rosa será crucial, está parcialmente inspirado en Ramona Maneiro y será la encargada de ayudar a Ramón. Al principio, se acerca a él tras verlo en televisión y cree que puede ayudarlo a recuperar las ganas de vivir, sin embargo, terminará enamorándose de él y comprendiendo que debe aceptar su decisión.

Julia, por su parte, será quien lleve el caso a los tribunales, ella, a diferencia de Rosa, comprende a Ramón desde el principio, pues también padece una enfermedad degenerativa y se plantea la opción de suicidarse.

¿Por qué Ramón Sampedro quería morir? ¿Por qué decía que su vida no era digna? Infinidad de grupos reaccionaron a sus afirmaciones, asegurando que una persona tetrapléjica puede ser feliz, puede vivir dignamente.

Uno de los momentos más críticos en este aspecto lo presenciamos cuando un sacerdote tetrapléjico acude a ver a Ramón, ambos comienzan una discusión sobre cuestiones éticas, morales y religiosas. El sacerdote insiste en que la vida le pertenece a Dios y que vivir no es solo correr o mover los brazos, que se puede vivir en una silla de ruedas de la forma más digna posible. Sampedro no es que no acepte o entienda esta postura, simplemente, no quiere vivir, no quiere seguir luchando ni aceptar la silla de ruedas, prefiere morir tranquilo.

Todo ello nos lleva a pensar que, ante esta cuestión, no hay una postura correcta o cierta. No es mejor opción elegir vivir o morir, simplemente, son decisiones personales e individuales, en las que no se debería intervenir. Seguro que a todos nos parece descabellado obligar a una persona a morir o convencerla para que muera, pero ¿por qué obligar a alguien a vivir?

Mar adentro, la polémica alrededor de la eutanasia

Lo cierto es que la eutanasia es un tema delicado pues, además de la decisión personal, intervienen otros factores como el cultural, el religioso, el duelo por parte de los familiares y seres queridos, etc. Aceptar la muerte no es fácil para nadie, pero aceptar que alguien quiere morir es todavía más complicado.

Escena de la película Mar adentro

Para Ramón Sampedro la vida era una obligación, su discapacidad le suponía un infierno y en lugar de tratar de recuperar las ganas de vivir, decidió luchar por morir, por morir dignamente y que nadie tuviera problemas legales tras su muerte. En Mar adentro, asistimos a esta batalla legal que llega hasta nuestros días.

En algunos países como Bélgica, Holanda y algunos estados de los Estados Unidos, la eutanasia es algo legal que se ha amoldado con total normalidad en la sanidad y cada vez son más las personas que solicitan este tipo de muerte. No es que la eutanasia sea contagiosa, es que siempre ha existido y casos como el de Ramón Sampedro no son tan extraños, pero siempre han permanecido en la sombra y han logrado la muerte a espaldas de la ley.

Lo mediático del caso, el vídeo de su muerte, la aparición de la película Mar adentro, etc. propiciaron que en España se abriera el debate; un debate que, como hemos visto, enfrenta infinidad de posturas. Este enfrentamiento, sin embargo, no lleva a ningún lugar, porque lo cierto es que si alguien está convencido de su decisión, hará todo lo posible porque esta se convierta en una realidad.

Es normal que los familiares sean los principales afectados y que, al principio, se nieguen a aceptar que un ser querido desee morir. Lo cierto es que, en estos casos, la comprensión, el amor e incluso el apoyo psicológico a los familiares pueden ser claves en este camino hacia la aceptación.

No podemos juzgar a nadie por sus decisiones o sus actos, tampoco podemos obligar a que cambie de parecer, ¿qué es lo correcto? Probablemente, no haya nada correcto, solo respeto hacia una decisiónMar adentro nos muestra que podemos estar de acuerdo o no, pero, al final, el amor y la comprensión serán más fuertes que cualquier idea personal.

“Una vida que niega la libertad, no es vida”.

-Mar adentro-