Mi pareja me hace sentir mal ¿qué puedo hacer?

26 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Si el amor duele, no es amor. Si la persona que dice quererte te hace sentir mal debes decírselo, actuar y reaccionar cuanto antes. Descubre qué tipos de abuso emocional son los más comunes y qué hacer en estas circunstancias.

“Mi pareja me hace sentir mal, desde hace un tiempo a esta parte me siento un cero a la izquierda”. Este tipo de comentarios, de pensamientos y sensaciones están presentes en muchas personas que mantienen una relación. Hombres y mujeres pueden experimentar en un momento dado que el vínculo con el ser amado da un viraje para caer, de pronto, en la crítica, en la humillación o incluso en el maltrato.

Lo más llamativo de estas situaciones es que, por término medio, somos mucho más tolerantes al abuso emocional de lo que pensamos. Al fin y al cabo, la infravaloración, la burla o el insulto no deja marca en la piel y uno cede baja el rostro y se dice aquello de “esto es algo puntual, ha sido un mal día, cambiará o basta que me esfuerce para que me trate mejor”. Y sin embargo, nada de esto funciona y la sensación de malestar persiste.

Es importante hablar de estas situaciones por un hecho evidente. Según estudios, como el llevado a cabo en la Universidad Case Western, en Cleveland (Estados Unidos), entre el 50 y el 80 por ciento de las personas pueden experimentar abuso emocional en algún momento de su vida. Es más, este tipo de situaciones son especialmente comunes en las parejas más jóvenes.

Sentirnos mal en una relación, sentir incomodidad en algunos aspectos o percibir que se nos infravalora en otros no es algo que deba dejarse pasar. Son clavos que duelen a cada paso, heridas que se van haciendo grandes y que debemos encarar lo antes posible.

Lo analizamos.

Chico y chica en el sofá pensando que mi pareja me hace sentir mal

Mi pareja me hace sentir mal ¿por qué ocurre y qué debo hacer?

Sería fabuloso poder elegir cómo sentirnos independientemente de lo que hagan o dejen de hacer los demás. Sin embargo, en el seno de una relación de pareja resulta muy difícil permanecer indiferentes. Está el amor, el compromiso, las expectativas... ¿Cómo hacer como si nada cuando la persona que amamos nos critica, nos invisibiliza o se burla de nosotros ante otras personas?

Como podemos imaginar, no solo es imposible sino que además resulta devastador. Así, cuando mi pareja me hace sentir mal un día sí y otro también, estamos ante una situación de abuso psicológico. Bien es cierto que, en ocasiones, podemos generar algún tipo de sufrimiento a la otra persona sin querer: todos hemos cometido errores. Sin embargo, hay una diferencia con una situación de maltrato emocional o psicológico.

Hay una clara voluntad de reparación. Cuando uno decepciona o hace daño de cualquier forma posible al ser que ama, hace lo imposible por sanar ese error y aprender de lo vivido. La persona maltratadora, en cambio, nos pedirá perdón, pero lo volverá hacer. Veamos, por tanto, cuáles son las situaciones más comunes en que alguien puede hacer sentir mal al otro en una relación afectiva.

Hace juicios sobre ti sin intentar comprenderte

Esta es una dinámica bastante común. En ocasiones, nuestra pareja puede juzgarnos y decirnos aquello de “es que eres un ingenuo en estos temas”, “es que eres una obsesiva y siempre te tomas las cosas de la peor manera”… Cuando empiezan a etiquetarnos, a hacer juicios precipitados sobre lo que decimos o hacemos sin comprender nuestra postura, sentimos sufrimiento.

¿Qué podemos hacer?

No permitas que nadie haga juicios precipitados sobre tu persona y aún menos tu pareja. Exige respeto, dialoga, habla con asertividad dejando clara tu postura.

Quien te juzga sin comprender tu realidad evidencia no solo falta de empatía: es una clara falta de respeto. Es un modo de devaluar tus creencias, opiniones, valores y en esencia, todo lo que eres.

Yo no tengo ningún problema, eres tú quien no me entiendes

Mi pareja me hace sentir mal cuando le digo que hay cosas que no van bien. Lejos de admitirlas o de responsabilizarse de ellas, proyecta sobre mí la culpabilidad. Insiste en que soy yo quien no lo entiende, yo quien está descuidando la relación.

¿Qué podemos hacer?

Respecto a esta dimensión hay algo que debemos entender. La persona que usa como estrategia la proyección de la culpa lo que busca ante todo es evadir su propia responsabilidad y, a su vez, hacer daño a la pareja. Busca que nos sintamos mal, invalidarnos y así, recuperar el poder.

  • No debemos entrar en ese juego, en caso de hacerlo habremos caído en la trampa de la manipulación psicológica.
  • Concreta de manera específica qué aspectos están fallando en la relación. Clarifica qué esperas, qué necesitas y qué necesita la relación para mejorar.
  • Deja claro cuáles son tus límites y qué no vas a tolerar. Es una señal de advertencia que debe animar al cambio a la otra persona.

Mi pareja me hace sentir mal porque me dice qué es lo que debería hacer y lo que no

En las relaciones abusivas basadas, sobre todo en la manipulación emocional, es muy común que uno de los dos busque ejercer el control absoluto. Ello supone, entre otras cosas, que nos digan qué debemos hacer y qué no. También que usen el chantaje al recordarnos que si fuéramos de tal modo y no de otro, le haríamos más feliz.

¿Qué deberíamos hacer?

La respuesta ante estas situaciones es clara: no ceder jamás. No podemos diluirnos hasta el punto de perder nuestra identidad, dignidad y autoconcepto. Mantener una relación de pareja debería ser sinónimo de crecimiento, enriquecimiento emocional, psicológico, personal… Ahora bien, si alguien nos impone cómo ser y cómo actuar nos perdemos a nosotros mismos.

No cedamos. Es más, estudios como el realizado en la Universidad de Ámsterdam (Países Bajos) nos indican que este tipo de situaciones pueden ser muy peligrosas en perfiles con baja autoestima. Estas personas acaban realizando grandes sacrificios de los que más tarde se arrepienten.

Mujer triste dudando

Comentarios y comportamientos hirientes

Hacer uso de la ironía que duele, del desprecio soterrado y cotidiano, merma la dignidad… Ver cómo nuestra pareja nos ridiculiza en público, cómo nos lanza ataques afilados para hacernos daño nos genera sufrimiento devastador. Como también lo hacen, por ejemplo, las conductas hirientes como los gritos, la ira y por supuesto el insulto.

¿Qué podemos hacer?

No hay peor respuesta que la de no hacer nada, que la de decirnos que cambiarán, que tal vez, si nosotros nos esforzamos en “ser más complacientes” la cosa puede mejorar. Tengámoslo claro, si mi pareja me hace sentir mal hoy, aquí y ahora, debo decírselo. Si esa conducta vuelve a repetirse, le exigiré cambios y voluntad de reparación.

Ahora bien, si esa dinámica de agresión soterrada y ataque emocional persiste, lo mejor es tomar una decisión. Recordemos que el amor es la emoción más nutritiva y sanadora que existe. En ella no cabe el sufrimiento, ni las lágrimas y aun menos el miedo. Tengámoslo en cuenta para actuar de la manera correcta.

  • Francesca Righetti, Mariko Visserman. I Gave Too Much. Social Psychological and Personality Science, 2017; 194855061770701 DOI: 10.1177/1948550617707019