Mi pareja no quiere trabajar ¿qué puedo hacer en este caso?

12 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
El desempleo siempre hace mella en una relación. Ahora bien, ¿qué pasa si nuestra pareja no quiere trabajar y se niega incluso a enviar currículums o presentarse a las entrevistas de trabajo? Lo analizamos.

Una de las peores fuentes de estrés es el desempleo. Esta es una realidad a menudo devastadora para quien la sufre. Aunque descuidamos también la percepción del cónyuge o la pareja que ve a la otra persona sumida en la desesperación y el abatimiento sin saber qué hacer. Ahora bien, en ocasiones, puede darse una curiosa y sorpresiva situación, esa en la que la pareja no quiere trabajar.

¿Cómo puede ser? ¿Es quizá una situación aislada o es algo que aparece con frecuencia? La verdad es que carecemos de datos. No obstante, el hecho de que alguien decline de manera voluntaria desarrollar una actividad laboral no deja de ser llamativo. Ahora bien, no por ello debemos caer en el prejuicio o en la etiqueta equivocada al sacar conclusiones precipitadas.

A veces, detrás de esa baja motivación o negativa a buscar empleo puede esconderse una depresión. Lo más decisivo en todos los casos es comprender qué es lo que ocurre y después tomar decisiones consensuadas. No podemos dejar de lado que en los últimos tiempos los estados de indefensión, apatía y decaimiento no hacen más que aumentar.

Debemos estar alerta y ser empáticos en todos los casos.

Hombre triste preguntándose por qué mi pareja no quiere trabajar

Mi pareja no quiere trabajar: claves que debemos poner en práctica

Una de las variables más impactantes para la salud mental es el desempleo. La falta de oportunidades y el no poder desarrollarnos profesionalmente ni disponer de un sueldo son graves lesiones para la autoestima y el autoconcepto. Así, estudios como los realizados en la Universidad Pompeu Fabra (Barcelona) nos señalan que, por término medio, son los hombres quienes suelen tener mayor riesgo de padecer una depresión ante este hecho.

No obstante, en las últimas décadas y a medida que la mujer está ocupando su lugar en los espacios públicos y profesional, el efecto de la falta de empleo en la salud mental también es destacable. Por tanto, casi hemos “normalizado” la idea de que pocas cosas son tan decisivas, satisfactorias y básicas para el ser humano como desempeñar una función laboral.

Entonces… ¿cómo se explica el hecho de haya quienes esquiven o rehúyan esta responsabilidad? Es más ¿qué puedo hacer si mi pareja no quiere trabajar? Analicemos una serie de dimensiones que pueden servirnos de ayuda y de reflexión.

1. No juzgues, no anticipes, averigua qué motiva esa decisión

A no ser que contemos con unos recursos y unas rentas económicas altamente solventes, lo más común es necesitar el sueldo de los dos. Es cierto que, en ocasiones, pueda optarse por uno solo si se decide entre ambos, como por ejemplo que por razones de crianza de los hijos, se quede alguien en casa.

No obstante, lo más habitual es que los dos miembros de una pareja desempeñen un trabajo para aportar su parte del sueldo a cada gasto, a cada necesidad. Ahora bien, si uno de los dos opta por no hacerlo, surge la confusión y los problemas. Antes de decirnos aquello de que nuestra pareja es irresponsable, preguntémonos qué motiva esa decisión o esa actitud.

  • Pregunta con asertividad y cercanía cuál es la razón por la que no desea trabajar. Ten en cuenta que esta es una pregunta de gran trascendencia y necesitamos una respuesta clara.
  • Es muy posible que lejos de obtener una clarificación, se nos responda con evasivas o con fórmulas como “ya lo haré o no te preocupes ya me pondré a ello”. Obviamente, este tipo de razonamientos no nos sirven y si el diálogo no ayuda, es momento de atender otros indicadores.

Síntomas de una depresión

Una de las causas por las que la pareja no quiere trabajar puede estar en una depresión por desempleo. Son esas situaciones en que el abatimiento es tal que se derivan en estados de indefensión absoluta. En cuyo caso, debemos fijarnos en los siguientes síntomas:

  • Cambios en el ánimo: irritabilidad, mal humor, apatía, negatividad, mayor tendencia a las discusiones.
  • Agotamiento.
  • Cambios en los hábitos de sueño y la alimentación.
  • Bajo deseo sexual.
  • Sensación de inutilidad.
  • Ver el mundo con amargura, focalizarse en las injusticias, en las desigualdades y sentir que ya nada tiene solución.
  • Ya no disfrutan de los instantes de ocio.

2. ¿Es una actitud ante la vida o responde a un cambio inexplicable?

Cabe la posibilidad de que lleves poco tiempo con tu pareja y hasta el momento siempre haya estado desempleado. Asimismo, también puede darse la situación de que haya sido una persona activa, proactiva y con un trabajo concreto hasta que, de pronto y a raíz de un despido, demuestre un cambio en su actitud y comportamiento. Estas son dos situaciones diferentes.

No es lo mismo alguien que lleva toda su vida esquivando tener una responsabilidad laboral que quien, por las razones que sean, decide tal vez, darse un tiempo. Son realidades contrapuestas en las que debemos profundizar para entender sus desencadenantes.

Ya sabemos que en ocasiones, si la pareja no quiere trabajar cabe la posibilidad de que tenga algún problema psicológico. Sin embargo ¿qué pasa si estoy con alguien que directamente no desea trabajar?

¿Qué hacer si mi pareja no quiere buscar trabajo?

Hay diversos motivantes por las que alguien opta por no buscar empleo. Puede que ya tenga sobrada solvencia económica. Pero puede suceder que esté acostumbrado a que la familia le cubra las necesidades, los caprichos y los gastos cotidianos. Si no estás de acuerdo con este estilo de vida, es momento de afrontarlo con esa persona.

  • Deja claras cuáles son tus expectativas: quieres a alguien responsable que colabore económicamente en la relación y los gastos. Tener trabajo va también más allá del aspecto económico, trabajar es sinónimo de trascendencia y desarrollo personal.
  • Márcale unos objetivos y unos tiempos. Si no ves voluntad activa de buscar empleo en un intervalo de un mes, toma decisiones firmes y házselas saber.
  • Tener un trabajo, buscarlo y preocuparse de manera activa por la propia formación y desarrollo en esta área es sinónimo de madurez personal. Detalla todos tus pensamientos con sinceridad. Si la otra persona no sintoniza con ellos, está claro que hay una brecha insalvable en esa relación.
Hombre pensando por qué mi pareja no quiere trabajar

3. Mi pareja no quiere trabajar: ¿qué rol es el que desea desempeñar?

Si mi pareja no quiere trabajar, tal vez esté desempeñando un rol que yo aún no había descubierto. ¿Qué significa esto? Puede que estemos con alguien que desea, simplemente, ser mantenido. Cabe la posibilidad que asuma el hecho de que con el salario del otro es suficiente y que no vale la pena esforzarse ni mirar a largo plazo. 

En estas situaciones, uno asume casi sin darse cuenta, el papel de ese progenitor que provee de alimentación y cobijo a alguien que no desea ser adulto. Alguien que lejos de consensuar esa decisión con nosotros, la ha tomado por libre voluntad. Estas son realidades tan complejas como delicadas que pueden suscitar un elevado sufrimiento.

En cualquier caso, hay que afrontarlas y comprender qué pasa por la mente de nuestra pareja. En base a lo que descubramos, actuaremos en una dirección u otra.

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