¿Sabes qué son los estados alterados de conciencia? - La Mente es Maravillosa

¿Sabes qué son los estados alterados de conciencia?

Alicia Garrido Martín 2, Enero 2017 en Psicología 394 compartidos
Enfermera cuidado de un paciente

Puede que te estés preguntando qué son los estados alterados de conciencia. Quizás has sentido curiosidad alguna vez por saber qué pasa, por ejemplo, cuando alguien entra en coma o con los pacientes que se encuentran en estado vegetativo. Son varias las preguntas que podemos hacernos en relación con estás situaciones ¿Se trabaja con ellos? En caso afirmativo, ¿en qué condiciones se hace ese trabajo y que se busca con él? Piensa que hablamos de situaciones complicadas en las que la impotencia y la incertidumbre pueden ser obstáculos importantes.

Se puede entrar en coma por muchos motivos. Los comas pueden tener un origen traumático, como pueden ser los causados en accidentes de tráfico, o no traumático, como sucede en los accidentes cerebrovasculares (ictus, hemorragias cerebrales…) o algunas lesiones tumorales.

El coma es un estado en el que se produce reducción de la conciencia, con una pérdida parcial o completa de la respuesta a los estímulos externos. Esto implica que el paciente es incapaz de interaccionar adecuadamente con dichos estímulos.

Hay diferentes grados en los estados alterados de conciencia

El dolor que antes hacía que retirara la mano del objeto que me lo producía, ahora no lo siento y por lo tanto no la quito. El olor a quemado no lo percibo, o la voz de mi madre es como si no la percibiera y no reacciono ante ella.

Todo ello son ejemplos en los que podemos pensar. Es decir, hay una falta de reacción ante la exposición a estímulos externos que en condiciones normales sí la elicitarían. No obstante, hay diferentes grados en estos estados alterados de conciencia. Grados que se miden con una escala llamada Escala de Glasgow.

paciente en cama

Esta escala toma en cuenta la respuesta verbal, motora y la apertura de los ojos a las llamadas y al dolor. Se realizan test simples con el paciente para observar cómo reacciona a ciertos estímulos externos. Esta escala evalúa, por tanto, el grado de respuesta del individuo.

Una vez se han hecho estos ejercicios se toman las puntuaciones obtenidas y tendremos un índice. Este índice nos indica cuánto está de afectado el paciente. Si no responde a ningún estímulo se le da la puntuación más baja. Si responde a todos implicaría que su nivel de conciencia no se encuentra, por tanto, afectado.

Necesitamos rescatar su atención a toda costa

Una vez hecho esto, el profesional indicado que ha realizado la evaluación tendrá un mapa mental de cómo está la situación de su paciente a nivel neurológico y podrá intervenir de acuerdo a este. Si posee un mínimo de atención hemos de engancharnos a ella. Hay que generarle todas las situaciones posibles en las que utilice su atención.

Las personas tenemos cinco sentidos. Unos más utilizados que otros. La vista, el tacto, el olfato, el oído y el gusto. Conocidos son los casos de personas con ceguera que acaban haciendo un extraordinario uso y muy fino de otros sentidos. Han desarrollado el resto de sentidos de una manera magistral para compensar el que les falta.

En los casos de estados de la conciencia alterada a los que estábamos haciendo mención, hay que evaluar qué sentidos se encuentran preservados y trabajar con ellos. Las áreas sensoriales de nuestro cerebro se activan cuando recibimos estímulos externos. Por tanto hemos de conseguir activar estas áreas.

Se buscan estímulos que generen una reacción

Para activar estas áreas necesitamos estimular al paciente a través de los estímulos preservados. Ademas, si utilizamos estímulos que para el paciente son familiares y que conectan con algo emotivo para él, vamos a conseguir algo muy importante y fundamental, y es que pueda reaccionar más fácilmente ante estos.

Mujer dormida

La reacción puede ser casi imperceptible, por ello el profesional que trabaje este tipo de pacientes ha de tener paciencia y estar muy atento a cualquier cambio que se produzca en sus cuerpos como reacción a la estimulación. Desde un ligero movimiento de su dedo índice, hasta un sutil cambio en sus pupilas. Todo vale. Cualquier cambio, absolutamente, cualquier cambio en su cuerpo nos está dando información.

Una vez que el especialista ha comprobado que la estimulación de ese sentido evoca una respuesta, su misión va a ser insistir en él. No queremos conseguir que se habitúe a este estímulo, queremos conseguir que responda siempre al estímulo. La habituación implicaría que la intensidad  de la reacción se atenúa, cuando lo que queremos es que esta cada vez sea más intensa, señal de que la activación cerebral también lo es.

Lo familiar y lo emocional ayuda a recuperar la conciencia

Por ello, habréis escuchado casos de personas que tenían sus familiares en este estado, e iban al hospital, y sentados cerca de ellos, les cantaban su canción favorita, o les traían ese pastel que tanto les gustaba con ese olor tan característico, o les llevaban ese peluche que tenían desde pequeños y que tanto les gustaba acariciar.

recuerdo

Es fundamental, por tanto, recurrir a aquellos elementos ante los que sepamos que el paciente solía reaccionar de una manera más significativa y, si obtenemos una respuesta diferenciada, ir tras ella. Como el león va tras su presa. El profesional ha de perseguir aquello que ayuda a su paciente a generar respuestas. Lo que sea. El paciente nos irá marcando cuál es su ritmo y su tiempo.

El trabajo que se realiza con estas personas es duro porque los cambios que se producen de un día para otro son pequeños, pero a la larga es realmente gratificante ya que el terreno que se puede ganar con la estimulación, gracias a la plasticidad de nuestro cerebro, es mucho. Así, queremos mandar todo el ánimo del mundo a las personas que se encuentren en un proceso de recuperación, tanto a ellos como a sus familiares, porque a base de insistir e insistir normalmente los resultados terminan llegando.

Os dejamos un vídeo que os va a gustar. No tiene que ver específicamente con un estado de conciencia alterado, pero sí da una idea del terreno que puede ganarle la fe a la discapacidad que produce un accidente.

Alicia Garrido Martín

Psicóloga humanista y habitante de este mundo. Amante de todo lo que ayude a expresar lo que el corazón siente y grita. La música, el dibujo y la escritura son mis vehículos favoritos para satisfacer esta necesidad.

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