¿Por qué tengo cambios de humor y cómo controlarlos?

Los cambios de humor son molestos, generan preguntas y afectan a nuestras relaciones. Es importante identificar si se tratan de algo normal o hay que prestarles atención.
¿Por qué tengo cambios de humor y cómo controlarlos?
María Betancur

Escrito y verificado por la psicóloga María Betancur.

Última actualización: 04 febrero, 2022

Muchas personas sufren cambios de humor frecuentes. Estos pueden ser repentinos, sin razón aparente o generados por situaciones externas. En todo caso, generan intriga, incomodidad y en ocasiones afectan al día a día y a las relaciones con las personas cercanas. Además de ser molestos, no siempre son “normales”, podría tratarse de un síntoma.

En este artículo explicaremos los cambios de humor, de manera que cuentes con pistas que te ayuden a saber si necesitas consultar con un profesional.

¿Qué son los cambios de humor?

Cuando hablamos de cambios de humor nos referimos a las fluctuaciones del estado de ánimo rápidas y acusadas en intensidad; así, podemos pasar de un estado emocional gobernado por la alegría a otro gobernado por la rabia, la tristeza o el miedo. Las consecuencias se pueden notar a nivel personal, con la pareja, laboral, familiar o social.

Aunque cualquier persona, con independencia de su edad o su sexo, puede sufrir este tipo de cambios de humor, la adolescencia parece una etapa especialmente crítica.

Asimismo, las mujeres son más vulnerables a estos cambios, debido a la fluctuación de los niveles de estrógenos. Esto no quiere decir que los hombres se salven, pues la testosterona puede jugar también malas pasadas, haciéndoles cambiar repentinamente sus emociones. En ellos, los cambios de estado de ánimo se manifiestan principalmente con aislamiento y apatía, causados por situaciones cotidianas o simples.

Adolescente enfadada con su madre

¿Por qué ocurren los cambios de humor?

Los cambios del estado de ánimo pueden tener distintos orígenes, que pueden tener que ver con aspectos biológicos, pero también con psicológicos.

Por ejemplo, las variaciones hormonales, el ciclo menstrual, la menopausia, el embarazo, algunas enfermedades (hipotiroidismo, diabetes, anemia), procedimientos médicos (quimioterapias); el consumo de drogas o sustancias psicoactivas, el uso de algunos medicamentos, la deficiencia de algunas vitaminas; el estrés, algunos trastornos psicológicos y los problemas personales o familiares.

Algunas explicaciones psicológicas plantean que las diferencias de temperamento y los rasgos de personalidad influyen para que algunas personas presenten mayores variaciones en su estado de ánimo que otros. Esto explicaría por qué hay personas que son tranquilas, estables y otras tienden a ser más cambiantes, irritables, explosivas, temerosas o tristes.

Así las cosas, quienes tienen temperamentos o rasgos de personalidad negativos suelen ser quienes experimentan más cambios de humor.

No obstante, si bien los cambios de humor pueden ser pasajeros, cuando duran mucho tiempo, son frecuentes o intensos, son una señal de la posible presencia de enfermedades mentales, tales como depresión, ansiedad, ciclotimia, trastorno afectivo bipolar, trastorno límite de personalidad, entre otras. En este sentido, serían las enfermedades mentales las causantes del cambio anímico.

Por otro lado, hay algunos aspectos adicionales, relacionados con los hábitos que tenemos, los cuales pueden provocar cambios emocionales. Entre estos se encuentran una mala dieta, el ejercicio excesivo o la ausencia del mismo y los problemas de sueño, en especial el insomnio.

Estrategias de manejo para los cambios de humor

En primer lugar, identifica el detonante o causa. Reconocer si el estado de ánimo ha cambiado por causas internas o externas, llegando a identificar si se trata de una emoción desmedida, fuera de contexto o está asociada a un problema que tiene solución.

Un ejercicio que puedes realizar es llenar un registro de los cambios de estado de ánimo, con el fin de identificar lo que puede estar afectando.

Otro aspecto importante es intentar ser consciente de las emociones. Para ello, una opción es practicar estar en el presente (mindfulness), autoobservando las emociones y los cambios, sin tratar de enfrentarte a estos.

No quiere decir que debas enfocarte solo en las emociones; hay que observarlas y continuar con las actividades, reenfocando la atención en lo realmente importante en ese momento.

Las estrategias de regulación emocional, como la respiración diafragmática y los ejercicios de meditación, pueden ser de gran ayuda. Además, de expresar lo que sientes. Para ello, busca una red de apoyo o alguien con quien expresarte abiertamente.

También es recomendable disminuir los niveles de estrés y realizar actividades agradables, comer de manera sana, hacer ejercicio y dormir bien.

Hombre en terapia psicológica

Ahora bien, si no se trata solo un síntoma o un estado pasajero, busca ayuda de un psicólogo o un psiquiatra. Así será más fácil que identifiques las causas de tus cambios de humor y los patrones negativos para obtener estrategias de solución al problema.

Es importante resaltar la imposibilidad de estar siempre de buen humor, ya que las emociones, tanto positivas como negativas, son parte de nuestra vida emocional. Es normal que algunas situaciones nos afecten, que de vez en cuando no estemos felices, y también tristes o enfadados, el problema aparece cuando estas fluctuaciones empiezan a afectar de manera seria a nuestra calidad de vida.

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  • Greenberger, D., Padesky, C.A.  (2016). El control de tu estado de ánimo. Cambia lo que sientes, cambiando cómo piensas. Segunda Edición. Paidós.
  • Pérez, J. F. (2010). Ansiedad y respiración diafragmática. Enfermería integral: Revista científica del Colegio Oficial de Enfermería de Valencia, (89), 16-18.