¿Qué es el comportamiento incompetente?

25 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
Hay personas que no se adaptan demasiado bien a su entorno social y por ello tienen serias dificultades para mantener relaciones positivas. Hablamos sobre la incompetencia social.

Albert Bandura propuso que la conducta es el mediador de los efectos del ambiente sobre la persona. Si tienes una conducta competente, sabrás afrontar las situaciones vitales con más éxito. Por tanto, el comportamiento incompetente aludiría a una falta de capacidad para adaptarte al medio social y mantener relaciones positivas con los demás.

La competencia social es fruto de muchos factores. Se tiene que dar una percepción correcta de estímulos interpersonales relevantes, procesamiento flexible de esos estímulos para producir y evaluar posibles opciones de respuesta, de las cuales se seleccionaría la mejor, para finalizar con la expresión de la elegida.

Para Monjas (1993), “no es más hábil el que más conductas tenga, sino el que más capaz sea de percibir y discriminar las señales del contexto y elegir la combinación adecuada de conductas para esa situación determinada”

El concepto de competencia social es más amplio que el de habilidades sociales y es de carácter evaluativo. El término competencia social hace referencia a una generalización evaluativa, mientras que el de habilidades sociales se refiere a conductas específicas. Es decir, las habilidades sociales son comportamientos específicos que en su conjunto forman el comportamiento social.

Desde la psicología se han propuesto diversos modelos para explicar el comportamiento incompetente. Aquí te explicamos los principales.

Compañeras de trabajo en la oficina

Comportamiento incompetente explicado por el Modelo de déficit de conductas

Este modelo sostiene que la incompetencia social se explica por la carencia de conductas adecuadas. Existe una falta de experiencias sociales adecuadas, de forma que la persona no ha tenido la oportunidad de aprender las habilidades necesarias. También puede ser debido a un inadecuado reforzamiento, una ausencia de modelos apropiados o la falta de estimulación y oportunidades de aprendizaje.

Un ejemplo que puede ilustrar este modelo lo identificamos con frecuencia en personas que provienen de familias desestructuradas y con falta de modelos adecuados más allá del contexto familiar. Son personas que en su historia vital han sufrido la negligencia, la falta de escolarización o el abandono.

Por ejemplo, una persona que no puede acceder a un trabajo de cara al público porque desconoce cuál sería la conducta apropiada cuando un cliente pregunta, insiste e incluso protesta. No sabría establecer límites entre sus derechos y los del cliente.

Solo exponiéndose repetidas veces a una situación y soportando la frustración, podrá extraer un modelo de comportamiento válido y funcional. La intervención estaría dirigida a enseñar de forma gradual y sistemática los componentes de cada una de las habilidades de las que la persona carece.

Comportamiento incompetente explicado por el Modelo de ansiedad condicionada

Asume que las personas poseen las conductas y habilidades necesarias, pero no las exhiben debido a la ansiedad condicionada a ciertos estímulos que configuran las situaciones sociales. Estas situaciones las evitan o no responden asertivamente.

Hacen lo que el interlocutor desea aún sin querer hacerlo por no saber manejar la situación y para aliviar su ansiedad. El objetivo terapéutico consiste en eliminar o reducir la ansiedad que interfiere la emisión de las respuestas adecuadas.

Comportamiento incompetente explicado por el modelo de discriminación errónea

Asume que el fracaso social es la consecuencia de la carencia o uso erróneo de habilidades perceptivas y cognitivas que producen discriminaciones e interpretaciones incorrectas de las señales sociales.

Este modelo explica los déficits como un cortocircuito producido en algún punto del sistema, por lo que el fracaso puede producirse:

A nivel perceptivo por:

  • Un nivel reducido de discriminación y percepción.
  • Errores sistemáticos.
  • Estereotipos sin fundamento o uso abusivo de los mismos.
  • Producción de errores de atribución de causalidad.
  • Aparición del efecto halo (tendencia a que los juicios sobre los demás sigan siempre una misma dirección.

A nivel cognitivo por:

  • Fracaso al evaluar las alternativas de traducción de las señales sociales.
  • Incapacidad de discriminar acciones apropiadas y efectivas.
  • Imposibilidad de tomar decisiones o tardar en tomarlas.
  • No adquirir el conocimiento adecuado para tomar decisiones.
  • La tendencia a tomar decisiones negativas por baja autoestima.
  • El uso de autoinstrucciones negativas.

Un reflejo de este modelo lo constituyen esas personas a las que se suele denominar “pesadas”. Un ejemplo es cuando alguien está mirando repetidamente el reloj con gesto de tener prisa. Su interlocutor sigue hablando sin interpretar que las señales que está recibiendo indican que el otro quiere terminar la interacción.

El objetivo terapéutico consiste en enseñar a los sujetos a percibir, discriminar y traducir adecuadamente las señales sociales y a planificar estrategias de actuación para resolver situaciones problemáticas.

Comportamiento incompetente según el modelo de déficit cognitivo-evaluativo

Explica el fracaso social por una inhibición de las respuestas eficientes como consecuencia de los estados emocionales inducidos por la evaluación errónea de las situaciones, las expectativas negativas y las autorreflexiones.

El sujeto posee las habilidades precisas, pero no sabe emplearlas correctamente. Los factores emocionales, cognitivos y/o motores interfieren en su ejecución. Entre las variables interferentes están: pensamientos depresivos, creencias irracionales, pobre habilidad de solución de problemas, ansiedad, expectativas negativas, etc.

El tratamiento debe modificar los patrones inapropiados de pensamiento.

Modelos interactivos 

Para superar las limitaciones de los anteriores modelos surge el modelo interactivo. El individuo es considerado un agente activo, ya que busca la información, genera observaciones y controla sus acciones con el fin de lograr sus propios objetivos. Los problemas o fracasos más frecuentes en cada uno de los estadios serían los siguientes:

Primer estadio. Motivación, objetivos y planes

  • Objetivos contradictorios.
  • Carencia de objetivos.
  • Los objetivos se transforman a causa de su bloqueo.
  • Habilidades cognitivas inadecuadas para la planificación.

Segundo estadio. Habilidades de decodificación

  • Evitación perceptiva a consecuencia de la ansiedad.
  • Bajo nivel de discriminación y precisión.
  • Estereotipos imprecisos o abuso de los mismos.
  • Efecto halo.
  • Sesgos de atribución.

Hombre pensando

Tercer estadio. Habilidades de decisión

  • Fracaso en considerar alternativas, en discriminar acciones efectivas y en tomar decisiones.

Cuarto estadio. Habilidades de codificación

  • Carecer de habilidades de conducta.
  • Ansiedad condicionada que inhibe la ejecución.
  • Distorsiones cognitivas.
  • Carencia de retroalimentación.
  • Retroalimentación falsa.

En este modelo, la competencia social sería el resultado final de una cadena de procesos cognitivos y de conducta que se iniciaría con una percepción correcta de estímulos interpersonales relevantes. De esta manera, el procesamiento flexible de estímulos lograría producir opciones de respuesta más adaptativas.

  • Carvalho, M.C.N.; Gomide, P.I.C. & Ingberman, Y.K. (2004). Comportamento Infrator: Locus de Causalidade. In M. Z. S. Brandão et al. (orgs.). Sobre comportamento e Cognição: Entendendo a Psicologia Comportamental e Cognitiva nos contextos da saúde, das organizações das relações pais e filhos e das escolas (vol. 14). Santo André: ESETEC–Editores Associados.
  • Del Prette, Z.A.P. & Del Prette, A. (1999). Psicologia das Habilidades Sociais, Terapia e Educação. Petrópolis: Editora: Alínea.