Psicofármacos: ¿qué son y cómo actúan?

Este artículo fue redactado y avalado por la farmacéutica Sara Viruega
· 13 marzo, 2019
Los psicofármacos son sustancias químicas utilizadas para el tratamiento de los trastornos de la mente. Inciden en el sistema nervioso central modificando la conducta, la percepción y la conciencia.

Los psicofármacos son, sin duda, una herramienta importante en la psicología y la psiquiatría. Han ayudado a mejorar sustancialmente el pronóstico de muchas enfermedades mentales. Sin embargo, como todos los fármacos, no están exentos de efectos secundarios importantes que hay que valorar e intentar controlar.

Por otro lado, el tratamiento con psicofármacos no debe hacernos olvidar el trato al paciente ni la terapia psicológica. ¿Por qué? Porque no son recursos que compitan, sino que se complementan para ayudar a resolver las causas subyacentes de muchos de estos problemas.

¿Qué son los psicofármacos?

Los psicofármacos son aquellos fármacos utilizados para el tratamiento de los trastornos psicológicos. Se trata de sustancias químicas que actúan sobre el sistema nervioso, modificando la actividad psíquica y los procesos mentales y emocionales.

Fue a principios de los años 50 cuando el descubrimiento de la clorpromazina dio inicio a la revolución de la psicofarmacología. A partir de ese momento, los avances en este terrero se han sucedido de forma vertiginosa.

Aún hoy, sigue siendo un campo importante de investigación en la búsqueda de fármacos más específicos y con menos efectos secundarios.

“El desarrollo de drogas que interactúan con los sistemas químicos cerebrales es el más importante avance en la historia de la psiquiatría”.

-J. A. Hobson-

Muchos psicofármacos

¿Cómo actúan los psicofármacos?

Aunque la causa de muchas enfermedades mentales aún se desconoce, sí se ha comprobado su relación con alteraciones metabólicas, en concreto, de los neurotransmisores cerebrales (NT).

Estas sustancias químicas, liberadas en la sinapsis neuronal y actuando sobre receptores específicos, intervienen en la transmisión de los impulsos nerviosos. La modificación de los efectos de los NT es el mecanismo de acción de la mayoría de los psicofármacos.

Los principales NT sobre los que actúan estos fármacos son:

  • Acetilcolina.
  • Noradrenalina.
  • Dopamina.
  • Serotonina (5-hidroxitriptamina).
  • GABA (ácido gamma-aminobutírico).

Generalmente se considera que en los estados de hiperactividad cerebral, la liberación de NT aumenta en la sinapsis. Sin embargo, en los estados más depresivos, habría una disminución en la liberación y/o densidad de los mismos en el espacio intersináptico.

Según esto, algunos psicofármacos encaminados al tratamiento de los estados psicóticos y de agitación actúan disminuyendo la concentración de determinados NT o bloqueando sus receptores. Por otro lado, otros utilizados para los estados de depresión actúan aumentando su concentración.

Pero esta no es la única explicación. El sistema nervioso es muy complejo, influyen muchos factores y es difícil conocer todos los mecanismos que participan en él. Por tanto, muchos aspectos de las enfermedades mentales no pueden explicarse simplemente con estos procesos, como afirma Silvia Wikinski.

Tipos de psicofármacos

Aunque existen muchas clasificaciones, podemos agruparlos en cuatro grandes grupos:

  • Neurolépticos o antipsicóticos.
  • Ansiolíticos e hipnótico-sedantes.
  • Antidepresivos.
  • Eutimizantes o estabilizadores del ánimo.

También habría que añadir a estos los psicoestimulantes, los fármacos antidemencia o los psicofármacos para el tratamiento de dependencias, entre otros, pero nos centraremos en los grupos principales.

1. Neurolépticos o antipsicóticos

La principal indicación de los antipsicóticos es el tratamiento de psicosis como la esquizofrenia. Se trata de una enfermedad compleja caracterizada, principalmente, por:

  • Síntomas positivos (delirios y alucinaciones).
  • Síntomas negativos (apatía, aislamiento social…).

Los fármacos antipsicóticos se clasifican en:

  • Antipsicóticos típicos
    • Mecanismo de acción principal: bloqueo de los receptores D2 de dopamina de la vía mesolímbica
    • Efecto principal: cese de los síntomas positivos (pero poco efecto en los síntomas negativos)
    • Efectos secundarios importantes: síntomas extrapiramidales e hiperprolactinemia por el bloqueo de otras vías dopaminérgicas
    • Por ejemplo: clorpromazina, haloperidol…
  • Antipsicóticos atípicos
    • Mecanismo de acción principal: bloqueo de los receptores D2 de dopamina y también de los receptores 5-HT2A de serotonina
    • Efecto principal: cese de los síntomas positivos y negativos, porque con el bloqueo de la serotonina se evitan los efectos secundarios del bloqueo de dopamina
    • Efectos secundarios: hipotensión, taquicardia, mareos, sedación…
    • Por ejemplo: risperidona, quetiapina, olanzapina, clozapina, ziprasidona…

Pastillas

2. Ansiolíticos e hipnótico-sedantes

Los ansiolíticos, enfocados al tratamiento de la ansiedad, son los psicofármacos más utilizados hoy en día, como afirma la OCU. Por otro lado, muchos de ellos se utilizan también como hipnótico-sedantes para el tratamiento del insomnio.

