¿Cuál es el temperamento de tu bebé? - La Mente es Maravillosa

¿Cuál es el temperamento de tu bebé?

Pedro González Núñez 13, Julio 2017 en Psicología 1134 compartidos
Bebé en las manos de un padre

Maya Angelou decía, y tal vez no sin razón, “tengo un monumento en este mundo, es mi hijo”. Sin embargo, por muy bonita que sea la frase, lo cierto es que en la realidad a veces nos tiramos de los pelos porque son demasiado revoltosos o, todo lo contrario, demasiado calmados. En este sentido cada bebé nace con un temperamento, al que nos tendremos que acostumbrar…

No olvidemos que los bebés muestran su temperamento desde muy pequeños. Pese a que la educación y las características del contexto social en que crezca irán moldeando este temperamento, su personalidad no dejará de tener una buena parte de este temperamento con el que ha nacido, y que a la vez ha heredado.

El temperamento de tu bebé

Conocer el temperamento de tu bebé es básico ya que nos puede dar una valiosa información de cómo, por ejemplo, podemos enseñarle mejor. De hecho, desde bien pronto podemos saber cómo será en el futuro el pequeño (“De mayor va a tener un genio…”, “Pero qué tranquilorro es”). Por más que pueda evolucionar, habrá ciertos aspectos que no cambiarán o que se modificarán muy poco.

Así las cosas, encontramos según la ciencia tres tipos de temperamentos muy específicos. Por un lado tenemos a los “niños fáciles”. Luego están los “bebés difíciles”. Y por último encontramos a los “chicos apáticos”.

Padre con su hijo sobre su pecho

Obviamente, hablar así es generalizar mucho. Es decir, estos tres tipos de personalidad de los bebés no son absolutos. Un chico puede tener un porcentaje alto de apatía mezclado con un tanto por ciento pequeño de carácter difícil, por poner un ejemplo.

Así pues, encontrarás que tu niño es un chico fácil, un poco revoltoso y a veces apático, o bien apático y a ratos cómodamente entendible, etc. Pero pese a no ser esta una clasificación absoluta, nos sirve como guía para entender al pequeño y aprender a tratarlo según en función de las particularidades de su temperamento.

Niños de temperamento fácil

Según los estudios, un 40% de los bebés son fáciles. Es decir, se les educa con sencillez, no suelen presentar problemas de temperamento, adquieren hábitos saludables con simpleza, etc.

Estos niños se adaptan muy bien a los cambios y aprenden a obedecer órdenes desde bien pequeños. Suelen ser muy sonrientes, tanto con los conocidos como con los desconocidos. Tienen el temperamento que en un principio todo padre querría para sus hijos.

Niños de temperamento difícil

Los niños de personalidad difícil representan al 10% del total de los bebés. En este caso necesitan que los padres se armen de paciencia a todas horas porque son chicos de trato muy complejo. De hecho, son auténticos expertos en poner a prueba la paciencia de los padres.

En general, estos bebés se irritan con mucha facilidad y no adquieren hábitos sanos con sencillez. Así pues, es necesario usar los límites firmes, la didáctica y el amor para lograr que su conducta se suavice, ya que tienen tendencia a no sentirse seguros y queridos, lo que les hace algo desconfiados en su forma de ser.

Bebé llorando

Niños de temperamento apático

En tercer lugar encontramos a los niños de personalidad apática. Representan al 15% de los bebés y su singularidad se establece en su tranquilidad. No es fácil verles protestar y se adaptan a los cambios perfectamente.

De hecho, este tipo de bebé presenta cierta indiferencia hacia los estímulos exteriores, lo que no es necesariamente preocupante. Son chicos que no suelen conceder un gran importancia al mundo exterior, al que conciben como predecible y poco sorprendente (al menos como más predecible y menos sorprendente de lo que lo es para otros niños de su edad). Por otro lado, su indiferencia hacia lo que les rodea no indica que les guste, más bien es un indicador de conformismo.

Así pues, estos bebés deben ser tratados como cualquier otro, intentando contener aquellos aspectos de su temperamento que sean más problemáticos y potenciando aquellos que no lo son. En este sentido, conocer su temperamento va a ser importante cuando queremos enseñarles algo. Por ejemplo, los niños muy dinámicos vana a aprender mejor si dejamos que lo intenten y les vamos corrigiendo mientras lo hacen, a los niños tranquilos vamos a poderles enseñar varios ejemplos antes y después permitir que ellos lo intenten.

Por último, encontramos a un 35% de niños que no atienden exclusivamente a estos patrones, por lo que poseen una personalidad mixta. Es decir, tal como hemos dicho, muestran características de unos y otros en diversos porcentajes.

Es decir, que si bien un niño puede ser tranquilo generalmente, ante ciertas situaciones o en estados concretos podría reaccionar de forma difícil o mostrarse apático. No hay un patrón concreto ni estático al 100%, aunque sí en todos los bebés podríamos identificar uno que predominase.

Ahora, tomando este artículo como base, ¿sabrías cuál es el tipo de personalidad de tu bebé? Si bien no son datos absolutos, te pueden ser muy útiles como guía. En este sentido, aprender a entender a nuestros pequeños es básico si queremos contribuir de una manera inteligente a su desarrollo.

Pedro González Núñez

Escritor, amante de la vida, de mi chica y de mi gente. La filosofía y la psicología, especialmente infantil, son mi auténtica pasión. Me encanta la libertad que me dan mis ideas.

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