¿Qué es la productividad consciente?

La productividad consciente requiere o necesita unas determinadas condiciones. ¿Quieres saber qué puedes hacer para alcanzarla? ¡Dentro artículo!
¿Qué es la productividad consciente?
Cristian Muñoz Escobar

Escrito por el psicólogo Cristian Muñoz Escobar Agende una cita online

Última actualización: 20 junio, 2022

Estás trabajando y te tomas un descanso de cinco minutos para comer algo; vuelves a tu puesto, pero deseas estirar un poco la espalda; retomas nuevamente, pero los cuatro minutos que dura el video que llama tu atención no prometen quitarte mucho tiempo… Sin darte cuenta, se termina la jornada laboral y sientes angustia porque hoy no has sido demasiado productivo.

¿La secuencia de acontecimientos es familiar para ti? No te preocupes, no es fácil tener una productividad consciente. ¿Alguna vez escuchaste hablar sobre este concepto?

El tiempo es uno de los bienes más preciados de la sociedad y la economía; nos afecta, subjetivamente, en todos los ámbitos. No obstante, desde hace décadas, en el mundo laboral impera la idea de que se puede hacer mucho en muy poco tiempo, incluso si esto significa trabajar horas extras no remuneradas. No sería raro que almorcemos o cenemos trabajando frente a la pantalla del computador.

Podemos no ser capaces de concentrarnos en nuestro trabajo, ya sea por una tendencia a procrastinar, porque estamos tristes o somos víctimas de la pereza, cuya causa tal vez desconocemos. Ahora, en este tipo de contextos, ¿es posible enfocarnos en el trabajo?

Mujer trabajando por la noche

El cansancio cerebral

Permitir que el cerebro descanse es necesario para que pueda rendir. Si respetas horarios de comidas, de hacer ejercicio, de jornadas de trabajo, etc., estarás un poco más cerca de alcanzar la homeostasis emocional, esencial para lograr el descanso mental.

Es fácil decirlo, otra cosa es ponerlo en práctica; sin embargo, ten presente lo siguiente: la actividad más importante para mantener mente y cuerpo sanos es dormir bien, pues un cerebro cansado, es un cerebro poco operativo; la somnolencia se convertirá en un lastre; se debe evitar a toda costa la deuda del sueño.

La productividad tradicional, que es aquella donde se fuerza a la persona a trabajar sin descanso y sin respetar sus necesidades vitales, se ha identificado como puerta de entrada para el síndrome de burnout y problemas de salud como la depresión, el insomnio o enfermedades físicas derivadas del estrés. Por eso, respeta siempre tu bienestar, pues no está reñido con la productividad.

La productividad consciente

Lo anterior está descrito en función de la productividad que exige un trabajo y una carrera académica, según la demanda y el mercado que los condicionan. Sin embargo, la productividad consciente también puede ser aplicada en la vida personal; es decir, en lo que verdaderamente deseamos, como tener un mejor estado físico, ser autodidactas, emprendedores, etc.

Atención consciente

La importancia de enfocarse en uno mismo, de hacerlo no solo para realizar tareas específicas, sino tomándose a uno mismo como objeto de atención plena, radica en realizar un análisis de lo que somos, lo que nos falta, lo que sentimos y lo que realmente deseamos. Esta es la base de todo el proceso.

Cuando tenemos claro lo que queremos, podemos hablar de una plena atención consciente. Esta debe estar nutriéndose constantemente, con prudencia y calma, del reconocimiento propio, de reconocer a los demás y al mundo que nos rodea. Para lograr una productividad consciente es necesario trabajar en la atención consciente, pues este aspecto psicológico es el pilar de aquella.

Enfocarse

Una vez trabajada o entrenada la atención consciente para interactuar con el mundo, podemos enfocarnos en lo que deseemos, etapa esencial para alcanzar una productividad consciente. Independiente del deber que tenemos con el trabajo, los estudios, la vida, etc., no debemos perder el enfoque de lo que realmente deseamos.

Esta fórmula debemos tenerla presente en nuestra consciencia: “lo que somos+lo que sentimos+lo que nos falta+lo que realmente queremos”. Si uno de estos cuatro elementos falta, es más probable que se pierda el enfoque y, por lo tanto, la atención consciente, lo que quiere decir: “¡adiós, productividad consciente!”.

Hombre pensando en la productividad consciente

Homeostasis emocional

Una vez realizados los pasos anteriores, es probable que nos sintamos con más poder para regular emociones. Por ello, será más sencillo alcanzar la homeostasis emocional, pues quien no comprende sus emociones está condenado al displacer.

Si este es tu caso o conoces alguno, recuerda que siempre puedes pedir ayuda de un profesional.

Aspectos fundamentales de la productividad consciente

La productividad consciente es el enfoque sostenible que logramos en un tiempo determinado para cumplir metas, ya sean económicas, académicas, de bienestar y regulación emocional; además, son necesarios los siguientes aspectos para mantener la productividad consciente:

  • El cómo.
  • El para qué.
  • El porqué.

Desde hace siglos, la filosofía se ocupa de estas preguntas; ahora, es difícil que alguien logre alcanzar la productividad consciente sin asumir el desafío de contestarlas de manera personal.

Te podría interesar...
Activa tu atención consciente para desactivar el piloto automático
La Mente es Maravillosa
Leerlo en La Mente es Maravillosa
Activa tu atención consciente para desactivar el piloto automático

¿Cuántos actos diarios hacemos sin darnos cuenta? La atención consciente aumenta la capacidad de experimentar mejor lo que hacemos.



  • Echevarria, G. (2019). Productividad consciente para profesionales: aumenta al máximo tu eficiencia personal y laboral en una semana, aprende a gestionar tu tiempo. Amazon Digital Services LLC- KDP Print US.
  • Marvel, M.; Rodríguez, C. & Núñez, M. (2011). La productividad desde una perspectiva humana: Dimensiones y factores. Intangible Capital, 7(2), 549-584. https://acortar.link/lEzBln
  • Sánchez, B. (2020). Cerebro productivo: Herramientas de neurociencia para ser más efectivos y lograr mayor bienestar. LID Editorial.