Su principal mecanismo de acción es potenciar la acción agonista del GABA en los receptores GABA-A. Así, aumenta el efecto inhibitorio de este neurotransmisor. El GABA es responsable de regular la excitación neuronal en el sistema nervioso.

Podemos destacar varios grupos de fármacos:

  • Barbitúricos
    • Efecto principal: sedante
    • Utilizados para el tratamiento de la ansiedad antes de la aparición de las benzodiacepinas
    • Provocan mucha dependencia y, a largo plazo, daños neurológicos
  • Benzodiacepinas
    • Efecto principal: ansiolítico, hipnótico-sedante, relajante muscular y también anticonvulsivo
    • Menos efectos secundarios que barbitúricos, menos adictivos y menos sedantes. Por esto, las benzodiacepinas son los ansiolíticos más utilizados.
    • Existen benzodiacepinas de acción más tardía pero más larga (diazepam, clonazepam). Otras tienen acción más rápida aunque más corta (lorazepam, alprazolam)
  • Hipnótico-sedantes de acción corta
    • Efecto principal: actúan como agonistas del GABA pero sólo en los receptores vinculados al sueño y a los efectos hipnóticos.
    • Menor efecto ansiolítico, anticonvulsivante y miorrelajante que las benzodiacepinas
    • Por ejemplo: Zolpidem
  • Buspirona
    • Efecto principal: ansiolítico puro, sin apenas efectos hipnóticos o tranquilizantes. Actúa sólo a nivel de la serotonina, pero no del GABA.
    • Es menos eficaz que las benzodiacepinas y su efecto tarda más en aparecer.
    • Útil en el trastorno de ansiedad generalizada

3. Antidepresivos

Los fármacos antidepresivos, después de los ansiolíticos, son los psicofármacos más prescritos en la actualidad. Están indicados para el tratamiento de la depresión, generalmente caracterizada por una disminución de NT en las sinapsis neuronales. Por tanto, en términos generales, los fármacos antidepresivos aumentan la concentración de estas sustancias a través de diferentes mecanismos de acción.

Existen muchos tipos de antidepresivos, destacamos 3 grupos importantes:

  • IMAOs
    • Mecanismo de acción: inhibición de la enzima monoamino oxidasa. Esta enzima es la encargada de la eliminación del exceso de NT como la serotonina, la dopamina o la noradrenalina.
    • Pueden ser inhibidores irreversibles y no selectivos, o reversibles y selectivos
    • Efectos secundarios importantes: elevado riesgo de hipertensión, aumento de peso
    • No suelen ser los fármacos de elección
    • Por ejemplo: isocarboxazida
  • Antidepresivos tricíclicos
    • Mecanismo de acción: inhibición de la recaptación de serotonina y noradrenalina. Aunque también afectan a otros NT.
    • Efectos secundarios: efectos antihistamínicos y anticolinérgicos. Por ejemplo: sequedad de boca, visión borrosa, estreñimiento…
    • Fueron muy usados para la depresión hasta la aparición de los ISRS
    • Por ejemplo: imipramina, amitriptilina
  • ISRS
    • Mecanismo de acción: inhibición selectiva de la recaptación de serotonina. No afectan a otros NT.
    • Son los antidepresivos más seguros y con menos efectos secundarios. Suelen ser el tratamiento de elección.
    • Por ejemplo: sertralina, fluoxetina, citalopram

4. Eutimizantes o estabilizadores del ánimo

Se trata de fármacos utilizados en el tratamiento de los trastornos del ánimo, como el trastorno bipolar, caracterizado por episodios maníacos y depresivos.

Existen dos grupos de fármacos estabilizadores del ánimo:

  • Sales de litio
    • Fármaco estabilizador del ánimo más antiguo y mejor conocido.
    • Diferentes mecanismos de acción.
    • Margen terapeútico muy estrecho. Por tanto, es necesario controlar sus niveles en sangre.
  • Anticonvulsivos
    • Mecanismo de acción: potencian la acción inhibidora del GABA y reducen la acción excitadora del glutámico.
    • Por ejemplo: valproico, carbamazepina, topiramato.

Bote de medicinas

Para concluir, aunque la causa de muchas enfermedades mentales aún se desconoce, los psicofármacos son una buena herramienta para mejorar sustancialmente el pronóstico y acercarnos a la cura de estos trastornos.

Hoy en día la farmacología está muy desarrollada: existen muchos psicofármacos diferentes y es posible personalizar las terapias adaptándolas a cada paciente.

  • Salazar, M., Peralta, C., Pastor, F. J., (2009). Tratado de psicofarmacología: bases y aplicación clínica. Buenos Aires, Argentina. Médica Panamericana.
  • López-Muñoz, F., Alamo, C., & Cuenca, E. L. (2000). "Década de Oro" de la Psicofarmacología (1950-1960): Trascendencia histórica de la introducción clínica de los psicofármacos clásicos. Psiquiatria. COM (electronic journal), 4(3).
  • Wikinski, S. (2008). Psicofármacos y teorías etiopatogenias en Psiquiatría. Del contexto de descubrimiento al obstáculo epistemológico. VERTEX Revista Argentina de Psiquiatría. Cambios en los paradigmas psiquiátricos, 19(80), 196-200.
  • Wikinski, S. (2014). CAPÍTULO 7 Psicofarmacología: farmacodinamia y modelos experimentales. Farmacodinamia general e interacciones medicamentosas, 141.