¿Qué es la permarexia?

30 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Girod de la Malla
En este artículo hablamos de la permarexia, un trastorno de la conducta alimentaria más común de lo que se cree y que por sus características puede pasar desapercibido.

Hay personas que viven constantemente a dieta y que su patrón de alimentación normal consiste en una alimentación hipocalórica y restrictiva. Esto puede parecer “normal” y podría no ser un problema, siempre y cuando no se convierta en una obsesión. En caso contrario, podríamos estar ante un caso de permarexia.

¿Qué es exactamente la permarexia y cómo se diagnostica? ¿Por qué hay gente que vive contando calorías y cómo podemos ayudar a esas personas? ¿Qué relación tiene la permarexia con otros trastornos de la conducta alimentaria? En este artículo vamos a conocer algo más sobre este trastorno y a resolver estas y otras dudas.

¿Qué es la permarexia?

La permarexia es un trastorno de la conducta alimentaria que se caracteriza por una obsesión por realizar dietas para adelgazar y por contar compulsivamente calorías. Aunque la permarexia no está recogida en el DSM-5, por su definición podría clasificarse como un trastorno de la conducta alimentaria no especificado.

Las dietas que sigue una persona con permarexia son dietas hipocalóricas y bastante restrictivas. Esto les permite contrarrestar el miedo patológico a ganar peso. Además de hacer dieta, contar calorías es una tarea obligatoria en todas las comidas y compras de alimentos.

Al no encontrarse la permarexia como diagnóstico en el DSM-5, no podría considerarse como un trastorno propiamente dicho. Sin embargo, si se considera que es un “pretrastorno”, es decir, la antesala de otros trastornos de la conducta alimentaria más graves, como la anorexia nerviosa o la bulimia nerviosa.

Libreta y calculadora para apuntar las calorías de la manzana

Características asociadas a la permarexia

Parece que las personas con permarexia tienen algunos síntomas obsesivos que se manifiestan en conductas como revisar etiquetas nutricionales y contar calorías compulsivamente. Restringen mucho la cantidad y el tipo de alimentos que ingieren, teniendo una larga lista de alimentos prohibidos.

Además, suelen apuntarse a todas las dietas milagro y a todos los productos -naturales o no- clasificados como “adelgazantes”. De hecho, uno de los criterios que se utilizan para diagnosticar la enfermedad es haber probado más de tres dietas adelgazantes en el periodo de un año.

Cambios asociados al trastorno

Las personas que padecen permarexia suelen experimentar cambios importantes tanto de peso, como de patrones alimentarios. Cuando estas fluctuaciones se inclinan hacia tener algún kilo de más, la ingesta puede restringirse aún más y se agrava el malestar y la insatisfacción corporal. Sin embargo, el hecho de estar, frecuentemente, en normopeso, dificulta mucho el diagnóstico.

Una de las características centrales, tanto de este como de otros trastornos de la conducta alimentaria es la capacidad que se le otorga al peso corporal para influir en la autoestima y el estado de ánimo. Es frecuente que estas personas valoren su valía personal, su éxito o su bienestar en función de su tamaño y forma corporal. Por ello, son personas muy sensibles a todos los comentarios acerca de su físico y se comparan constantemente con las personas de su alrededor.

Existen diferentes factores que parecen aumentar el riesgo de desarrollar permarexia, como problemas de salud mental en los padres, problemas de la madre durante el embarazo o hacer padecido sobrepeso en la infancia. Sin embargo, también encontramos otros problemas que parecen estar más directamente asociados a la permarexia.

  • La baja autoestima es un denominador común en la mayoría de los trastornos de la alimentación. Como mencionábamos, estas personas tienden a valorarse en función de su aspecto corporal, lo que afecta aún más a su autoestima. Esto acaba convirtiéndose en un círculo vicioso del que es muy complicado salir.
  • Junto con una baja autoestima, otra posible causa común de la permarexia (y de otros trastornos de la conducta alimentaria) es la insatisfacción corporal. Esta insatisfacción puede estar provocada por no ajustarse a lo que nos han vendido como “cuerpo perfecto”.
  • Las alteraciones emocionales que sufren las personas con permarexia pueden traducirse en conductas para contrarrestar ese “descontrol” emocional: seguir una dieta extremadamente estricta y restrictiva, contar las calorías de todo lo que se compra y consume…
  • Rasgos obsesivos, que hacen que las personas necesiten controlar todos los aspectos de su vida. Este patrón de pensamiento obsesivo se observa también, en muchas ocasiones, en las personas con anorexia nerviosa. 
  • Presión social y opinión de terceros. Como comentábamos, tener que adaptarnos a unos cánones de belleza determinados, sumado a que vivimos en la era del culto al cuerpo, suponen una presión extra además de la que ejerce sobre si misma la propia persona.

Mujer con bajo estado de ánimo

Cómo ayudar a las personas con permarexia

Los trastornos de la conducta alimentaria son trastornos complejos que requieren de un abordaje multidisciplinar y adaptado a cada caso concreto.

Quizá el primer paso sea el trabajo cognitivo, para ajustar las creencias irracionales asociadas al cuerpo o a la importancia de estar delgada o delgado. Junto con esto, ayudar a la persona a mejorar su autoestima es primordial. Se deben enseñar, también, estrategias de afrontamiento adaptativas para evitar las conductas de riesgo, y hábitos saludables. Es importante no olvidar la parte emocional, ya que puede ser la principal responsable del mantenimiento a largo plazo del problema.

Sin embargo, no todo el trabajo va a depender del profesional de la psicología. Será necesario contar con la colaboración de otros profesionales como nutricionistas, médicos o personal de enfermería que ayuden a pautar una alimentación equilibrada y saludable y corrijan los posibles déficits nutricionales derivados de las dietas previas.

Aun siendo un trastorno de difícil diagnóstico y abordaje, el trabajo sinérgico entre los distintos profesionales de la salud es de grandísima ayuda para mejorar el curso y el pronóstico de la enfermedad y prevenir el desarrollo de otros trastornos alimentarios más graves.

American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana. Giner Bartolomé, Cristina (2016). Emociones y trastornos de la conducta alimentaria: Correlatos clínicos y abordajes terapéuticos basados en nuevas tecnologías.