¿Conoces el significado de los garabatos que hacemos sin prestar atención?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 13 enero, 2018
Edith Sánchez · 24 abril, 2016
Los garabatos son algo más que esa práctica inconsciente que a veces llevamos a cabo cuando tenemos un lápiz en la mano. Tras ellos, se esconde a menudo pequeños rasgos de nuestra personalidad o estado de ánimo.

Muchos tenemos esa costumbre: mientras hablamos por teléfono o esperamos a que nos atiendan en alguna parte, tomamos un trozo de papel y comenzamos a dibujar garabatos. Sin darnos cuenta, algunos de ellos comienzan a formar parte de una rutina y los repetimos una y otra vez, cada que tenemos oportunidad.

Aunque esos dibujos casuales no pueden dar cuenta exacta de quiénes somos, sí constituyen un indicador de algunos rasgos de personalidad, que se expresan inconscientemente. Preferimos unas formas más que otras, debido a que algunas de ellas reflejan con mayor fidelidad nuestras percepciones más íntimas.

Hay que diferenciar los garabatos ocasionales de los permanentes. Los primeros son dibujos que se hacen un par de veces y jamás se vuelven a repetir. Los segundos corresponden a esos favoritos, que no nos resistimos a dibujar cuando tenemos al frente un papel. Estos últimos son los que dan cuenta de lo que llevamos dentro y quizás no conocemos.

Asimismo, hay otro aspecto de gran interés que debemos considerar. Psicólogas como Melissa Meahde y Myra Fernan, de la Universidad de Waterloo nos señalan que este tipo práctica tan común nos ayuda entre otras cosas, a reducir el estrés e incluso a favorecer múltiples procesos cognitivos.

“Escribir conscientemente es lo mismo que dibujar inconscientemente el dibujo de sí mismo, el autorretrato”

-Max Pulver-

Los trazos de los garabatos inconscientes

No hay estudios concluyentes que nos revelen por ejemplo, cómo es nuestra personalidad en base a esos garabatos que a menudo llevamos a cabo. Ahora bien, estas expresiones artísticas pueden darnos pequeñas pistas sobre nuestro carácter: son un indicio.

Es más, estudios como el del doctor Adrian Funharm, del University College London, concluye en que sería un punto de partida para comprender un estado de ánimo puntual e incluso para valorar nuestra inteligencia.

Atendiendo la presión y disposición de los trazos que componen esos garabatos inconscientes, se pueden determinar algunos sentimientos que tal vez no han salido a la luz.

Los principales significados son los siguientes:

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Los trazos geométricos

Corresponden a figuras geométricas simples (triángulos, cuadrados, rectángulos, etc.). Si no tienen adornos o rellenos, nos hablan de personas que tienen reprimidos sus sentimientos y pretenden manejarlo todo a través de la razón.

Por otro lado, si presentan sombreados, nos revelan a alguien que está en un proceso de flexibilización de sus convicciones.

Por último, si aparecen secciones completamente negras y otras blancas, tienen que ver con personas que tienen dudas.

Trazos rígidos

Cuando el trazo se imprime con gran fuerza o intencionalmente busca marcarse con la mayor perfección, lo que se revela es una persona angustiada, que se concentra excesivamente en sus problemas y tiende a ser obsesiva. Puede existir ira reprimida o sentimientos de agresividad que no se han identificado. Si el trazo casi rompe el papel, estamos hablando de alguien que está invadido de violencia.

Trazos irregulares o en zigzag

Los trazos quebrados o en zigzag reflejan impulsividad. Personas que acumulan tensiones y luego las liberan intempestivamente. Por lo general se trata de personas bastante pasionales, que le dan una gran importancia al componente afectivo.

Las formas de los garabatos inconscientes

La forma que adoptan los garabatos es también un indicador del sentimiento o la percepción inconsciente que los motiva. Un adecuado análisis de estos dibujos pasa por el examen de los trazos, junto con la forma que adoptan. Según el tipo de dibujo, estos son los principales significados:

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Flechas

Todas las flechas, en general, revelan un componente agresivo. Nos hablan de personas dinámicas e impulsivas, con gran tendencia a la acción. Si las flechas van de izquierda a derecha, reflejan que la agresividad se proyecta sobre otros. Si van de derecha a izquierda, se dirige hacia sí mismos. Las flechas que se curvan identifican a personas que saben reagrupar sus fuerzas y dirigirlas hacia un logro.

Espirales

Todos los espirales corresponden a personas que tienen un gran egocentrismo y, por lo tanto, les cuesta mirar más allá de lo que tiene que ver con sus propios intereses. Los espirales que terminan en el lado izquierdo muestran que hay una fuerte carga del pasado, que no se ha elaborado. Si terminan a la derecha, es señal de un gran miedo a la soledad, que se alterna con una intensa necesidad de ser sociable para romper su propio encierro.

Estrellas y cruces

Los aficionados a dibujar estrellas revelan una gran necesidad de ser el centro de atención en su medio social. Pero si estas figuras tienen muchas puntas y dejan vacío el centro, lo que reflejan es depresión y tendencia hacia la melancolía. Las cruces, por su parte, nos hablan de alguien que tiene un gran sentimiento de culpa o experimenta una fuerte responsabilidad sobre sus hombros.

Figuras de personas

Dibujar personas es una señal de que alguien se siente indefenso frente a los demás, o se percibe como si no fuera capaz de asumir las responsabilidades que tiene a su cargo. Esto es especialmente cierto si las figuras son muy pequeñas. Cuando las figuras de las personas son muy esquemáticas, tipo “bolitas y palitos”, lo que se refleja es una gran inseguridad, temor a que otros se acerquen y necesidad de encerrarse en uno mismo.

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¡Ahora ya sabes qué significan los garabatos que haces! ¿Cuáles son los que realizas con más asiduidad? Si te has animado a analizar tus propios garabatos, te animamos a que compartas con nosotros lo que has descubierto.

  • Furnham, A., y Chamorro-Premuzic, T. (2004). Personalidad, inteligencia y arte. Personalidad y diferencias individuales , 36 (3), 705–715. https://doi.org/10.1016/S0191-8869(03)00128-4