¿Por qué tropezamos? - La Mente es Maravillosa

¿Por qué tropezamos?

Brais Romero 9 septiembre, 2013 en Psicología 0 compartidos

Tendemos a realizar varias tareas al mismo tiempo con la intención de acabar cuanto antes y pasar a la siguiente. Pero hacer dos o más tareas al mismo tiempo no resulta en absoluto sencillo ni placentero.

Cuando subimos las escaleras de un piso, en ocasiones las subimos de dos en dos porque tenemos prisa, pero ello aumenta exponencialmente las posibilidades de tropezar. El problema no es subir dos escalones o tres de un salto, sino en lo que estamos pensando cuando realizamos este ejercicio. Probablemente si subimos varios peldaños de un salto sea porque tenemos prisa y pensamos: “voy a llegar tarde al trabajo”, “me dejé las llaves del coche en casa y ahora tengo que subir a por ellas”, etc.

Por lo tanto, gran parte de las veces que tropezamos es porque pensamos en otras cosas. Si nos centrásemos exclusivamente en el momento presente, en subir escaleras, a muy seguro no tropezaríamos.

En el caso de querer llegar al piso más alto de un edificio, si deseamos asegurarnos el éxito lo más fiable sería subir las escaleras de una en una, disfrutando de cada una de las zancadas que damos. El caso de la escalera se aplica a todas las facetas de nuestra vida.

Si estamos haciendo un trabajo para clase, redactando informes para la empresa o pinchando a un paciente (hablo de médicos y enfermeros) y al mismo tiempo pensamos en qué vamos a hacer de comer mañana, los resultados de nuestras respectivas tareas quizás no sean los idóneos.

Pero, ¿y si nos decimos a nosotros mismos “hoy voy a disfrutar de mi trabajo y no voy a parar hasta haberlo finalizado con éxito”? Les animo a que lo prueben. Del mismo modo, hacer dichas tareas de una en una y poniendo todo nuestro enfoque en ellas, asegurará un óptimo y satisfactorio resultado.

¿Y si me asaltan dudas cuando estoy haciendo mi trabajo?

Hay ocasiones en las que uno no puede evitar el tropiezo. Es aquí donde la fuerza de voluntad ha de surgir para imponerse, volver a levantarse y reanudar la escalada. Pero, ¿qué hacer para lograrlo?

Si su voz interior empieza a hablar de sus problemas con carácter depresivo es mejor que deje de hacer lo que sea que esté haciendo, no quiera traspasar esa depresión a la actividad que realice. En ese caso, tómense un poco de tiempo para usted; cinco, diez o quince minutos si lo cree necesario. Converse consigo mismo hasta despejar todas sus dudas y vuelva al trabajo renovado; asimismo, también me gustaría incitarle a expresar sus pensamientos en alto, estoy seguro de que se sorprenderá de lo que dice.

Brais Romero

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