El pensamiento holístico, el arte de ir más allá de nosotros mismos

Las personas con una mirada y una mente más holísticas se dan cuenta que buena parte de los elementos que conforman este mundo están interconectados.
El pensamiento holístico, el arte de ir más allá de nosotros mismos
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 01 agosto, 2022

El pensamiento holístico es una competencia mental de gran valor. Comprende la capacidad de ver las cosas como un todo para entender y predecir las relaciones en los sistemas complejos. De hecho, es interesante saber que hay personas que ven el mundo de manera más analítica, mientras otras lo hacen desde una perspectiva holística.

¿Cuál es mejor? Lo cierto es que ninguna tiene una ventaja sobre la otra. Son procesos igual de válidos, útiles y necesarios en el día a día. Ahora bien, lo cierto es que el modelo cognitivo holístico conforma una estrategia capaz de ver armonía en las contradicciones. También de dar sentido al caos y de filtrar la realidad de un modo más paciente.

Esta es una ventaja extraordinaria. Sobre todo si somos conscientes del momento actual en el que nos encontramos. En un presente tan cambiante, dominado por la incertidumbre y lo contradictorio, sería útil desarrollar un poco más este enfoque. Ir más allá de nosotros mismos, de nuestros esquemas mentales y visiones personales para apreciar todo lo que nos envuelve puede ser de gran ayuda.

Los pensadores holísticos prestan más atención a las relaciones entre un objeto y su entorno, analizando todo tipo de vinculaciones para comprender su causalidad.  

Mujer meditando y aplicando el pensamiento holístico
A menudo, se dice que el pensamiento holístico es más propio de los países asiáticos.

Pensamiento holístico: definición y características

Pensar de manera holística es reconocer la interconexión de diversos factores que, de algún modo, acaban formando patrones, sistemas más complejos u objetos más grandes. Dicho término fue resumido de forma precisa por el propio Aristóteles en sus escritos sobre metafísica: «el todo es mayor que la suma de sus partes».

Ejemplo de este ejercicio de razonamiento es hacer un puzle. Cuando cogemos una pieza sabemos que ese elemento forma parte de algo más grande, y que es solo una parte de una figura más grande a la que da forma. Todo está relacionado, interconectado, cada detalle está unido a otro más, tejiendo así un todo de mayor amplitud.

Asimismo, es interesante saber que lo contrario a la mirada holística es el enfoque analítico. En este último, caso, lo que hacemos es analizar cada aspecto de manera aislada, es decir, desglosamos el todo para entender sus partes, sus pequeños detalles.

Estas dos estrategias han sido estudiadas por la ciencia hasta el punto de darse por sentado durante mucho tiempo que los asiáticos piensan de manera holística, mientras que el pensamiento analítico es más propio de occidente.

Sin embargo, un trabajo de la Universidad de Pekín ya advirtió de que esa idea no era del todo cierta. De algún modo, todo usamos ambos estilos de procesamiento cognitivo. Es decir, no hay diferencias culturales a la hora de ser más holístico o más analítico, pero sí las hay a nivel interindividual.

¿Cómo saber si soy un pensador holístico?

Nadie nace siendo un pensador más holístico que analítico, o a la inversa. Lo cierto es que lo vamos aprendiendo del entorno, de la forma en que nuestros padres resolvían los problemas o por el modo en que nos enseñaron en el colegio a analizar la información. Poco a poco fuimos asentando un patrón cognitivo que nos acompaña hasta ahora.

Estas son las características de quienes hacen uso de un pensamiento holístico:

  • Las personas observan cada aspecto o detalle en su totalidad y no de manera aislada. Intentan comprender el origen, el contexto donde sucede algo, etc.
  • Estudian cada cosa intentando contextualizarla. Por ejemplo, antes de jugar a una persona por su comportamiento, intentan comprender qué ha podido suceder y qué condiciones la rodeaban para que actuara así.
  • Asumen que nada sucede porque sí, todo tiene un origen, todo está relacionado con más dimensiones.
  • Entienden también que las relaciones humanas nos definen y nos determinan. Nuestra familia, amigos y contexto social es lo que nos moldea.
  • La vida es aceptar su eterna contradicción. De hecho, una cosa puede ser hermosa y desagradable a la vez. El ser humano es noble y también capaz de lo peor.
  • Las ideas contradictorias son valiosas.
  • Las personas definidas por un pensamiento holístico son pacientes. Saben que para comprender algo se requiere mesura, paciencia y meticulosidad.
  • Asimismo, entienden que aunque las personas pueden evolucionar, hay patrones que se repiten y que no siempre cambian.

