Sueño profundo: curiosidades sobre esta etapa

24 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por Psicóloga y periodista Sara Clemente
El sueño es una de las funciones vitales más importantes del ser humano. ¿Sabías que nos pasamos un tercio de la vida durmiendo? ¿te has parado alguna vez a pensar cómo lo haces?

El sueño profundo ayuda a la recuperación física y a algunos aspectos de la memoria y el aprendizaje. Si un día te despiertas más renovado que de costumbre, puede que hayas estado un buen rato en esta fase. ¡Conoce los beneficios de esta etapa del sueño!

Dormir es una de las funciones fisiológicas vitales y básicas del ser humano. De hecho, las personas pasamos durmiendo cerca de un tercio de nuestra vida, porque durante el sueño se producen una gran cantidad de procesos celulares esenciales para reparar el organismo.

La importancia de dormir

Entre estos procesos se encuentran la reparación, la regeneración y la oxigenación celular. También la eliminación de radicales libres que han sido acumulados durante el día, la regulación metabólica y endocrina o la consolidación de la memoria. Como vemos, el buen descanso tiene una importancia trascendental si queremos mantener la salud íntegra.

No obstante, las personas no dormimos igual todos los días. Dependiendo de múltiples factores internos y externos, podemos tener más o menos pesadillas, despertarnos antes de tiempo o simplemente notar que no hemos descansado profundamente.

Mujer dormida

Dos grandes ciclos: REM y NREM

A lo largo de una noche de descanso pasamos por diferentes fases del sueño en las que van teniendo lugar distintos procesos. Concretamente, existen dos grandes ciclos que seguramente te sonarán: el sueño REM (Rapid Eyes Movement) y el NREM (No Rapid Eyes Movement).

En 1959, los científicos Kleitman y Dement descubrieron que ambas fases eran de naturaleza cíclica, es decir, que se repetían varias veces a lo largo de una noche. Igualmente, afirmaron que la fase REM duraba menos que la NREM. En concreto, descubrieron que la fase REM abarcaba entre un 20 % y un 25 % del tiempo total de sueño, mientras que la NREM, el 75 % u 80 % restante.

La fase NREM

Dentro del sueño NREM, actualmente se considera que existen a su vez 3 fases, divididas en 4 etapas, dentro de las cuales se encuentra el sueño profundo:

  • Fase 1 (etapa 1): sueño superficial, en el que va descendiendo paulatinamente el tono muscular.
  • Fase 2 (etapa 2): sueño intermedio, protagonista del 50% total.
  • Fase 3 (etapas 3 y 4): sueño profundo o de ondas lentas (delta).

La fase de sueño profundo es la más importante de todas, puesto que va a determinar la calidad del descanso. Por eso, si al despertarte por la mañana te sientes mejor descansado que otros días, seguramente sea porque has pasado más tiempo que otros días en esta fase.

Esta etapa de ondas lentas está relaciona con el descanso y la reparación y recuperación corporales. ¿Quieres conocer algunas de sus curiosidades?

Curiosidades del sueño profundo

Respecto a su duración, esta etapa de sueño profundo suele ocupar alrededor del 20 % del total del ciclo del sueño. Mientras que los períodos de sueño REM son más prolongados según va avanzando la noche, los de sueño profundo suelen durar más al principio de la noche. Al mismo tiempo, cada fase del ciclo NREM va siendo progresivamente más profunda.

Durante esta fase es difícil despertarnos, porque el ritmo respiratorio es muy bajo y se produce hipotonía en los músculos respiratorios. La presión arterial también disminuye, concretamente entre un 10 y un 30 %.

La función cardíaca también se ve alterada, ya que disminuye drásticamente la contracción cardíaca y se produce vasodilatación. Esa vasodilatación provoca que disminuya la temperatura corporal en 1 o 2 grados, ya que hay una menor producción de calor.

Hombre dormido

Los autores identifican el sueño profundo con una mayor fijación de la memoria, debido a que en esta fase hay mayor metabolismo en estructuras subcorticales como regiones del hipocampo. Igualmente, la ciencia indica que la actividad tónica muscular, la cual está muy relacionada con los procesos atencionales, así como la excitabilidad refleja menguan de forma progresiva.

En lo relativo al sistema autónomo, el tono parasimpático aumenta durante el sueño NREM. Por contra, el simpático es más bajo que en otras fases. Ocurre lo contrario en el ciclo REM. El sistema adrenérgico (adrenalina) está menos activo en la fase NREM, si bien el consumo de CO2 durante este sueño es máximo. Por último, a diferencia del sueño REM, durante el sueño profundo se produce un incremento de la hormona de crecimiento y de la prolactina.

Conocer la calidad del sueño puede ayudarnos a dormir mejor. Por eso, si tienes problemas para conciliarlo o te despiertas en mitad de la noche y no eres capaz de volver a dormirte o amaneces más temprano de lo normal, consulta a un especialista.

  • Chávez, M., et al. (2017). En búsqueda del hipnótico ideal: tratamiento farmacológico del insomnio. Archivos Venezolanos de Farmacología y Terapéutica, 36(1), 10-21. Recuperado de: http://www.redalyc.org/pdf/559/55949909002.pdf
  • Sociedad Española del Sueño (2015). Tratado de Medicina del Sueño. Editorial Médica Panamericana, España.