Marilyn Vos Savant, un ejemplo de inteligencia extrema

21 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Girod de la Malla
¿Sabéis quienes son las personas más inteligentes del mundo? ¿Stephen Hawking? ¿Paul Allen, quizá? Os sorprenderá conocer a esta gran mujer y su inteligencia extrema: Marilyn vos Savant
 

La inteligencia se ha definido de diferentes maneras. A pesar de las numerosas definiciones, parece existir acuerdo en que la inteligencia es la capacidad de entender, asimilar y elaborar información y utilizarla para la resolución de problemas. Se suele pensar que Albert Einstein ha sido la persona mas inteligente del mundo, pero… no es así.

Hay más de una mente brillante que lo supera, pero en este artículo vamos a hablar en concreto de una de ellas: Marilyn vos Savant. Ella ha sido calificada como “la persona más inteligente del mundo”. Lo siguiente que cabe pensar es “¡debe ser una científica brillante!”. Pues nada más lejos de la realidad. Sigue leyendo para conocer más acerca de esta increíble mujer.

Mano sujetando un cerebro

¿Quién es Marilyn vos Savant?

Marilyn nació el 11 de agosto de 1946 en San Luis, Missouri (EE.UU.). De madre italiana y padre alemán y descendiente del científico Ernst Mach, quien realizó importantes descubrimientos en los campos de la óptica, la acústica y la termodinámica. En el colegio fue rechazada por su sexo y sus profesores consideraban que su inteligencia era inútil, por el hecho de ser mujer.

 

Al terminar el colegio, se matriculó en la facultad de Filosofía de la Universidad de Washington, pero a los dos años su familia la obligó a abandonar los estudios y trabajar en la tintorería de la familia. Sin embargo, cuando fue económicamente independiente, inició su carrera como escritora.

Su segundo matrimonio fue con el doctor Robert Jarvik, pionero del corazón artificial “Jarvik -7” y ha sido su directora de finanzas y su ayudante en las labores de investigación y prevención de enfermedades cardiovasculares. Además, trabajó en el Museo Nacional de Historia de la Mujer, gracias a lo que recibió el premio “Mujeres que hacen Historia, por su lucha contra los estereotipos de las mujeres.

Inteligencia a prueba

Durante la infancia pasó varios test de inteligencia: a los 7 años obtuvo una puntuación de 127 puntos. Sin embargo, tres años después, a la edad de 10 años, esta puntuación se convirtió en 167. Su puntuación más alta en el Stanford- Binet fue un cociente intelectual del 228 puntos. Gracias a esa puntuación, en 1986 entró en el libro Guinness de los récords como “la persona con el cociente intelectual más alto del mundo”.

A raíz de esto, los medios de comunicación empezaron a interesarse por su caso. En primer lugar, la revista Parade publicó un artículo que incluía una sección de preguntas y respuestas. La popularidad de esta idea dio lugar a la columna “Pregunta a Marilyn”, donde respondía cuestiones sobre matemáticas, lógica, filosofía, política, y otras cuestiones más “de a pie”.

 

Su columna es el origen de sus tres libros: Ask Marilyn: Answers to America’s Most Frequently Asked Questions (1992), More Marilyn: Some Like It Bright (1994) y Of Course I’m for Monogamy: I’m Also for Everlasting Peace and an End to Taxes (1996).

Inteligencia al descubierto: Marilyn resuelve “el problema de Monty Hall”

En 1990 Marilyn recibe una carta de Craig F. Whitaker con el siguiente enunciado:

“Supón que estás en un concurso y te han dado a elegir entre tres puertas. Detrás de una de ellas hay un coche y detrás de las otras dos hay cabras. Eliges una puerta, digamos la 1, y el presentador, que sabe lo que hay detrás de cada puerta, abre una de las que no has elegido, digamos la 3, dejando ver detrás de ella a una cabra. Y ahora te pregunta: «¿Quieres quedarte con la puerta 2?”.

La pregunta a este acertijo es: ¿Es mejor en este caso cambiar tu elección inicial? A esto Marilyn contestó (sin saber lo que se le vendría encima):

Conviene cambiar de puerta, ya que en el caso descrito cambiar a la puerta 2 nos da una probabilidad de 2/3 de llevarnos el coche frente a una probabilidad 1/3 que tendríamos si nos quedamos con la elección inicial, la puerta 1.

A raíz de la publicación de la solución, en Parade empezaron a recibir cartas repletas de improperios hacia Savant:

“Como matemático profesional, estoy muy preocupado por la falta de habilidad matemática del público en general. Por favor, ayuda confesando tu error y, en el futuro, sé más prudente.

Quizás las mujeres ven los problemas matemáticos de forma diferente a los hombres.

¡Tú eres la cabra!”.

 

Acercándonos a la solución

A pesar de la presión, se negó a rectificar y dedicó cuatro columnas a desglosar la solución del problema. En la segunda columna, propuso un método para esclarecer las probabilidades. Consistía en enumerar todos los resultados posibles del juego de la siguiente manera:

Puerta 1 Puerta 2 Puerta 3 Resultado
Ronda 1 Coche Cabra Cabra Cambia y pierde
Ronda 2 Cabra Coche Cabra Cambia y gana
Ronda 3 Cabra Cabra Coche Cambia y gana
Ronda 4 Coche Cabra Cabra No cambia y gana
Ronda 5 Cabra Coche Cabra No cambia-pierde
Ronda 6 Cabra Cabra Coche No cambia-pierde

Aquí se puede observar que si se cambia de puerta, la probabilidad de conseguir el coche es de 2/3, mientras que si no se cambia de puerta, la probabilidad de conseguirlo es solo de 1/3.

En la tercera columna explicó la tabla y las probabilidades y en la cuarta desveló que muchos de sus lectores habían jugado al Monty Hall y ahora apoyaban su solución. ¡Incluso el grandísimo matemático Paul Erdös tuvo que pedir perdón por haber calificado de incorrecta la solución de Savant!

Marylin

La humildad de Marilyn

 

Una de las cosas que más molestó a los lectores no es que la solución sea un “atentado” contra el sentido común, sino que además quien se había atrevido a resolverlo en público hubiese sido una mujer (cuando ya había sido estudiado en diferentes escuelas y por diferentes matemáticos). Una vez más, tuvo que hacer frente a la discriminación por ser mujer. ¿En qué cabeza cabe creer que la inteligencia es solo cosa de hombres? En fin, ¡qué tiempos!

A pesar de ser una de las mujeres más brillantes del mundo y con mayor inteligencia, Marilyn es muy humilde. Reconoce que no tiene grandes habilidades matemáticas, ni memoria fotográfica. Afirma que sus “fuertes” son el análisis objetivo, la toma de decisiones y la solución de problemas. Además, afirma que las personas inteligentes pueden no serlo, sino que es más probable que sean personas que están muy instruidas en un campo específico o que estén muy especializadas en una rama de conocimiento.

“Sé un poco de todo, pero no soy especialista en nada”.

-Marilyn vos Savant-