La técnica del “bombeo” para canalizar emociones

A veces, tenemos la sensación de que vamos a explotar. De que somos como un globo que se hincha ante cada decepción, miedo, angustia o preocupación. La técnica de la descompresión o bombeo emocional puede ayudarnos.
La técnica del “bombeo” para canalizar emociones
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 07 diciembre, 2021

La técnica del bombeo o la descompresión emocional se usa en estados de estrés intenso y mantenido en el tiempo. Las personas somos como frágiles globos que se van hinchando a medida que acumulan preocupaciones, tristezas y malestares que les trae el rumor de la cotidianidad y el capricho adverso de la vida. A final, la carga es tan inmensa que terminamos hundiéndonos, sin saber cómo reaccionar.

Decía Esopo que siempre será mejor comer una corteza de pan duro en paz que un banquete rodeado de ansiedad. Es cierto. Lo complicado, sin duda, es que estamos obligados a funcionar en entornos donde se celebran banquetes, donde la agitación es máxima, las presiones una constante y las disonancias existenciales un eterno leitmotiv.

Llevamos una época en que la incertidumbre, el nerviosismo y la confusión se acumulan cada vez más. Estamos “hinchados” de sufrimientos silenciosos que nos impiden reaccionar e incluso ser nosotros mismos. Necesitamos herramientas, nuevos enfoques para lidiar con esa carga emocional. Esta técnica puede ayudarnos a tal fin.

Muchas de las emociones no expresadas se acumulan en nuestro interior, elevando el malestar y sufrimiento general. La técnica del bombeo o descompresión permite canalizar y entender esas realidades internas.

Hombre estresado que necesita aplicar la técnica del “bombeo”

La técnica del “bombeo” o de descompresión emocional: ¿en qué consiste?

Ariel Leve es una reconocida periodista estadounidense famosa por escribir un libro titulado An Abbreviated Life. En esta obra explica sus memorias, y en especial su infancia. En los años 70 vivió en un apartamento de Manhattan, en el que era común que Andy Warhol y otras celebridades de la época llevaran a cabo sus desenfrenadas fiestas nocturnas.

Ella pasaba aquellas noches encerrada en su habitación, asustada y sin poder dormir. A ello, se le añadía el tener que vivir con una madre (una reconocida artista) con una personalidad narcisista, voluble, despreocupada y también violenta. El sufrimiento de aquellos años le hizo acumular una serie de emociones que actuaron en detrimento de su salud física y psicológica.

También fue consciente de cómo ese estado de ánimo negativo y desigual “infectaba” también a su entorno. Todo ese cúmulo de experiencias adversas, de emociones complejas y recuerdos conformaron la marca de un trauma. El mismo que arrastran miles de personas en todo el mundo por vivencias similares.

La técnica del bombeo o de descompresión emocional puede ser útil en estos casos. Profundizamos en ella.

Canalizar para liberar

Suele decirse que la ley básica del universo responde a un principio: la energía no se crea ni se destruye, se transforma. Esta frase fue formulada en realidad por Antoine Lavoisier, y aunque se aplique el campo de la termodinámica, también nos es útil en el mundo de las emociones.

Así, la técnica del bombeo o la descompresión emocional es un recurso muy útil en el contexto del estrés postraumático. Trabajos como el realizado por el doctor Stephen Regel, experto en traumas, avala la eficacia de este recurso en psicoterapia.

Consiste en trabajar las emociones, en prestar atención a los esquemas mentales, liberar lo que no nos es útil y entonces, dejar espacio para que entre el bienestar.

 La energía emocional reprimida que acumulamos durante años queda enterrada en el sótano de nuestra mente. Ese polvo emocional nos termina enfermando sin que nos demos cuenta. 