El pensamiento holístico es decisivo para cualquier líder en una organización. Está obligado a comprender cómo los diferentes departamentos y áreas de su empresa trabajan para lograr o no esos objetivos comunes.

cabeza de la que escapan hojas simbolizando el pensamiento holístico
El pensamiento holístico percibe las cosas en su totalidad y no analiza sus partes. Prefiere ver el bosque antes que el árbol.

Cómo mejorar nuestra mentalidad holística

¿Por qué deberíamos desarrollar un pensamiento holístico? ¿Qué beneficios puede tener? No es que el enfoque holístico sea mejor que el analítico (el que prefiere analizar las partes de todo evento o situación). Ambos son igual de necesarios e interesantes. Solo que en el caso de holístico es muy útil en el contexto laboral y en el creativo.

Nos permite entender las relaciones de todas las cosas, obtener inspiración de cualquier estímulo al pensar en sus relaciones, en conceptos más elevados y grandes. Por tanto, siempre interesante potenciarlo un poco más. Estas son las claves:

  • Pensar holísticamente nos obliga a ampliar el horizonte, a alejar la mirada de nosotros mismos para atender lo que nos rodea, el contexto que nos envuelve y a las personas que lo integran. Es momento de ampliar miras, de ver cada cosa en perspectiva.
  • Aprende a reconocer patrones. En lugar de analizar cada problema como algo único y aislado, ponlo en contexto. Analiza interdependencias, orígenes, desencadenantes hasta identificar algún tipo de patrón.
  • Pensar holísticamente implica desarrollar mucho más nuestra creatividad. Eso significa que deberás razonar soluciones más innovadoras a los problemas teniendo en cuenta todo el contexto que te rodea.

Asimismo, este enfoque requiere dejar atrás viejos condicionamientos y tomar de conciencia de que cada uno de nosotros formamos parte de un todo. También que las relaciones entre nosotros es una de las dimensiones más importantes. Pensar de manera holística puede mejorar nuestra vida.

Te podría interesar...
Personas que hacen uso del pensamiento mágico: ¿cómo son?
La Mente es Maravillosa
Leerlo en La Mente es Maravillosa
Personas que hacen uso del pensamiento mágico: ¿cómo son?

Detrás de las personas que hacen uso del pensamiento mágico de manera constante pueden haber distintos trastornos psicológicos.



  • Choi, Incheol & Koo, Minkyung & Choi, Jongan. (2007). Individual Differences in Analytic Versus Holistic Thinking. Personality & social psychology bulletin. 33. 691-705. 10.1177/0146167206298568.
  • Chua, H. F., Boland, J. E., & Nisbett, R. E. (2005). Cultural variation in eye movements during scene perception. Proceedings of the National Academy of Science of the United States of America, 102, 12629–12633.
  • Na, J., Grossmann, I., Varnum, M. E., Kitayama, S., Gonzalez, R., & Nisbett, R. E. (2010). Cultural differences are not always reducible to individual differences. Proceedings of the National Academy of Sciences, 107, 6192–6197.
  • Zhang, X., Fung, H.H., Stanley, J.T. et al. Thinking more holistically as we grow older? Results from different tasks in two cultures. Cult. Brain 2, 109–121 (2014). https://doi.org/10.1007/s40167-014-0018-4
  • Koo, M., Choi, J. A., & Choi, I. (2018). Analytic versus holistic cognition: Constructs and measurement. In J. Spencer-Rodgers & K. Peng (Eds.), The psychological and cultural foundations of East Asian cognition: Contradiction, change, and holism (pp. 105–134). Oxford University Press.