¿Qué son los orgasmos de piel?

Los orgasmos de piel son más comunes de lo que puedas pensar. ¿Alguna vez te has emocionado con una canción? Aquí te contamos cuál es la naturaleza de esta relación.
¿Qué son los orgasmos de piel?
Sara González Juárez

Escrito y verificado por la psicóloga Sara González Juárez el 01 septiembre, 2021.

Última actualización: 01 septiembre, 2021

¿Has sentido en algún momento que la música te provoca un estado casi trascendental, en el que se te eriza la piel, sientes mariposas en el estómago o te sonrojas? Es muy posible que experimentes los llamados orgasmos de piel.

Este fenómeno ha sido estudiado por muchos expertos, pues sin ser nada relacionado con el ámbito sexual, produce sensaciones similares. Además, es común en casi todas las personas, aficionados a la música o no, pues la experiencia puede ser tan intensa que no se puede evitar.

En este artículo, puedes conocer mejor este fenómeno y cómo se produce. Si sientes curiosidad por el origen de los escalofríos que se producen con una melodía intensa, has venido al sitio adecuado.

¿Qué son los orgasmos de piel?

Se dice que la experiencia musical puede producir un momento psicofisiológico trascendente, en el que el cuerpo experimenta piloerección, hormigueos en la columna y una fuerte emoción. Estos momentos se conocen como orgasmos de piel o frissons. 

Frisson se acuñó como término en 2011, descrito como ‘un afecto inducido musicalmente que muestra estrechos vínculos con la sorpresa musical, asociado a una sensación de hormigueo agradable, piloerección y piel de gallina’. Se considera el término más exacto para describir los orgasmos de piel, ya que integra la intensidad emocional con sensaciones somáticas verificables no localizadas.

Mujer escuchando música

El papel evolutivo de la música

La música es un lenguaje universal. Cualquier persona, con independencia de su cultura, origen o idioma, puede sentirse igual que otra ante una pieza musical. De hecho, la música es una herramienta para inducir estados alterados de consciencia, como el trance, en determinadas culturas.

El acto de escuchar música es intrínsecamente social, por lo que factores como la puesta en escena y el contexto cultural influyen en la reacción emocional.

La naturaleza social de la creación musical encaja con las teorías evolutivas que sitúan a la música como tecnología transformadora de la mente. Según estas teorías, los sonidos creados por humanos que se originaron como un sistema de comunicación afectiva pueden haber perfeccionado gradualmente la mente humana hasta tratar la música como una experiencia estética.

¿Cómo se produce un orgasmo de piel?

Esta sensación tan intensa se ha estudiado en un trabajo publicado en 2014, donde se evalúan los distintos mecanismos que la producen. Los factores son los siguientes:

  • Reflejos del tronco encefálico: la activación del sistema nervioso autónomo aumenta con los sonidos fuertes, de muy alta o baja frecuencia o que cambian con rapidez. El aumento de las tasas respiratoria y cardiaca, así como la aparición del escalofrío, están relacionadas con esta activación al oír la pieza musical.
  • Condicionamiento: la aparición de los orgasmos de piel se explicaría también por la asociación entre la propia sensación de frisson y las piezas musicales que lo provocan.
  • Capacidad empática: la persona debe ser capaz de reconocer la emoción expresada en la canción y sentirla por contagio emocional.
  • Violación de expectativas: las emociones que se despiertan cuando la música toma un giro inesperado influyen notablemente en la aparición de orgasmos de piel.

Mecanismos cerebrales del frisson

Las experiencias emocionales musicales intensas, incluidos los frissons, tienen lugar en dos áreas anatómicamente distintas del sistema de recompensa dopaminérgico:

  • El núcleo caudado: se activa en los momentos anticipatorios que preceden al pico emocional.
  • Núcleo accumbens: se activa inmediatamente durante la liberación de dopamina.
  • Conexiones entre las áreas auditivas y sistemas de procesamiento emocional y de recompensa.

Un artículo de 2001 evidenció que escuchar música inductora de orgasmos de piel provocaba cambios del flujo sanguíneo cerebral en el mesencéfalo, el estriado ventral izquierdo, la amígdala bilateral, el hipocampo izquierdo y la corteza prefrontal ventromedial. Estos patrones pueden reflejar un reflejo de “deseo” similar al que rodea las respuestas a la comida, el sexo y las drogas de abuso.

La razón por la que desarrollamos tal afinidad por esas piezas musicales, por tanto, es que desarrollamos una anticipación dopaminérgica para su regreso, volviéndonos un poco adictos al estímulo musical.

Hombre con nota musical en el cerebro

¿Se pueden inducir los orgasmos de piel?

Músicos y científicos se han preguntado qué factores desencadenan esta sensación, y si es algo que se puede controlar a través de la composición musical. Algunos de los hallazgos obtenidos fueron estos:

  • Progresiones de acordes que descendían.
  • Picos de volumen.
  • Melodías que ocupan el registro vocal humano -“cantables”-.
  • Saltos dinámicos repentinos de intensidad.
  • Extrema suavidad en las melodías y ritmos.

Muchos músicos han experimentado con estos disparadores para crear obras dedicadas específicamente a producir frissons. Otro caso actual es el ASMR, donde sonidos específicos no musicales son capaces de desencadenar sensaciones como esta o lo que denominan “hormigueo cerebral relajante” o respuesta meridional sensorial autónoma.

Hay más de 13 millones de videos de ASMR en YouTube, en los que sus autores mastican, tamborilean con los dedos y crean otros sonidos suaves.

Sea como sea, los frissons están al alcance de todo el mundo. Una buena pieza musical, que llegue hasta el fondo de nuestra emocionalidad, tocará las fibras más sensibles del interior. Llamarlo tronco cerebral o alma ya es una decisión personal.

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