Visualización y asociación: poner nombre a lo que duele

La técnica del bombeo o descompresión emocional requiere realizar un ejercicio de visualización. Hay que tener en cuenta que lo complejo de la presión interna que genera el dolor emocional es que nos da miedo mirar en nuestro interior. Pero si llevamos a cabo un sencillo ejercicio mediado por la relajación profunda puede ser más fácil. Este consiste en lo siguiente:

  • Cierra los ojos y relájate. Respira profundamente y, cuando te sientas relajado,  visualiza un laberinto en el que te vas adentrando poco a poco. Con calma.
  • A medida que avances te irás encontrando con las cosas que te preocupan y que te duelen. Deja que la mente fluya por sí misma y te lleve hacia esas dimensiones complejas y hasta dolorosas. Toma contacto con ellas.
  • Cuando des con esas realidades internas, descríbelas y explica cómo te hacen sentir. Tradúcelas en palabras, en las primeras que te vengan a la cabeza aunque no tengan especial sentido (dolor, miedo, oscuridad, etc.). Asimismo, no dudes en desahogar esas emociones en lágrimas si así lo necesitas.

La técnica del bombeo implica liberar al exterior sentimientos y emociones soterradas para sanearlas y transformarlas en estados más saludables.

La clave de la descompresión emocional es no luchar contra la resistencia y aceptar las emociones tal y como son, tal y como nos llegan.

Mujer soplando un diente de león representando la técnica del “bombeo”

Técnica del bombeo: entender y transformar para liberar

Tras el ejercicio de visualización y de liberación o desahogo emocional, puede suceder algo muy concreto. Al liberar emociones es común sufrir un colapso emocional. Toda la energía acumulada queda fuera y nos sentimos superados. Hay un exceso de tristeza y hasta de rabia.

La técnica del bombeo requiere que sigamos purgando y trabajando esas emociones. No basta con sacarlas, hay que comprenderlas y transformarlas.

Esta sería la manera:

  • Encuentra las causas y orígenes de ese dolor, angustia y preocupación. Escríbelas si te sirve de ayuda.
  • Ahora, es momento de transformar esas emociones. Lo que sentimos no puede desaparecer así como así. Recordemos la ley de la termodinámica antes citada. Nadie puede volatilizar su angustia o sentimiento de culpa por arte de magia. Hay que reconstruir pensamientos y transformar las emociones conduciéndolas a estados más relajados y armoniosos.
  • La manera correcta de hacerlo es reformulando ideas, hablándonos de manera compasiva y aplicando un enfoque más racional y menos emocional.
  • Reformula esquemas de pensamiento y actitudes dañinas, libera culpas, apaga el rencor, perdona y perdónate si es necesario. Asume que hay cosas que no se pueden cambiar ni controlar, pero puedes eso sí, controlar tus reacciones ante todo lo sucedido.

En esencia, la técnica del bombeo o la descompresión emocional es un recurso útil y efectivo que todos podemos llevar a cabo. Es casi como un fuego transformador capaz de apagar todas las sensaciones desagradables vinculadas con emociones reprimidas. No obstante, no está exento de cierta complejidad y por ello, siempre es adecuado contar con el apoyo de un profesional especializado.

Te podría interesar...
3 prácticas cotidianas para ordenar las emociones
La Mente es Maravillosa
Leerlo en La Mente es Maravillosa
3 prácticas cotidianas para ordenar las emociones

Ordenar las emociones no siempre se logra a través de la reflexión. Hay algunas prácticas diarias muy sencillas que también ayudan.



  • Stephen Regel (2009) A guide to psychological debriefing – managing emotional decompression and post traumatic stress disorder, Counselling and Psychotherapy Research, 9:2, 129-130, DOI: 10.1080/14733140902750982
  • Seligman, M.E.P. and Maier, S.F. (1967). Failure to escape traumatic shock. Journal of Experimental Psychology, 74, 1-9.
  • Overmier, J. B. and Seligman, M.E.P. (1967). Effects of inescapable shock upon subsequent escape and avoidance responding. Journal of Comparative and Physiological Psychology, 63, 28-33.