¿Pueden un hombre y una mujer ser solo amigos?

9 mayo, 2014
Este artículo fue redactado y avalado por Claudio Navarro

Ya han pasado 30 años desde el estreno de la popular comedia romántica “Cuando Harry conoció a Sally”. Este filme tan taquillero es recordado por haber colocado sobre el tapete un interrogante siempre discutible: “¿pueden las mujeres y los hombres ser solo amigos?”

Hay quienes dicen que no, que hombres y mujeres nunca pueden ser verdaderos amigos. Y que el origen de esta imposibilidad reside en una cuestión meramente hormonal… ¿Cuál es tu experiencia en relación a la amistad entre los sexos?

¿Qué dicen las investigaciones?

De acuerdo con un estudio del Journal of Social and Personal Relationships, dirigido por April Bleske-Rechek (profesora de Psicología en la Universidad de Winconsin-Eau Claire) en el año 2012, los hombres perciben posibilidades románticas con sus amigas más frecuentemente que las mujeres con sus amigos.

El estudio también reveló que los hombres desplegaban el mismo nivel de atracción o deseo de formar una relación romántica con sus amigas, sin importar que estas ya estuvieran envueltas en una relación amorosa con otra persona.

¿Qué quiere decir esto? Que los hombres y las mujeres evalúan sus relaciones con personas del sexo opuesto de formas muy distintas.

Según el estudio, en la amistad típica entre un hombre y una mujer, el hombre sobreestima el nivel de atracción que su amiga tiene hacia él. Y, por el contrario, la mujer subestima el nivel de atracción que su amigo tiene hacia ella.

Si el hombre suele pensar “seguro que mi amiga quiere más que una amistad platónica” y si las mujeres suelen pensar “oh no, fulano no piensa en mí de esa manera”… ¿Podrían ser estas distintas visiones de una misma situación la fuente de tantos malentendidos, o la razón por la cual tantas mujeres -sin querer- dan “falsas esperanzas” a sus amigos?

¿Qué factores explican que no puedan ser solo amigos?

En el estudio se les aseguró a los participantes que sus respuestas serían anónimas y confidenciales. Además, antes de llenar el cuestionario, el administrador del estudio hizo que las parejas de amigos prometieran no hablar de sus respuestas después de terminar. Se supone que, por el bien de la ciencia, todos los participantes fueron totalmente honestos; sin embargo, hay que reconocer que hay cierto grado de vergüenza en admitir a un tercero que uno está atraído a su amigo, aunque perciba que él no le corresponde. Evidentemente, el orgullo y la timidez pueden afectar la manera en que alguien responde.

Curiosamente, parece que el estudio mencionado anteriormente (dirigido por April Bleske-Rechek) ha sido el único llevado a cabo sobre esta temática.

Sin embargo, Jesse Budd y Patrick Romero, dos jóvenes cineastas, llegaron a la misma conclusión: los hombres y las mujeres no pueden ser solo amigos. Se propusieron grabar un video que demostrara la veracidad de su argumento. Aunque claro, lejos de seguir un método riguroso, su objetivo era simplemente documentar una encuesta informal entre estudiantes universitarios.

Aun así, es gracioso observar cómo las chicas comienzan afirmando que sí, que es posible ser solo amigos. Pero luego, cuando se les pregunta si sus amigos se sienten atraídos a ellas, se sonrojan y admiten que lo más probable es que sí. Entonces, en realidad, ¿la amistad no es puramente platónica?

La verdad es que parece que tanto los hombres como las mujeres tenemos que ajustar nuestra manera de pensar y actuar para lograr amistades verdaderamente sinceras y duraderas con alguien del sexo opuesto.

Será interesante ver cómo evolucionan las teorías en relación a este tema, según vaya pasando el tiempo. Igualmente, qué conclusiones salen a la luz tras más investigaciones que indaguen entre las amistades entre personas del sexo opuesto y del mismo sexo. Esto hará, sin duda, que más de uno se replantee la relación que mantiene con su mejor amigo o amiga, ¿no crees?

Lo que sabemos a ciencia cierta hoy en día es que hombres y mujeres viven de manera distinta el concepto de «amistad». No obstante, no se debe ser reduccionista y considerar que todos los varones ven a una mujer como algo más que su amiga por el hecho de ser varones. Hay que respetar la individualidad y ser precavidos con estas afirmaciones.

Imagen cortesía de Kevin Conor Keller