El experimento del muñeco Bobo y la agresividad - La Mente es Maravillosa

El experimento del muñeco Bobo y la agresividad

Maria Prieto 26 julio, 2018 en Experimentos 0 compartidos
Padre e hija lanzando aviones de papel

Entre los años 1961 y 1963, el psicólogo canadiense Albert Bandura realizó un experimento para analizar el comportamiento de los niños al ver a modelos adultos mostrando conductas agresivas hacia un muñeco. De hecho, el experimento del muñeco Bobo es la demostración empírica de una de sus teorías más conocidas, la teoría del aprendizaje social.

Esta teoría plantea que buena parte del aprendizaje humano se da por el contacto con el medio social. Al observar a otros, se adquieren determinados conocimientos, habilidades, estrategias, creencias y actitudes. Así, cada individuo aprende sobre la utilidad, conveniencia y consecuencias de diversos comportamientos fijándose en determinados modelos y actúa de acuerdo con lo que cree que debe esperar como resultado de sus actos.

“El aprendizaje es bidireccional: nosotros aprendemos del entorno, y el entorno aprende y se modifica gracias a nuestras acciones”.
-Albert Bandura-

La investigación de Bandura

Albert Bandura está considerado considerado una de las mayores eminencias en el campo del aprendizaje social. Ha recibido el título de Doctor Honoris Causa en universidades de distintos países por sus contribuciones a la psicología. Una investigación realizada en el año 2002 situó a Bandura en el cuarto puesto entre los psicólogos de referencia más citados de todos los tiempos, después de Skinner, Freud y Piaget.

Bandura no estaba de acuerdo con la postura de los conductistas porque consideraba que subestimaba la dimensión social del comportamiento humano. Por ello, enfocó su estudio en la interacción entre el aprendiz y el entorno para explicar los procesos de aprendizaje. 

Albert Bandura

En 1961, este investigador empezó a analizar diferentes métodos para tratar a niños excesivamente agresivos, identificando el origen de la violencia en las conductas que presentaban. Para ello, puso en marcha su famosa y mundialmente conocida investigación: el experimento del muñeco Bobo. Veamos de qué trata a continuación.

El experimento del muñeco Bobo

Albert Bandura con el objetivo de proporcionar una base empírica a su teoría desarrolló este experimento. Los resultados obtenidos cambiaron el curso de la psicología de la época, ya que el experimento del muñeco Bobo fue pionero en cuanto a la conducta de agresividad en los niños.

La base sobre la que se sustentaba el proceso experimental consistía en demostrar que ciertas conductas eran aprendidas por los más pequeños a partir de imitar acciones de modelos adultos. En el estudio participaron 36 niños y 36 niñas, de entre 3 y 5 años de edad. Todos eran alumnos de la guardería de la Universidad de Stanford.

Los niños se organizaron en 3 grupos: 24 fueron expuestos al modelo agresivo, 24 al modelo no agresivo y los restantes al grupo control. Los grupos fueron a su vez divididos por sexos (niños y niñas). Y los investigadores se aseguraron de que la mitad de los niños estuvieran expuestos a las acciones de adultos de su mismo sexo y la otra mitad a algunos del sexo opuesto.

De forma individual, tanto en el grupo agresivo como no agresivo, cada niño era observador de la conducta de un adulto hacia el muñeco Bobo (un muñeco hinchable de plástico de un metro y medio de alto, que al ser balanceado recuperaba de nuevo su equilibrio).

En el escenario del modelo agresivo, el adulto comenzaba jugando con los juguetes de la sala durante aproximadamente un minuto. Después de este tiempo el modelo iniciaba un comportamiento agresivo hacia el muñeco, pegándole o utilizando un martillo de juguete para golpearlo en la cara.

En el modelo no agresivo, el adulto jugaba sin más con el muñeco. Y por último, en el grupo control no existía observación previa de interacción con ningún modelo.

Más adelante, los niños fueron pasando uno a uno a la sala con los juguetes y el muñeco Bobo. Estos fueron grabados con cámaras para registrar su comportamiento tras haber contemplado las formas de actuar de los modelos adultos.

Imágenes del experimento del muñeco Bobo

Conclusiones

Bandura determinó que los niños expuestos al modelo agresivo eran más propensos a actuar con agresiones físicas que los que no fueron expuestos a dicho modelo.

En cuanto a los resultados referidos a las diferencias de género, estos apoyaron firmemente la predicción de Bandura de que los niños estaban más influenciados por los modelos de su genero.

Además, entre los niños que habían estado presentes en el escenario del modelo agresivo, el número de ataques físico exhibidos fue mayor en los niños que en las niñas. Es decir, los niños mostraron más agresividad cuando se expusieron a los modelos masculinos agresivos.

Por otro lado, en 1965 se llevó a cabo algo similar al experimento del muñeco Bobo para establecer los efectos de premiar o castigar el comportamiento erróneo y violento. Las conclusiones que se obtuvieron validaban la teoría del aprendizaje por observación; y es que cuando los adultos son recompensados por sus conductas violentas, los niños son más propensos a seguir golpeando al muñeco. Sin embargo, cuando los adultos son reprendidos, los niños, consecuentemente, dejan de golpear al muñeco Bobo.

Como vemos, los niños tienden a imitar aquello que ven en sus modelos o figuras de referencia, por esta razón es muy importante cuidar los comportamientos y actitudes que llevamos a cabo tanto en el ambiente familiar como educativo.

Maria Prieto

Soy psicóloga y escritora. Siento curiosidad, desde siempre, por entender lo que ocurre a mi alrededor y por transmitir mi visión de la mente humana.

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